La economía argentina enfrenta importantes desafíos laborales que se vislumbran con claridad en el panorama actual, marcado por la inestabilidad y la precarización del empleo. En el año 2025, los indicadores laborales reflejan un entorno complicado: a pesar de la leve disminución de la tasa de desocupación, que se situó en un 6,6% en el tercer trimestre, la informalidad laboral ha aumentado de forma preocupante. Este fenómeno no solo desafía la creación de empleo formal, sino que también transforma la naturaleza de los empleos disponibles, cuya calidad se ve comprometida.
Estado del mercado laboral en 2025
Un estudio detallado revela que el 85% del empleo creado durante el último año ha sido informal, lo que resulta alarmante para la economía. En la comparación interanual, la informalidad laboral subió del 42,6% al 43,3% de los ocupados, según datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC). Esta situación no es homogénea: los trabajadores autónomos experimentaron un incremento en la informalidad del 61,9% al 64,9%, consolidándose como el segmento más afectado.
El análisis del impacto real del empleo registrado muestra que, en momentos de ajustes en el sector público, los trabajadores estatales han sufrido una pérdida de 14,4% en sus ingresos reales respecto a noviembre de 2023. En el sector privado, la caída del poder adquisitivo de los empleados fue moderada, cerrando con una caída del 0,92% real en septiembre de 2025. Ante este contexto, la calidad laboral se deteriora, ya que los nuevos puestos de trabajo que aparecen tienden a ser de baja calidad y escaso desarrollo en términos de derechos laborales.
El monotributo y la precarización
El aumento de trabajadores bajo el régimen de monotributo es otro aspecto a considerar. Este sistema, aunque permite una cierta flexibilidad, a menudo implica una menor protección social y derechos laborales. La precarización se ha vuelto una característica estructural del mercado laboral argentino, con crecientes preocupaciones sobre la viabilidad de la reforma laboral que se discutirá en el breve plazo.
Expectativas de reforma laboral
La llegada del próximo año trae consigo la expectativa del debate sobre un proyecto de reforma laboral, que se prevé inicie el 10 de febrero de 2026. Se anticipan modificaciones significativas en áreas como las indemnizaciones y la organización de las horas extra. Sin embargo, la efectividad de esta reforma para generar empleo formal y de calidad ha sido cuestionada por especialistas.
La jefa de la bancada de La Libertad Avanza en el Senado, Patricia Bullrich, ha señalado que el proyecto cuenta con el respaldo necesario para avanzar, lo que podría llevar a un debate acalorado. Sin embargo, las dudas persisten: ¿podrá la reforma realmente reducir los niveles de informalidad y crear trabajos estables?
Algunos economistas argumentan que, aunque es necesaria una reforma, esta solo no será suficiente. Se debe combinar con un crecimiento económico robusto que genere empleos de calidad. Claudio Caprarulo de Analytica sostiene que muchas de las ocupaciones informales están asociadas a actividades de baja productividad, lo que dificulta la mejora en la calidad del empleo.
Condiciones del sector industrial
El sector industrial continúa siendo uno de los más golpeados. Desde el inicio del gobierno de Javier Milei en noviembre de 2023, la industria manufacturera ha perdido casi 48,000 empleos, equivalente a una caída del 3%. En octubre de 2025, la producción industrial volvió a caer, contribuyendo a un panorama desalentador. Según datos del SIPA, la actividad en el sector se ha reducido en un 4,4% desde junio, exacerbando la crisis de empleo.
Luis Campos, investigador en el ámbito laboral, remarca que la industria no se encuentra en condiciones de incrementar su plantilla en el corto plazo. Aún más, el crecimiento se ve limitado por una alta interdependencia en sectores como la intermediación financiera, que aunque ha crecido, no genera un número significativo de empleos.
Desafíos económicos y la reforma laboral
A medida que se desarrolla el debate en el Congreso sobre la reforma laboral, otro aspecto crítico es el incremento de la productividad. Economistas como Gonzalo Carrera de Equilibra enfatizan la necesidad de una reforma que no solo aborde la litigiosidad laboral, sino que también se centre en los sectores con mayor informalidad y en la promoción de la formalización en pequeñas empresas.
Sin embargo, el punto más crucial sigue siendo la creación de un entorno económico sostenible que permita la generación de empleos de calidad. Con un crecimiento estancado, es posible que los cambios propuestos no tengan el impacto deseado.
Reforzar la productividad y fomentar un clima adecuado para el desarrollo de nuevos empleos serán vitales para transitar hacia una economía más estable y con mayor equidad. Los próximos meses serán decisivos para determinar si la reforma laboral será una medida eficaz para revertir la tendencia hacia la informalidad y la precarización que ha caracterizado el empleo en Argentina.