La situación del acceso a vivienda en Argentina ha sido un tema de creciente preocupación en los últimos años. La falta de créditos hipotecarios asequibles ha mantenido a muchas familias alejadas del sueño de tener una casa propia. Recientemente, el nuevo gobierno de Javier Milei ha reabierto líneas de financiamiento que generan expectativas, aunque la respuesta no ha sido del todo satisfactoria. Los préstamos UVA prometen mucho, pero también presentan desafíos importantes en un entorno de salarios estancados y tasas de interés volátiles.
La estrategia del gobierno
El ministro de Economía, Luis Caputo, anunció la creación de una serie de créditos hipotecarios UVA, utilizando fondos del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de ANSES. Según Caputo, el objetivo de esta medida es hacer «justicia social» al facilitar el acceso a la vivienda. En este contexto, el fondo licitará plazos fijos UVA entre bancos por un total de hasta $200.000 millones. Se prevé que existan dos tramos: uno de un año con una tasa mínima de UVA más 2,5%, y otro de cinco años con una tasa de UVA más 4,5%. Sin embargo, se anticipa que los bancos respondan con opciones a UVA + 7,5%.
El acceso a la vivienda: cifras y preocupaciones
Un ejemplo concreto de estas condiciones es para una vivienda valorada en u$s106.667. Para ser beneficiario de la línea de créditos, la familia interesada deberá poseer ingresos anuales de $3.460.391, además de afrontar una cuota inicial de $865.089 a 25 años. Esto genera un contraste notable con los salarios de los trabajadores formales, que han visto disminuir su poder adquisitivo en un 1,2% durante el último año.
Inquilinos y propietarios: un panorama cambiante
Según la Encuesta Permanente de Hogares (EPH), alrededor del 18,4% de los hogares en 31 aglomerados urbanos se compone de inquilinos, lo que representa aproximadamente 5,5 millones de personas. Este porcentaje es significativo, dado que se ha incrementado de un 13,9% en 2007 a un 18,4% hoy. El análisis de la Asociación Civil por la Igualdad y la Justicia (ACIJ) revela que en CABA, el porcentaje de inquilinos ha escalado de 22,9% a 35%, mientras que en el Gran Buenos Aires, el índice pasó de 10% a 15,8%.
Diferencias regionales en el acceso a la vivienda
Las variaciones en la cantidad de inquilinos y propietarios no son homogéneas a lo largo del país. En Neuquén-Plottier, por ejemplo, el número de propietarios ha aumentado, alcanzando un 68,9%. Sin embargo, esto se debe en gran parte a la actividad en la industria del petróleo que genera altos ingresos. En contraposición, en CABA, el 25,6% de las personas entre 30 y 45 años son inquilinos; esta cifra se dispara a 48% en la capital, evidenciando la dificultad de acceder a la propiedad en una metrópoli.
Un escenario hipotecario limitado
Entre 2016 y 2019, se otorgaron aproximadamente 200.000 créditos hipotecarios en Argentina, un promedio de 50.000 por año. Sin embargo, en el último trienio, este promedio ha caído a 20.000 anuales, lo que refleja una disminución alarmante en la capacidad de financiamiento. Federico Rouco, economista especializado en el mercado de vivienda, advierte que estos volúmenes de crédito son insuficientes para revertir las tendencias estructurales que afectan el acceso a la vivienda.
La desigualdad en la distribución del crédito
Uno de los principales obstáculos en el acceso al crédito hipotecario es su concentración territorial. Se estima que al menos un tercio del crédito se concentra en CABA y otro tercio en la provincia de Buenos Aires. El resto se reparte entre otras provincias como Córdoba, Mendoza y Santa Fe, dejando a muchas otras jurisdicciones en una clara desventaja. Rouco comenta que «hay diez provincias que del crédito hipotecario se enteran por los medios», lo que resalta la disparidad en el acceso.
Impacto real de los nuevos créditos
A pesar de que los nuevos créditos están diseñados para facilitar la obtención de la primera vivienda, Rouco subraya que su impacto no se traducirá automáticamente en un incremento del número de propietarios. En CABA, donde la tasa de inquilinos es ya considerablemente alta, es probable que la reactivación del crédito no cambie radicalmente el panorama de propiedad.
El futuro del acceso a la vivienda en Argentina
A medida que el nuevo gobierno establece medidas para revitalizar el mercado hipotecario, las preguntas sobre la efectividad de estas acciones persisten. Rouco concluye que para lograr un impacto significativo en la tasa nacional de propietarios, será necesario «aparecer con un volumen mucho más fuerte que el de ahora».
Las medidas adoptadas son un primer paso, pero el camino hacia un acceso real y equitativo a la vivienda en Argentina requiere esfuerzos más profundos y cambios estructurales. Con un aumento sostenido en el interés por la propiedad, será esencial que las políticas se alineen con las realidades económicas y sociales de los ciudadanos.