Inicio Negocios y empresasLa receta secreta de la pyme familiar de cosmética que prospera en tiempos difíciles

La receta secreta de la pyme familiar de cosmética que prospera en tiempos difíciles

por Economía Simple

La historia de Algabo es un ejemplo inspirador de cómo una empresa familiar puede prosperar en momentos de adversidad. Fundada por Alberto Bollati, la compañía ha logrado no solo mantenerse en el mercado, sino también registrar un aumento en sus ventas en un entorno donde la mayoría de sus competidores sufrieron pérdidas significativas.

Resultados positivos en un contexto adverso

En un mercado de tocador que cerró el año pasado con una caída promedio de entre el 15% y el 18%, con algunas multinacionales reportando descensos de hasta 22%, Algabo presentó resultados sorprendentes: “Algabo cerró el año pasado con un incremento del 10% en unidades vendidas en todas nuestras marcas”, expresó Andrés Bollati, actual director de Operaciones y heredero de la visión de su padre. Este enfoque contracíclico ha sido determinante para la empresa, que ha sabido adaptarse al deterioro del poder adquisitivo de los consumidores.

Una estrategia diversificada y agresiva

La clave detrás de este crecimiento se basa en una serie de decisiones estratégicas. Primero, Algabo ha mantenido precios competitivos, lo que ha permitido que sus productos sigan siendo accesibles para un público que busca calidad sin afectar su billetera. Además, la empresa ha ampliado su portafolio, lanzando 70 nuevos productos, lo que significa un 20% adicional en relación a su oferta total. Esta expansión ha conseguido que la compañía mantenga su cuota de mercado en momentos críticos.

La diversificación también incluye la entrada a otros segmentos que antes no se habían explorado. “Estamos incursionando en el segmento de consumo semiselectivo con nuestras nuevas líneas de fragancias, Go To Be y Polo, que nos permiten atraer a un cliente con mayor poder adquisitivo”, comenta Bollati. Este movimiento no solo busca diversificar, sino también ofrecer productos de mayor valor y calidad.

Un modelo de negocio innovador

La capacidad operativa de Algabo no solo se limita a las fragancias y productos de tocador. La empresa ha destinado esfuerzos significativos a ingresar en el negocio de pañales, un sector dominado por grandes multinacionales. “Si hablamos de marcas como Pampers y Huggies, estaremos 30% o 40% por debajo de sus precios, pero sin sacrificar calidad”, asevera el fundador. A corto plazo, la empresa espera obtener un 1% o 2% del mercado local, lo que sería un gran paso en términos de volumen.

El impacto de la relación con proveedores

Detrás de la resiliencia de Algabo hay una sólida relación con sus proveedores en China, que data de más de 25 años. Esta alianza ha permitido a la compañía no solo importar insumos esenciales, sino también desarrollar productos terminados y packaging de calidad. Actualmente, alrededor del 70% de las importaciones de Algabo corresponde a insumos que se utilizan en su producción nacional, lo que refuerza su competitividad en precios.

“Argentina hoy es cara”, menciona Bollati, quien explica que los costos locales, especialmente en insumos plásticos, están afectando los precios en las góndolas. Este panorama desafiante no ha minado las ambiciones de la compañía; por el contrario, ha fortalecido su propio modelo de producción.

La expansión hacia el exterior

Además de su desempeño en el mercado local, Algabo también busca expandir su alcance internacional. Actualmente, las ventas exportadas representan entre el 7% y el 8% del total de la empresa, con presencia en países como Chile, Bolivia y Uruguay. La empresa también plantea retomar mercados en Europa y África donde ha tenido actividad en el pasado, a pesar de que el tipo de cambio le haya jugado en contra.

Distribución federal y atención al cliente

Un aspecto distintivo de Algabo es su modelo de distribución. La compañía llega de manera directa a más de 1.000 clientes en todo el país, abasteciendo incluso localidades menos atendidas por grandes empresas. “Ofrecemos un servicio puerta a puerta; si hay un mercado y cumple con nuestros criterios, estamos allí”, afirma Bollati, lo que evidencia su compromiso con la atención al cliente.

Al mismo tiempo, se organizan encuentros anuales con clientes y distribuidores, creando un vínculo más cercano que va más allá de lo comercial. “Los traemos a la planta, hacemos estudios, y después les invito a compartir una comida”, comenta el empresario, fortaleciendo así la relación con sus socios comerciales.

Inversiones para el futuro

La compañía no se detiene. Actualmente, Algabo está ejecutando su mayor ampliación logística, aumentando su capacidad de distribución en un 70%. Este proyecto incluirá un nuevo centro que permitirá duplicar su capacidad de manufactura, actualmente estimada en 5 millones de unidades mensuales. Además, la implementación de tecnologías como la inteligencia artificial promete optimizar sus procesos.

La atmósfera en Algabo es de continuo crecimiento y renovación. Se continúa reinvirtiendo la mayoría de las utilidades en desarrollo técnico e infraestructura. “Seguimos autoabasteciéndonos de un 40% a un 50% de nuestra demanda interna de insumos”, resalta el empresario, mientras la compañía se esfuerza por entretener a su plantilla de 300 empleados en diversas áreas.

La combinación de escala, innovación y servicio al cliente ha permitido a Algabo no solo resistir la caída del consumo en el sector, sino también demostrar que hay espacio para el crecimiento, incluso en un horizonte incierto. “Este año, el mercado proyecta con suerte estar igual que en 2025. Pero nosotros vamos a crecer”, concluye Bollati con optimismo.

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