Inicio EconomíaRebaja Impositiva: Impacto Mínimo en la Mochila Exportadora

Rebaja Impositiva: Impacto Mínimo en la Mochila Exportadora

por Economía Simple

El Gobierno de Argentina ha dado un paso significativo en el ámbito económico al iniciar la eliminación de las retenciones a las exportaciones de vehículos fabricados en el país. Esta medida, que busca mitigar la carga fiscal sobre el sector automotriz, fue anunciada hace aproximadamente dos meses y ha comenzado a hacerse efectiva a partir de esta semana. La estrategia contempla una reducción mensual hasta que este gravamen se elimine por completo, generando un impacto notable en la competitividad de la industria automotriz.

Cronograma de reducción de retenciones

La disminución de las retenciones se llevará a cabo de manera progresiva, con una rebaja fija de 0,375% cada mes. De esta manera, la alícuota que estaba establecida en 4,5% se ha ajustado a 4,125% desde esta semana. Este proceso continuará hasta llegar a un 0% el 1° de junio de 2027. Este cambio es bien recibido por las terminales automotrices, que, agrupadas en la Asociación de Fábricas de Automotores (ADEFA), han elogiado esta medida como un paso adecuado hacia la alineación de Argentina con las prácticas internacionales, donde generalmente se tiende a subsidiar en lugar de penalizar las exportaciones industriales.

Un historial marcado por cambios

Las retenciones a las exportaciones automotrices no son un fenómeno reciente. En 2016, el gobierno de Mauricio Macri eliminó estas gravámenes, solo para reimplementarlas en 2018 con un cargo fijo en respuesta a la devaluación de la moneda. Este ciclo de altibajos en la regulación fiscal ha afectado la planificación de muchas empresas del sector. El formato vigente hasta hace poco, que fijaba una alícuota de 4,5% sobre el valor FOB, fue instaurado por el gobierno de Alberto Fernández en 2021.

A pesar del esfuerzo fiscal que supone esta eliminación, los expertos advierten que su impacto podría ser limitado en comparación con la carga impositiva total que enfrentan las exportaciones. Según estimaciones de las automotrices, la mayoría de los impuestos que gravan sus operaciones provienen de aranceles provinciales y municipales.

La realidad de las retenciones

Un aspecto a considerar es que, de hecho, las automotrices no operaban con una tasa del 4,5%. La mayoría de las empresas pagaban un 2,5% debido a que el impuesto sólo se aplica a la porción nacional del vehículo, dado que un alto porcentaje de las piezas usadas en su fabricación son importadas y no están sujetas a este gravamen.

El peso de la competitividad

La industria automotriz argentina sigue presentando un papel clave en la economía del país. En los primeros cinco meses del año, se produjeron 167.626 unidades, lo que representa una caída del 19,3% en comparación con el mismo periodo de 2022. Sin embargo, de esa producción, un considerable 60% fue destinado a la exportación, lo que subraya la importancia del sector en el ámbito internacional.

Ante este contexto, los líderes de empresas automotrices insisten en la necesidad de que los gobiernos provinciales y municipales también formen parte de este proceso de alivio fiscal. Reclaman que este compromiso de reducción de impuestos no sea solo una acción nacional.

Voces de la industria

Directivos de empresas como Ford y Toyota han expresado sus preocupaciones sobre la carga impositiva que afecta la rentabilidad de sus exportaciones. Martín Galdeano, titular de Ford Sudamérica, informó que cada pick-up Ranger producida en Argentina enfrenta un sobrecosto del 7% debido a Ingresos Brutos y un 3% adicional por tasas municipales. En un diálogo con el ministro Luis Caputo, Galdeano enfatizó la necesidad de que exista un consenso nacional para abordar esta problemática y facilitar un ambiente más propicio para la industria local.

Por otro lado, Gustavo Salinas, director de Toyota Argentina, también subrayó la importancia de unificar esfuerzos a nivel federal, provincial y municipal. Según sus cálculos, cada pick-up Hilux que se exporta carga un 13% de impuestos en total. Salinas hizo un llamado a que las diferentes instancias del gobierno comprendan la urgencia de actuar en conjunto para que Argentina pueda ser competitiva en el mercado internacional.

La necesidad de un cambio integral

El escenario actual plantea un desafío en el que es fundamental que todas las partes involucradas tomen acción. La industria automotriz, con su considerable aporte al producto interno bruto (PIB) del país, tiene la posibilidad de revitalizar su producción y competitividad a través de políticas fiscales que faciliten un entorno más favorable para la exportación.

En conclusión, la decisión del Gobierno de eliminar las retenciones a las exportaciones de vehículos fabricados en Argentina es un paso hacia la modernización y competitividad del sector. Sin embargo, para que esta medida tenga un impacto real, es crucial que las provincias y municipios se sumen al proceso y contribuyan a crear un ecosistema que permita al país sobresalir en el ámbito automotriz global.

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