Inicio EconomíaEl mercado redefine expectativas tras el 26-O: proyecciones clave para noviembre

El mercado redefine expectativas tras el 26-O: proyecciones clave para noviembre

por Economía Simple

El contexto político y económico en Argentina ha comenzado a tomar forma tras las recientes elecciones de medio término, donde el partido La Libertad Avanza (LLA) se destacó en los resultados. Este giro político ha despejado, en cierta medida, la incertidumbre que rodeaba a la economía nacional. Sin embargo, existen factores críticos en juego que podrían influir en la estabilidad económica, tales como el dólar, la inflación y las tasas de interés.

La situación actual de las tasas de interés

Después de las elecciones, se empieza a discernir cierta calma en lo que respecta a las tasas de interés. Según la economista Rocío Bisang de Eco Go, el entorno post-electoral ha permitido que, sin la presión inmediata de absorber pesos para controlar el tipo de cambio, las tasas de interés tiendan a estabilizarse. “Pasadas las elecciones, las tasas comenzarán a normalizarse”, comentó Bisang.

En la anterior fase electoral, la falta de liquidez había llevado a las tasas de interés, especialmente en plazos cortos, a niveles extraordinarios, llegando hasta un asombroso 200% TNA. Este contexto crítico ha comenzado a cambiar, gracias a la flexibilización de los requerimientos de encaje diario implementada por el Gobierno. Por ejemplo, ahora los bancos deben cumplir con el 95% de este encaje diariamente en lugar del 100% mensual anteriormente requerido. Además, la reciente liberación de $5 billones al mercado tras la licitación de deuda también ha contribuido a este alivio.

El impacto de la liquidación del agro

La liquidación del agro, un factor estacional clave, ha comenzado a afectar negativamente la oferta de dólares en el mercado. Este mes históricamente presenta menos divisas disponibles debido a la recolección de la cosecha, lo que desafía el estado de calma que había mostrado el dólar post electoral. “La expectativa de acuerdo con EE. UU. y la dinámica de las reservas son aspectos cruciales”, afirmó Bisang.

A pesar de esta menor liquidación, el analista Eric Paniagua observó que la tendencia del dólar parece establecerse, citando que después del triunfo electoral del actual Gobierno, han disminuido los factores que suelen generar presión sobre el tipo de cambio. Sin embargo, las advertencias persisten: si no llegan nuevas divisas, el tipo de cambio podría escalar por encima de $1.500 en breve.

La inflación y sus proyecciones

Al abordar la inflación, tanto analistas como economistas proyectan que se establecerá un piso de 2% para noviembre. Esta expectativa se fundamenta en el aumento reciente de costos en servicios básicos como la luz, gas, transporte y combustible, así como en el incremento de precios de alimentos y bebidas.

Aunque aún se espera el dato del Índice de Precios al Consumidor (IPC) correspondiente a octubre, las proyecciones indican un crecimiento por encima de las cifras de septiembre, ya situándose en un 2.4% mensual. En palabras del economista Federico Glustein, “la base de incremento en octubre marcará un piso alto para noviembre”.

Los efectos en la inflación parecen ser contradictorios. Por un lado, el sesgo expansivo en la política monetaria podría dinamizar la actividad económica y, por ende, incentivar un aumento de precios, especialmente durante los meses festivos. Sin embargo, la respuesta del electorado en las elecciones y la subsecuente normalización de algunas métricas macroeconómicas están conduciendo las expectativas hacia una desaceleración de la inflación.

Caminos hacia la estabilidad

Paniagua coincide en que, aunque existen factores que podrían empujar la inflación hacia arriba, la tendencia se mantendrá estable en torno al 2%. Según él, “los meses de verano podrían generar un ligero aumento por el incremento en el consumo más que por subidas de precios”. Esto sugiere que si bien el clima del consumo puede alterar la estabilidad, el contexto actual favorece la regulación.

Con la llegada inminente de divisas frescas del intercambio con EE. UU. y el potencial apoyo financiero internacional, se espera que la presión sobre el tipo de cambio y la inflación pueda aliviarse, permitiendo así un retorno a niveles más estables.

Perspectivas a futuro

La interacción entre el entorno político y la economía nacional seguirá desempeñando un papel fundamental en las diversas proyecciones, tanto de tasas de interés como de inflación. La política monetaria y fiscal será crucial para manejar la situación y crear condiciones que promuevan la estabilidad.

Es evidente que la historia de los próximos meses estará marcada por factores estacionales y decisiones gubernamentales. La normalización de las tasas, la gestión del tipo de cambio, y la contención de la inflación son prioridades que deben ser abordadas con cuidado para asegurar un camino hacia la recuperación económica.

A medida que el gobierno implementa políticas para facilitar un entorno de más liquidez y estabilidad, la expectativa es que no solo se estabilicen las tasas, sino también que se controlen los precios, alineando las expectativas de los consumidores y de los mercados hacia un futuro más predecible y alentador.

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