Inicio Negocios y empresasEl gremio exige claridad en la Justicia y alerta sobre nuevas medidas

El gremio exige claridad en la Justicia y alerta sobre nuevas medidas

por Economía Simple

Las tensiones en torno a la situación de la excooperativa SanCor siguen aumentando, con un importante llamado de atención por parte del gremio Atilra, que agrupa a los trabajadores del sector lácteo. En un comunicado reciente, la organización expone que han transcurrido más de nueve años desde que la empresa comenzó a deber salarios. La falta de resolución en la liquidación de los bienes y el pago a los acreedores se ha prolongado, lo que impacta negativamente en los trabajadores y sus familias.

Situación actual de SanCor y el proceso judicial

El contexto de incertidumbre se ve acentuado por la suspensión del proceso de venta de activos tras una decisión de la Cámara de Apelación en lo Civil, Comercial y Laboral. Esta instancia judicial decidió conceder la apelación presentada por Fidulac, lo que ha congelado el avance necesario para liquidar los bienes de SanCor. Atilra destaca que, a pesar de la paralización, ya existen interesados que han adquirido los pliegos licitatorios y están dispuestos a invertir en la reactivación de la producción.

La prolongada situación de inactividad en las plantas ha comenzado a generar un daño profundo, tanto financiero como social. El sindicato señala que la falta de actividad repercute en la vida de los trabajadores, muchos de los cuales han aceptado retiros voluntarios anticipados y aún están a la espera de cobrar las deudas. Además, la situación se complica con la reciente exclusión de algunos trabajadores de la cobertura médica por parte de la Superintendencia de Servicios de Salud.

El impacto en la vida de los trabajadores

Atilra ha estado brindando apoyo a los trabajadores con recursos propios, pero esta asistencia ha llegado a su límite. Según el gremio, los empleados de SanCor están enfrentando una realidad desesperante. «Estamos a las puertas del hambre, la desesperación y el descontrol», advirtió un representante del sindicato. Esta situación no solo afecta a los empleados, sino también a sus familias, creando un escenario de preocupación generalizada.

Además, el sindicato ha expresado su preocupación por el efecto de la crisis en la salud mental y emocional de los trabajadores. La presión financiera derivada de la falta de ingresos ha llevado a muchos a un estado de situación muy delicada.

Posibilidades de reactivación

El avance en el proceso de venta de activos es crucial. Aunque Atilra entiende que se necesita tiempo para las negociaciones judiciales, el gremio ha sido claro al manifestar que no está dispuesto a esperar indefinidamente por una respuesta. «No permaneceremos de brazos cruzados», enfatizó el consejo directivo del sindicato. Esto sugiere que la presión social y la movilización de los trabajadores se intensificarán si no se logra avanzar en una solución.

Entre las acciones que se están considerando se encuentran manifestaciones y marchas, así como peticiones formales. Las acciones sindicales están fundamentadas en el artículo 14 bis de la Constitución Nacional, lo que refuerza la legitimidad de sus reclamos.

La valoración de activos y su importancia para el futuro

Los activos de SanCor han sido valorados por la justicia en aproximadamente 52,1 millones de dólares, con un componente importante proveniente de marcas y otros bienes intangibles, que representan alrededor de 24,7 millones de dólares. Esta valoración es clave no solo para los acreedores, sino también para los posibles inversionistas que buscan capitalizar sobre la reactivación de la cooperativa.

La incertidumbre en torno a cómo se llevará a cabo esta liquidación y reactivación es una preocupación constante. Mientras la Cámara de Apelación analiza los planteamientos vinculados al proceso de venta, Atilra espera que se tomen decisiones clave para que se pueda reanudar la producción y se generen nuevos puestos de trabajo.

Desafíos que enfrentan los trabajadores

La crisis en SanCor refleja un problema más amplio en el sector lácteo y en la economía argentina. Miles de trabajadores han visto cómo sus empleos peligran, y la falta de acciones concretas podría llevar a un deterioro aún mayor de la situación. Los desafíos no solo son económicos, sino también sociales, con un impacto significativo en la vida de los trabajadores y sus familias.

El futuro de SanCor no solo depende de la resolución judicial, sino también de la voluntad de los actores involucrados para encontrar una solución viable que beneficie a todos. La reactivación de la empresa es esencial para brindar un alivio a una comunidad de trabajadores que ha estado en crisis durante casi una década.

La situación de SanCor pone de manifiesto la necesidad de un enfoque proactivo y colaborativo para resolver conflictos empresariales y laborales en Argentina. La presión que ejercerán los trabajadores a través de sus sindicatos podría ser un catalizador para generar cambios necesarios y urgentes en este sentido.

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