La logística ha evolucionado en los últimos años, impulsada por el auge del comercio electrónico y las cambiantes expectativas del consumidor. Durante eventos como el Hot Sale, las empresas han demostrado su capacidad para adaptarse y expandir sus operaciones para cumplir con la creciente demanda. La transformación en el sector no solo se ha enfocado en aumentar la flota de vehículos, sino en optimizar toda la cadena de suministro.
Un desafío logístico multifacético
La magnitud del desafío logístico se ha reflejado en las decisiones estratégicas de los operadores. Por ejemplo, Cabify Logistics decidió duplicar su flota de conductores, acelerando el procesamiento de pedidos y añadiendo sistemas de tracking en tiempo real. Simultáneamente, EnvioPack aumentó en aproximadamente un 60% el número de empleados en su equipo operativo para manejar la demanda prevista. Esta tendencia también fue observada por Mercado Libre, que reforzó su infraestructura logística con dos centros de almacenamiento en Buenos Aires y 15 centros de última milla.
El CEO de Shipnow, Franco Tertzakian, subraya que «el desafío no es solo mover más paquetes». Mantener la promesa de entrega, la trazabilidad y la calidad en la preparación de pedidos sin sacrificar la eficiencia es fundamental. La logística se ha vuelto una parte integral de la experiencia del cliente.
Crecimiento sostenido en el canal online
La transformación en la logística no se limita a eventos promocionales. El canal digital en los supermercados también ha mostrado un crecimiento constante. Según datos del INDEC analizados por Shipnow, las ventas en línea pasaron de $63.097 millones en enero a $85.761 millones en mayo. Este aumento representa un crecimiento en la participación del sector, que alcanzó el 3,4% de las ventas totales en mayo, en comparación con el 2,7% de enero.
Este incremento en el comercio electrónico añade presión a los sistemas logísticos, que deben manejar un volumen creciente de pedidos pequeños y frecuentes. La necesidad de cumplir ventanas horarias más precisas, así como una mayor variedad de productos, hace que las empresas tengan que innovar en sus procesos.
Inversiones enfocados en tecnología
La demanda actual está propiciando un auge en las inversiones logísticas que abarcan toda la cadena de suministro. No se trata únicamente de adquirir vehículos o expandir depósitos. Las compañías están implementando soluciones avanzadas como sistemas de gestión de almacenes (WMS), sistemas de gestión de transporte (TMS), robótica, inteligencia artificial y analítica predictiva.
Un estudio realizado por la Asociación Argentina de Logística Empresaria (ARLOG) revela que 8 de cada 10 empresas logísticas planean realizar inversiones en 2026, mayormente orientadas a la automatización de procesos. Además, solo la mitad tiene previsto aumentar su plantilla de empleados, con incrementos menores al 10%.
A nivel mundial, el mercado de integración de sistemas de material handling alcanzará u$s57.290 millones en 2026, con un crecimiento anual promedio del 8,5% hacia 2036, según Future Market Insights.
Gestión integral de operaciones logísticas
Las directrices actuales indican un cambio significativo en cómo las empresas gestionan sus operaciones. El enfoque ha pasado de pensar solo en el transporte a contemplar la disponibilidad de inventario y la promesa de entrega hecha en la compra. «Tener el producto en el depósito equivocado puede ser tan costoso como un mal diseño de ruta», afirma Tertzakian.
La creciente automatización en los centros de distribución permite integrar varias funciones, desde la gestión de inventarios hasta la ejecución de pedidos y rutas, en una plataforma única que ofrece información en tiempo real.
En este contexto, Mercado Libre ha anunciado una inversión de u$s3.400 millones en 2026 para mejorar su infraestructura logística y abrir nuevos centros de almacenamiento, buscando optimizar su red operativa en todo el país.
La «uberización» de la logística
A medida que las grandes empresas australianas refuerzan sus capacidades logísticas, otro fenómeno conocido como la «uberización de la logística» está reformando la distribución urbana. Este modelo combina vehículos propios, operadores tercerizados y plataformas digitales que asignan pedidos según la disponibilidad de los conductores.
La flexibilidad proporcionada por estos sistemas permite a las empresas ajustar rápidamente su capacidad de entrega en función del volumen de pedidos. De acuerdo con datos de QuadMinds, se estima que el mercado latinoamericano de logística de última milla alcanzará u$s47.500 millones en 2034.
Esta transformación implica que la logística ya no es solo una cuestión de cuántos vehículos se posee, sino de cómo se coordina una red dinámica de transporte. Guillermo Castelli, CEO de QuadMinds, enfatiza que la tecnología es crucial para asignar pedidos y optimizar rutas, enfrentando así los desafíos operativos en tiempo real.
Reestructuración del ecosistema logístico
La transformación actual también implica un enfoque renovado hacia la administración de las operaciones. Los responsables de logística deben coordinar un ecosistema que incluye depósitos, centros de fulfillment, plataformas tecnológicas y diversos actores de la cadena de suministro. Esta nueva dinámica ha convertido a la logística en un componente estratégico dentro del negocio.
«Hoy, la planificación manual no es suficiente», comenta Castelli. Adaptarse a cambios repentinos, como cancelaciones o congestión del tráfico, requiere de herramientas tecnológicas que funcionen como el ‘cerebro’ de la operación logística.
Este avance está vinculado a la necesidad de que la logística se perciba no como un costo, sino como un factor crítico en la decisión de compra.
La innovación y la automatización en la logística son vitales para que las empresas ofrezcan un servicio competitivo que se adapte a las crecientes expectativas de los consumidores, lo que a su vez afecta directamente la rentabilidad y la fidelidad del cliente. La mejora continua de los procesos logísticos y la adopción de nuevas tecnologías son clave para competir en un mercado cada vez más exigente.