La reciente escalada en el conflicto en Medio Oriente, que involucra a Estados Unidos e Israel frente a Irán, ha generado una presión significativa sobre los valores internacionales de los commodities agrícolas. Esta situación ha conducido a un aumento continuo en los precios, especialmente a medida que el conflicto persiste y el estrecho de Ormuz mantiene su cierre, afectando gravemente la dinámica del mercado mundial.
El alza en el mercado bursátil agrícola
En un análisis reciente del mercado de commodities, los precios de la soja han mostrado las mayores subidas. En la bolsa de Chicago, el contrato de julio del poroto incrementó su valor en 7 dólares, alcanzando los 449,1 dólares por tonelada. Asimismo, el precio del aceite de soja avanzó 31,52 dólares, ubicándose en 1.688,43 dólares, mientras que la harina también mostró un aumento de 1,65 dólares para cerrar en 353,62 dólares la tonelada.
Los cereales también han cerrado al alza en la plaza bursátil estadounidense. El maíz subió 2,07 dólares, logrando un valor de 191,13 dólares por tonelada, y el trigo registró un incremento de 1,29 dólares, alcanzando 235,62 dólares por tonelada.
Causas del aumento de precios
Las razones detrás de este aumento en los precios se pueden resumir en dos factores cruciales: el significativo incremento en el precio del petróleo, consecuencia del cierre del estrecho de Ormuz, y las especulaciones en torno a una posible reunión entre el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y su homólogo chino, Xi Jinping. Esta reunión, prevista para mediados de mayo, se considera clave para discutir temas relacionados con el comercio agrícola.
El analista de mercados de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), Matías Contardi, expone la incertidumbre que reina en el mercado: “se esperaban negociaciones para abrir eventualmente el estrecho, y sin embargo, los ataques han continuado. Actualmente, no hay un rumbo claro hacia una apertura inmediata”. Esta falta de previsibilidad ha elevando nuevamente el precio del petróleo, que ronda los 112 dólares por barril en el Brent, una cifra que marca los máximos desde el inicio del conflicto.
Influencia de los precios de energía
El panorama actual se presenta complejo. Según Contardi, “los precios de la energía arrastran a los aceites vegetales, ya que estos se utilizan como insumo energético para la producción de biocombustibles”. Este aumento en los precios del aceite, que ya se encuentra en niveles máximos desde mediados de 2022, tiende a traccionar los valores del poroto de soja debido a la creciente incertidumbre en el contexto global.
Asimismo, se destaca que los commodities agrícolas han captado el interés de los fondos especulativos, lo que hace que su precio aumente aún más. De acuerdo con los analistas de la corredora Granar, la posibilidad del viaje de Trump a China ha incentivado una ola de especulación entre los operadores, quienes esperan que los acuerdos puedan favorecer el comercio agrícola.
Mercado interno de soja y cereales
A pesar del alza en los precios internacionales de la soja, el mercado local presenta una dinámica diferente. En Argentina, el precio de la soja disponible ha caído un 6% en las últimas tres semanas, situándose en 305 dólares por tonelada en Rosario, principalmente debido a la abundante oferta que está facilitando la cosecha.
Mariela Brandolin, analista de mercados y asesora financiera, señala que “muchos camiones están ingresando al puerto, y los productores están apresurando la cosecha antes de las lluvias”. Este aumento en la actividad portuaria ha contribuido a la baja en los precios, conforme hay más oferta en el mercado local.
En contraste, a pesar de la presión ejercida por la cosecha de soja, los precios del maíz y el trigo en el mercado local han mostrado incrementos. En el caso del maíz, el precio ha aumentado un 7% en abril, llegando a 190 dólares la tonelada, mientras que el trigo ha mejorado en un 10%, cerrando en 205 dólares la tonelada.
Proyecciones sobre el futuro del mercado
A largo plazo, la situación del mercado dependerá de varios factores, incluyendo las decisiones políticas de las grandes potencias y cómo evolucionen los conflictos geopolíticos. Las fluctuaciones en el precio del petróleo seguirán influyendo directamente en los costos de producción agrícola, precisando monitorear de cerca las negociaciones entre Estados Unidos y China, que podrían redefinir las relaciones comerciales y la dinámica de los mercados agrícolas globales.
La combinación de aumento de precios, política internacional y cambios en la oferta local da como resultado un panorama complicado, donde la incertidumbre será un factor constante para los consumidores y productores de commodities agrícolas.