Pese a la reciente eliminación de aranceles a celulares importados y otros dispositivos electrónicos en Argentina, como televisores y consolas de videojuegos, el país continúa enfrentando precios tecnológicos superiores en comparación a otras naciones. Aunque esta medida busca facilitar el acceso a la tecnología y la competencia en el mercado, aún se presentan diferencias de precios que pueden llegar al 100% en relación a Estados Unidos y más del 60% en comparación con Chile.
Desigualdades en el Precio de Tecnología
A pesar de que la eliminación de aranceles, que se concretó este jueves, podría reducir la brecha de precios, la situación sigue siendo preocupante. Por ejemplo, un iPhone 17 Pro Max de 256 GB se comercializa en Argentina a un precio de US$ 2.229 (equivalentes a $3,3 millones), mientras que en la tienda oficial de Apple en Chile el mismo dispositivo cuesta aproximadamente US$ 1.757 (alrededor de $2,6 millones), lo que representa un 27% menos.
La Cámara de Mayoristas y Distribuidores de Informática de Argentina (Cadmipya) ha señalado que, de manera general, los productos tecnológicos en el exterior son un 30% más económicos que en el mercado local.
El Proceso de Reducción de Aranceles
La reducción de aranceles comenzó de forma gradual, bajando del 16% al 8% en mayo y posteriormente eliminándose por completo en el presente mes. Luis Caputo, un representante del Gobierno, expresó en su cuenta de X que este paso es parte del compromiso de “bajar impuestos y facilitar el acceso a tecnología para todos los argentinos”.
Entre los puntos destacados, es esencial mencionar:
- Reducción de aranceles a cero para celulares y otros electrónicos.
- Iniciativa por parte del Gobierno para “normalizar” los precios.
- Promoción de mayor competencia en el mercado local.
Expectativas del Mercado
A pesar de la eliminación de los aranceles, la respuesta de los distribuidores ha sido variada. Algunos como MacStation ya habían ajustado los precios considerando esta medida antes de su implementación. Según ellos, no es necesario realizar reducciones adicionales en la actualidad, dado que el ajuste ya se había llevado a cabo. “La decisión fue tomada desde el inicio de la comercialización para alinear los precios locales”, afirmaron.
Sin embargo, la posibilidad de que este 0% se traduzca directamente en precios más bajos para los consumidores sigue siendo incierta. Factores como el tipo de cambio, los impuestos que siguen vigentes y otros costos logísticos pueden impactar significativamente el precio final.
Impacto en el Consumidor
Desde Maximstore, se ha observado que la reducción de aranceles no ha tenido un impacto notorio en el comportamiento de compra de los consumidores individuales. «La gente no esperó a la baja de aranceles para realizar compras», declararon. En cambio, la demanda ha sido más fuerte entre empresas que requieren equipos para sus clientes corporativos.
Además, han reportado una alta demanda por el iPhone 17, aunque la limitada oferta a nivel mundial ha afectado la disponibilidad en Argentina más que en otros países de la región, como Uruguay.
En respuesta, han comenzado a ofrecer promociones y cuotas para atraer compradores. Algunos puntos destacados incluyen:
- Refuerzo de las promociones en cuotas.
- Expectativas optimistas para el segmento de **iPhone**.
Otros Dispositivos en el Mercado
La situación es similar con otros dispositivos electrónicos. Por ejemplo, el Samsung Galaxy S25 FE se vende en Argentina a US$ 1.216 (aproximadamente $1.799.999), mientras que en Chile el precio es de US$ 736.92 (cerca de $1.090.612), lo que implica una diferencia de 65%.
Otro caso notable es el Motorola Gmoto g35 5G de 256 GB, cuyo precio en Argentina es de $399.999 (equivalente a US$ 270), mientras que en Chile se puede adquirir a $380.910 (aproximadamente US$ 256), lo que representa una diferencia casi mínima del 6%.
Factores Globales que Impactan los Precios
La escasez de insumos, especialmente de memorias utilizadas en la fabricación de celulares, se ha convertido en un factor crítico. Esta falta de disponibilidad afecta no solo a Argentina, sino a varios países en todo el mundo. La creciente demanda en la industria de la inteligencia artificial ha exacerbadado esta situación, llevando a un incremento en los precios de varios componentes electrónicos.
En términos de precios, el mercado de la electrónica en Argentina cerró 2025 con una baja del 15%, resultado de un aumento en las importaciones y de un consumo debilitado que llevó a los comerciantes a acelerar las ofertas para atraer más clientes.
A medida que las medidas de eliminación de aranceles buscan mejorar la situación del mercado local, el camino hacia una tecnología más accesible en Argentina parece aún lleno de obstáculos. Las diferencias de precios con países vecinos persisten, lo que plantea preguntas sobre la efectividad de estas políticas en la convergencia hacia un mercado más competitivo y justo.