El mercado de autos usados ha experimentado un notable resurgimiento en el mes de junio, alcanzando cifras récord que han superado las expectativas de la industria automotriz. Según la Cámara del Comercio Automotor (CCA), se registraron 155.492 transferencias de vehículos usados, lo que representa un incremento del 8,59% en comparación con el mismo mes del año anterior. Este repunte es un indicador esperanzador después de un primer semestre marcado por una tendencia negativa en las ventas.
Desglose del mercado de autos usados
Durante los primeros seis meses de 2023, se vendieron un total de 891.628 unidades, lo que refleja una caída del 2,92% en comparación con 2022 cuando se vendieron 918.404 unidades en el mismo periodo. A lo largo del primer semestre, el mercado había mostrado una tendencia a la baja, pero el notable incremento en junio sugiere un cambio potencial en la dinámica del sector.
La diferencia entre autos nuevos y usados
A diferencia de las ventas de autos cero kilómetro, que se basan en precios oficiales fijados por las automotrices, el mercado de autos usados opera a partir de un consenso entre compradores y vendedores. Esto significa que los precios son más flexibles y pueden adaptarse a las condiciones del mercado, una característica que permite cierta estabilidad en tiempos de incertidumbre económica.
Preferencias del consumidor
Un aspecto interesante a destacar es que, a pesar de la discontinuación de producción del modelo, la venta de autos usados sigue encabezada por el Volkswagen Gol y su variante Trend. Este modelo ha mantenido su popularidad incluso después de dejar de fabricarse a finales de 2022, lo que indica que los consumidores continúan buscando vehículos de este modelo por su reputación de confiabilidad y economía.
Expectativas para el futuro
Alejandro Lamas, secretario de la CCA, ha expresado que «junio cambió la tendencia de ventas que veníamos observando desde enero» y consideró que los precios han comenzado a suavizarse, facilitando así el acceso a más consumidores. A pesar de que el semestre finalizó con cifras negativas, el impacto se ha visto atenuado en comparación con las ventas de autos cero kilómetro, que registraron una disminución del 9,9% en el mismo periodo.
Impacto del tipo de cambio
Otro factor que ha influido en el aumento de las ventas de autos usados es la depreciación del peso argentino, que provocó un incremento del tipo de cambio del 5% durante el mes de junio. Lamas indicó que las consultas sobre vehículos aumentaron considerablemente a medida que el dólar superaba la barrera de los 1.500 pesos. Este cambio en el valor del dólar suele generar un mayor interés en la compra de vehículos usados, ya que estos representan una opción más accesible para muchos.
Nuevos escenarios para el segundo semestre
De cara al segundo semestre del año, Lamas ha planteado un panorama de estabilidad en el mercado, aunque las ventas dependerán de la regulación de varias variables macroeconómicas, especialmente las tasas de interés. «Si las tasas de financiación se estabilizan, la moneda se mantiene y hay una recuperación en los salarios, podemos proyectar un ligero aumento en el volumen de ventas, apuntando a igualar el total del año pasado, que fue de 1.887.024 unidades», afirmó.
Ranking de los autos usados más vendidos
El informe de junio también mostró un ranking claro de las preferencias de los consumidores, donde los modelos más buscados fueron:
- Volkswagen Gol: 8.135 unidades
- Toyota Hilux: 6.051 unidades
- Chevrolet Corsa y Classic: 4.204 unidades
- Ford Ranger: 3.982 unidades
- Volkswagen Amarok: 3.841 unidades
- Peugeot 208: 3.346 unidades
- Ford EcoSport: 2.960 unidades
- Toyota Corolla: 2.916 unidades
- Ford Ka: 2.735 unidades
- Fiat Palio: 2.729 unidades
Este listado refleja no solo las preferencias de los compradores, sino también un aumento notable en la oferta de vehículos que, aunque ya no están en producción, siguen siendo altamente demandados por los consumidores.
En resumen, el mercado de autos usados ha mostrado signos de recuperación en el mes de junio, desafiando las tendencias negativas del primer semestre. Con una expectativa de estabilización y crecimiento moderado en el segundo semestre, los actores del sector automotriz deberán estar atentos a las variables económicas que pueden impactar en el comportamiento de los consumidores.