En la reciente Conferencia Anual de la Unión Industrial Argentina (UIA), el CEO del Grupo Techint, Paolo Rocca, hizo un llamamiento al Gobierno argentino para que se apresure en la implementación de reformas estructurales que son cruciales para el futuro económico del país. Durante su intervención, Rocca enfatizó la necesidad de adoptar una política industrial más robusta y del trabajo conjunto entre el Estado y el sector privado, planteando así una serie de desafíos que, en su opinión, son indispensables para garantizar el crecimiento y la competitividad en un mercado cada vez más globalizado.
Reformas indispensables para el crecimiento
Rocca subrayó que para sostener el desarrollo económico y atraer inversiones, es fundamental avanzar en reformas en diversas áreas. Destacó la reforma laboral, impositiva e institucional como piedras angulares en este proceso. Según sus palabras, “necesitamos reducir la carga impositiva, disminuir la informalidad y aumentar la base de recaudación”, palabras que reflejan una preocupación central en el ámbito empresarial argentino.
El CEO también puntualizó que, aunque es prioritario mantener el equilibrio fiscal, este debe realizarse con una distribución equitativa del esfuerzo fiscal. “La carga impositiva es una piedra para todos, en todos los niveles: nacional, provincial y municipal”, aseveró Rocca, reflejando una visión en la que el sistema impositivo debe ser revisado y reformado si el país aspira a un futuro más próspero.
La clave en el mercado laboral
Uno de los aspectos que Rocca consideró crucial para la reactivación de la industria es la reforma laboral. De acuerdo con su perspectiva, fomentar el empleo formal es vital para el crecimiento del sector. En este sentido, apuntó contra la ultraactividad de los convenios colectivos, describiéndola como un impedimento para el cambio. “Siempre fue un freno al cambio, pero se puede llegar a una reforma construyendo consensos y con posibilidad de transformación positiva”, aseguró.
La necesidad de una competitividad empresarial también fue abordada por Rocca, quien enfatizó que para lograrla es urgente mejorar la infraestructura y la logística del país. En este ámbito, sugirió que la UIA desempeñe un papel más activo en la etapa de estabilización macroeconómica que está por venir.
Una política industrial moderna
La propuesta de Rocca se centra en una política industrial moderna, que sea coordinada entre el sector público y privado, y que establezca estrategias y prioridades claras. “Tenemos que volver a hacer política industrial, ver cómo Argentina se inserta en este nuevo mundo”, expresó, reconociendo que algunos sectores pueden no tener una función estratégica, pero que es necesario identificar aquellos que sí la tienen para brindarles apoyo.
Asimismo, el CEO destacó que el concepto de política industrial, aunque puede haber sufrido desprestigio en el pasado, sigue siendo relevante. “Quizás se haya desprestigiado por los abusos o falta de transparencia, pero es un concepto de valor”, afirmó, instando a que se piense en una política industrial que derive en acciones concretas y efectivas.
El contexto internacional y la competencia global
Rocca presentó un análisis del panorama internacional actual, el cual, según él, ha cambiado “radicalmente”. Considera que estamos cerrando un ciclo que se inició en los años 90 con la caída del Muro de Berlín. Este nuevo contexto global, marcado por la competencia entre Estados Unidos y China, ha generado una creciente intervención estatal en las políticas industriales. “China tiene el 34% de la producción manufacturera del mundo. La política arancelaria de Estados Unidos responde a criterios de emergencia“ dijo Rocca, aludiendo a la naturaleza cambiante del comercio internacional.
El ejecutivo también citó a Stéphane Séjourné, vicepresidente ejecutivo de la Comisión Europea, quien resaltó la necesidad de proteger ciertos sectores de la industria europea frente a las importaciones chinas. Rocca lo utilizó como ejemplo del enfoque que Argentina podría adoptar, sugiriendo que el país debe redefinir su inserción internacional con una “apertura racional” y una clara estrategia de desarrollo sectorial.
Construyendo consensos para el futuro
Por último, Rocca hizo hincapié en la necesidad de construir consensos entre el sector público y privado para avanzar en la próxima fase del proceso económico. “No se pueden encarar todas las reformas de entrada: necesitamos primero una macro estabilizada y calidad institucional, y en eso estamos avanzando”, concluyó.
El llamado de Rocca a la acción es un indicador del momento clave que atraviesa Argentina, donde las reformas estructurales son vistas como la clave para liberar el potencial económico del país, afrontar los retos de un mercado global cambiante y asegurar un futuro más sostenible para la industria y la economía en general.