Inicio Economía¿Es buen momento para un crédito hipotecario UVA? Lo que opinan los expertos y claves a considerar

¿Es buen momento para un crédito hipotecario UVA? Lo que opinan los expertos y claves a considerar

por Economía Simple

El reciente anuncio del Gobierno argentino sobre una provisión de fondos procedentes del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de la ANSES ha generado un amplio debate en torno a su impacto en el acceso al crédito hipotecario. Con la posibilidad de canalizar hasta $2 billones hacia los bancos, el objetivo principal es ampliar el fondeo hipotecario y limitar los costos de nuevos créditos a una tasa de UVA más 7,5%. En un momento donde el vínculo entre inflación y tipo de cambio es clave, la medida presenta tanto oportunidades como limitaciones para los futuros prestatarios.

El esquema de fondeo y sus implicaciones

La reciente iniciativa gubernamental es vista como un intento por resolver problemas estructurales del sistema hipotecario argentino. Tradicionalmente, los bancos han encontrado dificultades para captar fondos a plazos prolongados, lo que ha limitado el acceso a créditos a treinta años o más. Esta nueva estrategia tiene potencial para cambiar esa tendencia, pero ¿realmente se traducirá en un aumento en la oferta de créditos?

Según el economista senior de Empiria, Federico González Rouco, aunque existe la posibilidad de que este nuevo esquema impulse la cantidad de créditos, es probable que partes de los fondos substituyan recursos que los bancos ya han estado utilizando. «No veo que los aproximadamente 20.000 créditos que podrían fondearse se traduzcan enteramente en un crédito adicional», explica González Rouco.

Por otro lado, Andrés Salinas, economista de la UNLAM, señala que Argentina ha experimentado ciclos de créditos hipotecarios que surgen y desaparecen. «Cada diez años, entramos en periodos donde el acceso a hipotecas se ve facilitado, pero luego regresamos a una situación donde el sueño de la casa propia se vuelve accesible solo para unos pocos», apunta Salinas.

Limites en la oferta y la demanda

Aunque el nuevo esquema de fondeo mejora la liquidez de los bancos, aún persisten obstáculos para los potenciales prestatarios. Muchas personas no cumplen con las condiciones necesarias para obtener un crédito UVA, lo que se agrava por la situación económica del país. «Aún hay mucha demanda insatisfecha y la mayoría no logra acceder a un crédito hipotecario», destaca Salinas, subrayando la importancia de la estabilidad laboral y la capacidad económica de las familias.

La implementación de esta medida no será inmediata; se estima que se verán efectos tangibles en el mercado solo unos meses después de su anuncio. «Es probable que veamos un aumento en el número de deudores hipotecarios hacia diciembre o enero, dado que los trámites suelen tardar unos tres meses», añade Salinas.

Relación entre UVA y dólar: una oportunidad de inversión

Un aspecto crucial a analizar es la relación actual entre la UVA y el dólar. Actualmente, la UVA se encuentra aproximadamente a $2.094,86, mientras que el dólar oficial se sitúa alrededor de $1.510, lo que establece una relación de aproximadamente u$s1,39 por UVA. Este valor es considerablemente más alto que el promedio histórico de u$s0,82. Para muchos economistas, como González Rouco, esta disparidad puede presentar una oportunidad para quienes buscan adquirir propiedades valoradas en dólares.

Este economista sostiene que una corrección en esta relación puede significar un beneficio para quienes decidan tomar créditos hipotecarios en UVAs. «Una disminución del 10% en esta relación no necesita ser abrupta para generar diferencias significativas en términos patrimoniales», argumenta.

Sin embargo, Salinas advierte que, aunque la relación actual favorece la toma de créditos, no se debe tomar una decisión únicamente basada en esta comparativa. «El análisis debe ser integral. Administra activamente tu préstamo y considera el ahorro e inversión en dólares como parte de tu estrategia», señala.

No hay una solución única: limitaciones de ingresos

El tercer aspecto crucial que surge en el análisis del crédito hipotecario es el punto de inflexión a partir del cual el préstamo deja de ser ventajoso. Ambos analistas coinciden en que no hay una tasa mágica. «No existe una tasa única aplicable a todos los hogares», aclara González Rouco, enfatizando que diversas situaciones laborales y salariales influyen en la viabilidad de los créditos.

Salinas también apunta que la tasa y los términos de un crédito deben evaluarse en función del contexto financiero personal. «Los riesgos son diferentes para un trabajador con ingresos regulares y capacidad de ahorro frente a una familia que ha de lidiar con ingresos inestables», menciona. Esto lo ejemplifica comparando el sistema chileno, donde los créditos hipotecarios pueden tener tasas de 5% sobre la inflación, contrastando con el 1,5% que tiene Argentina en este ámbito.

Perspectivas futuras y recomendaciones

La intención de mejorar las condiciones del crédito hipotecario a través de este nuevo esquema es clara, pero su efectividad dependerá de varios factores. La colaboración entre el gobierno y los bancos, junto a la transparencia en la comunicación de las tasas, será clave para asegurar que el crédito Beckham sea accesible. Además, será esencial que los salarios crezcan paralelamente a la inflación para que las cuotas se mantengan dentro de un rango razonable respecto a los ingresos de los prestatarios.

Es importante que quienes consideren acceder a un crédito no solo evalúen las tasas, sino también el contexto personal y económico, para así tomar decisiones más informadas y responsables que les permitan cumplir el sueño de la vivienda propia sin comprometer su estabilidad financiera a largo plazo.

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