Inicio EconomíaImpacto del campo: ¿cuánto aportará ante la reducción de alícuotas?

Impacto del campo: ¿cuánto aportará ante la reducción de alícuotas?

por Economía Simple

El sector agroexportador de Argentina se perfila como un pilar fundamental en la economía del país, con una expectativa de recaudar u$s 4.613 millones en concepto de retenciones para el año 2026. Esta cifra, aunque representa una ligera disminución del 1% en comparación con el año anterior, se sustenta en un notable aumento del volumen de exportaciones. La Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) destaca que los ingresos generados por los principales cultivos del país, como la soja y el maíz, desempeñarán un papel crucial en este contexto.

Proyección y principales cultivos

El pronóstico de recaudación contempla los seis principales complejos agroexportadores argentinos: soja, maíz, trigo, girasol, cebada y sorgo. A pesar de las menores alícuotas de retenciones, se espera que la mayor actividad exportadora compense el impacto de estos cambios en la política tributaria. La BCR estima que, a pesar de la disminución general, la soja continuará dominando en términos de recaudación, aportando aproximadamente u$s 3.275 millones, lo que representa cerca del 71% del total estimado para los seis sectores.

Diversidad de aportes por cultivo

A continuación se detalla el aporte proyectado por cada uno de los complejos agroexportadores:

  • Soja: u$s 3.275 millones
  • Maíz: u$s 754 millones
  • Trigo: u$s 324 millones
  • Girasol: u$s 158 millones
  • Cebada: u$s 79 millones
  • Sorgo: u$s 22 millones

La suma de las contribuciones provenientes de la soja y el maíz, por lo tanto, alcanzaría u$s 4.029 millones, representando casi el 87% de la totalidad de los derechos de exportación proyectados para el año.

Comparativa de recaudación anual

El panorama de ingresos por retenciones muestra una tendencia diferenciada entre las dos mitades del año. En el primer semestre de 2026, la recaudación alcanzó u$s 1.881 millones, lo que significó una disminución del 51% en relación con el mismo periodo del año anterior, convirtiéndose en el segundo registro más bajo desde 2020. Este descenso se debe en gran medida a las estrategias fiscales excepcionales implementadas en 2025, que alteraron el patrón habitual de declaraciones y pagos.

La BCR señala que el esquema de recaudación en años previos se vio modificado por una reducción temporaria de los derechos de exportación entre febrero y junio de 2025. Esto incentivó a los productores a anticipar las Declaraciones Juradas de Ventas al Exterior (DJVE). Además, la eliminación transitoria de las alícuotas en septiembre del mismo año permitió registrar operaciones sin retenciones hasta completar un determinado cupo.

Expectativas para el segundo semestre

Se anticipa un repunte significativo en la recaudación durante la segunda mitad de 2026. La BCR prevé que los ingresos entre julio y diciembre ascendieran a u$s 2.731 millones, contrastando con los apenas u$s 861 millones recaudados durante el segundo semestre de 2025. Este cambio se atribuye a una normalización en el patrón de declaraciones, con un retorno al ritmo promedio de los últimos cinco años.

Si estas proyecciones se cumplen, se estima que el segundo semestre concentrará cerca del 59% de la recaudación anual total por derechos de exportación de los seis complejos agroexportadores. A fin de año, se espera que los ingresos se mantengan casi a la par con los del año anterior, gracias a la combinación de un aumento en el volumen exportado y la normalización de las declaraciones.

Desafíos y oportunidades futuras

Sin duda, el sector agroexportador argentino enfrenta desafíos significativos, desde la incertidumbre en precios internacionales de los commodities hasta el contexto político y económico del país. Sin embargo, la adaptabilidad de los productores y la capacidad para incrementar las exportaciones podría ofrecer oportunidades de crecimiento en el futuro.

El alto desempeño de la soja y el maíz no solo es crucial para las arcas del Estado, sino que también representa un factor clave en la balanza comercial de Argentina. La atención en políticas que favorezcan un entorno económico predecible será fundamental para sostener y potenciar el desarrollo de este sector.

Las expectativas de recaudación para el año 2026 representan no solo cifras, sino la realidad de un sector que, a pesar de las dificultades, continúa siendo una de las principales bazas de la economía argentina, reafirmando su rol como motor de crecimiento y estabilidad.

Enfrentando un contexto global cambiante, la capacidad de adaptación y la búsqueda de nuevas oportunidades para mejorar la competitividad en los mercados internacionales serán esenciales para el futuro del agro argentino.

También te puede interesar