A partir del 18 de agosto de 2026, el Gobierno argentino introdujo cambios significativos en la reglamentación del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI). Mediante el Decreto 748/2026, se establecieron nuevos parámetros sobre qué obras ferroviarias pueden ser incluidas en este régimen, buscando fomentar la inversión en infraestructura y mejorar la capacidad operativa del sector ferroviario.
Modificaciones clave al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones
El nuevo decreto modifica directamente el Decreto 749/2024 que regularizaba previamente el RIGI, el cual fue creado bajo la Ley de Bases. Según la nueva normativa, el objetivo principal es «dar mayor precisión y previsibilidad al tratamiento de las inversiones vinculadas a la infraestructura ferroviaria». Este enfoque es especialmente relevante en un contexto en el que la infraestructura ferroviaria argentina ha sufrido considerable deterioro y demanda una revisión integral.
Ampliación del alcance del RIGI
El Gobierno ha indicado que la red ferroviaria del país, construida hace varias décadas, enfrenta importantes condiciones de deterioro que afectan su funcionalidad. En este marco, se requieren inversiones para no solo construir nueva infraestructura, sino también para realizar renovaciones, transformaciones y sustituciones que permitan mejorar la eficiencia del sistema.
Con la modificación, se especifica que se considerará construcción no solo la infraestructura nueva, sino también la renovación, sustitución, transformación y desarrollo de estructuras existentes. Así, se incluyen nuevas trazas, duplicación de vías, renovación de ramales no operativos, y mucho más.
Intervenciones contempladas bajo la nueva regulación
Las mejoras propuestas abarcan diversas intervenciones que no solo se limitan al reforzamiento de vías, sino que también abarcan el avance en sistemas de seguridad y logísticos que son esenciales para el funcionamiento operativo del transporte ferroviario. Las acciones incluyen:
- Construcción y renovación de nuevas trazas
- Duplicación de vías existentes
- Instalación de sistemas de señalización y telecomunicaciones
- Electrificación de trazas
- Desarrollo de nodos logísticos y centros de transferencia
Estos cambios son cruciales para garantizar una mayor eficacia y seguridad en el sector, asegurando a su vez que la infraestructura se adapte a la demanda actual.
Evaluación de la ampliación de proyectos preexistentes
De acuerdo con las nuevas directrices, se establecerá un incremento de la capacidad de transporte cuando las inversiones conduzcan a un aumento verificable en la capacidad de la infraestructura. Para lograr esto, se realizarán mediciones a partir de parámetros técnicos objetivos, que permitirán cuantificar la capacidad existente antes y después de la ejecución de las obras.
El Gobierno justificó este enfoque como un medio para establecer de manera más clara qué inversiones sobre infraestructura ferroviaria pueden ser consideradas una ampliación de proyectos ya existentes dentro del esquema del RIGI.
Aspectos cruciales del nuevo decreto
Las modificaciones cuentan con varios puntos destacados que los interesados deben tener en cuenta:
- Se incluye a **las obras ferroviarias dentro del RIGI**, tanto para construcción nueva como renovación de estructuras existentes.
- Las simples tareas de mantenimiento quedan **excluidas**, diferenciándose de las intervenciones que implican cambios significativos.
- Las obras pueden mejorar la **capacidad de transporte**, siempre que se demuestre un impacto positivo y comprobable.
- Se harán inclusiones específicas para el **transporte ferroviario de cargas**, lo que implica obras relacionadas con nodos logísticos y puertos.
El decreto, firmado por el presidente Javier Milei, el jefe de Gabinete Diego Santilli y el ministro de Economía Luis Andrés Caputo, establece un marco más claro y estructurado que busca estimular la inversión, un aspecto crucial para revitalizar el sector ferroviario argentino, que ha sido históricamente un pilar de la economía del país.
En un contexto donde las necesidades de movilidad y transporte son cada vez más urgentes, la implementación de estas medidas podría jugar un papel fundamental en la modernización del ferrocarril argentino y en su contribución al crecimiento económico.
Además, esta reforma puede repercutir en la creación de empleos y en la atracción de inversión extranjera, aspectos que resultan esenciales para un país en búsqueda de nuevas oportunidades de desarrollo. La mejora de la infraestructura ferroviaria puede significar no solo un mayor volumen de carga transportada, sino también un medio de transporte más seguro y eficiente. La implementación efectiva de estas iniciativas marcará un antes y un después en la forma en que se entiende y utiliza el ferrocarril en Argentina.