La Secretaría de Transporte del Gobierno Nacional ha dado un paso significativo hacia la modernización del sistema de subsidios al transporte público de pasajeros. A través de la reciente Resolución 31/2026, se ha establecido una nueva metodología destinada a la distribución de compensaciones tarifarias, la cual ahora integrará indicadores de calidad, regularidad y eficiencia operativa. Este cambio busca alinear parte de los fondos que reciben las empresas con su desempeño real en la prestación de servicios.
Cambio en la distribución de subsidios
La nueva dirección adoptada por el Gobierno se produce en un contexto económico en el que el transporte público sigue siendo uno de los sectores más beneficiados por la asistencia estatal. Con la reciente revisión, se espera que las compensaciones tarifarias reflejen no solo el volumen de servicio, sino también la calidad y eficiencia de las operaciones de las líneas de colectivos.
En este sentido, el jefe de la Secretaría de Transporte, Mariano Plencovich, ha señalado que el esquema anterior había logrado incrementar la transparencia en la asignación de recursos. No obstante, se considera esencial avanzar hacia un sistema que promueva mejoras continuas en el servicio proporcionado a los ciudadanos.
Objetivos de la nueva metodología
Entre los objetivos principales de esta reforma se encuentran:
- Incentivar la mejora continua en la prestación del servicio.
- Promover la máxima **eficiencia** en la utilización de recursos públicos.
- Fortalecer los mecanismos de **control** y **trazabilidad** de las operaciones de transporte.
El Gobierno resalta la importancia de contar con un sistema que no solo otorgue subsidios, sino que lo haga basándose en un análisis exhaustivo de la calidad del servicio prestado por cada empresa.
Aplicación inicial y áreas afectadas
La nueva metodología comenzará a implementarse en las liquidaciones correspondientes a junio de 2026. Este cambio afectará a las empresas de colectivos tanto urbanos como suburbanos que operan en el área metropolitana de Buenos Aires (AMBA). Según los planes, la reforma abarcará todos los servicios de transporte de jurisdicción nacional dentro de esta región, donde se concentra una gran parte de los usuarios del transporte público.
Desarrollo de indicadores de calidad
Para construir el nuevo esquema, la Subsecretaría de Transporte Automotor ha trabajado en la creación de indicadores que evalúen diversos aspectos del servicio. Estos indicadores incluyen:
- Cumplimiento de recorridos establecidos.
- Respeto a las frecuencias programadas.
- Antigüedad de las unidades de transporte.
- Kilómetros efectivamente recorridos.
La medición a través de estos parámetros permitirá establecer un índice de operatividad que facilite la comparación entre diferentes prestatarias, lo cual contribuirá a fomentar la competencia y la mejora del servicio.
Información integral y colaboración con otras entidades
La iniciativa también incorporará información de entidades relevantes en el sector, como la Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CNRT), el sistema SUBE y Nación Servicios S.A. Estos datos serán cruciales para construir una visión más completa de cómo cada empresa opera y cómo se puede mejorar el servicio en general.
El Gobierno argumenta que al vincular la distribución de subsidios al nivel de cumplimiento de las obligaciones operativas, se busca consolidar un transporte público más eficiente y coordinado para todos los usuarios.
Contexto y futuro del transporte público
Esta reforma se inserta dentro de un panorama más amplio de revisión de los subsidios en diferentes sectores de la economía. Al ser el transporte público uno de los ámbitos que más recursos estatales recibe, es imprescindible asegurar que estos fondos se utilicen de manera efectiva y en beneficio de los usuarios.
La reforma pretende no solo mejorar la experiencia de los pasajeros, sino también garantizar que los recursos públicos se distribuyan de forma equitativa y responsable. De esta manera, el Gobierno busca dar un uso más consciente de los fondos asignados, alineándolos con los resultados y la calidad del servicio que ofrecen las empresas de transporte.
Con estas medidas, se espera que el transporte público en el área metropolitana esté más alineado con las expectativas de los usuarios, mejorando la movilidad urbana y contribuyendo, en última instancia, a un entorno más sostenible y eficiente.