La agencia de calificación de riesgo S&P Global Ratings ha confirmado su evaluación de solvencia ‘AA+’ para la deuda soberana a largo plazo de Estados Unidos, manteniendo la perspectiva estable. Este anuncio, realizado el 19 de agosto de 2025, subraya una serie de factores económicos que encuadran la situación actual del país, especialmente en un contexto marcado por la creciente deuda pública y la polarización política.
Factores que propician la calificación ‘AA+’
Uno de los puntos más destacados en la decisión de S&P es la consideración de que los mayores ingresos por aranceles podrían mitigar, aunque de forma parcial, los efectos adversos de la reciente reforma fiscal, la cual ha conducido a un aumento significativo del déficit público. La calificadora argumenta que el desenlace fiscal del país dependerá en gran medida de la implementación efectiva de las nuevas medidas presupuestarias y de cómo estas interactúen con los ingresos adicionales derivados de tarifas.
Desempeño Fiscal y Deuda Pública
Las proyecciones de S&P Global muestran que el débito federal promedio se espera que alcance un 6% del Producto Bruto Interno (PBI) entre 2025 y 2028, una mejora respecto al 7,5% estimado para 2024 y del alarmante 9,8% que se registró entre 2020 y 2023. A pesar de esta proyección optimista, la situación de la deuda neta del gobierno federal sigue siendo preocupante, ya que podría aumentar del 94% del PIB en 2024 a más de un 100% en 2028, acercándose al récord del 106% alcanzado durante la Segunda Guerra Mundial.
La Perspectiva Económica de Estados Unidos
S&P Global también proyecta que Estados Unidos conseguirá evitar caer en recesión. Se anticipa un crecimiento moderado del 1,7% en 2025 y un 1,6% para 2026. Esta perspectiva se ve sustentada en la fortaleza institucional del país y en la credibilidad de la Reserva Federal, que juegan un papel esencial en la aplicación de políticas monetarias efectivas.
Riesgos y Desafíos Futuros
No obstante, S&P Global advierte que las calificaciones soberanas de EE. UU. podrían enfrentarse a presiones si la polarización política afecta las instituciones estadounidenses y la eficacia de las políticas a largo plazo. En este sentido, el informe señala que la independencia de la Reserva Federal es crucial para asegurar la estabilidad económica y la confianza en el dólar, que se mantiene como la principal moneda de reserva mundial.
La flexibilidad de la política económica
En el análisis realizado por S&P, se resalta la notable flexibilidad de la política económica estadounidense. Esta flexibilidad incluye una respuesta monetaria proactiva y creíble, así como la posición singular del país como emisor de la principal moneda de reserva internacional. Este marco permite al país manejar las crisis económicas con mayor eficacia, siempre que no se vean comprometidas sus instituciones.
Expectativas de la Reserva Federal
La agencia también expresaba optimismo en torno a que la Reserva Federal estaría en condiciones de gestionar el complicado equilibrio entre controlar la inflación y abordar las vulnerabilidades del mercado financiero. “Esperamos que la Fed logre el doble desafío de controlar la inflación y gestionar las vulnerabilidades de los mercados financieros”, puntualiza el informe de S&P.
Visión Crítica de la Evaluación Institucional
Cabe destacar que, a pesar de su calificación ‘AA+’, S&P señala que su evaluación institucional de EE. UU. es inferior a la de algunos países pares, lo que sugiere un grado de polarización política que puede agregar incertidumbre económica. Tal escenario podría afectar no sólo la calificación crediticia, sino también la percepción global sobre la sólida reputación de EE. UU. en los mercados financieros.
En resumen, a medida que Estados Unidos navega por un entorno económico complejo caracterizado por desafíos fiscales y políticos, las decisiones de S&P Global serán constantes recordatorios de la importancia de mantener políticas públicas efectivas y de fortalecer la confianza en las instituciones financieras. La capacidad de Estados Unidos para superar estos desafíos será determinante para su futuro económico y para la posición del dólar en el mercado internacional.