El panorama del crédito en Argentina ha cambiado considerablemente en los últimos meses, especialmente después de las elecciones de octubre. Este cambio ha llevado a un análisis profundo sobre las tendencias actuales y futuras del sistema crediticio, no solo en el ámbito comercial, sino también en el impacto que tiene sobre las familias y las pequeñas y medianas empresas (pymes).
Reactivación del crédito tras las elecciones
Después de las elecciones de finales de octubre, el economista y director del Centro de Estudios Políticos y Económicos (CEPEC), Leonardo Anzalone, destacó la reducción progresiva de las tasas de interés como un indicador prometedor. Según Anzalone, esta tendencia ya está comenzando a reactivar el crédito, especialmente en líneas de financiamiento dirigidas al consumo y las actividades comerciales.
Anzalone enfatiza que, si bien el crédito tiene potencial para convertirse nuevamente en un motor de crecimiento, hay un factor crucial que debe cumplirse: los salarios deben superar la inflación. Sin este equilibrio, el crédito podría expandirse en términos nominales, pero su capacidad real para estimular la actividad económica seguiría siendo limitada.
Desafíos en el crecimiento del crédito
A pesar de la ligera mejora, el economista vislumbra un futuro menos optimista, sugiriendo que el crecimiento del crédito podría volverse menos dinámico hacia finales de 2024 y principios de 2025. Esto se debe a la persistente problemática de los ingresos que sigue afectando al sistema crediticio, específicamente en relación a la morosidad y las carteras incobrables. En este contexto, los salarios registrados crecieron apenas un 1,3% en septiembre, perdiendo frente a una inflación del 2,1%, lo que conllevó a una caída del 0,8% en el salario real del mes.
Estancamiento en el crédito de octubre y sus proyecciones
Al final de octubre de 2025, el total de préstamos en pesos al sector privado alcanzó los $84,9 billones, lo que representa un crecimiento mensual real de apenas 0,3% y un aumento interanual del 39,4%. A pesar de que los préstamos comerciales lideran en volumen, los préstamos personales experimentaron su primera caída mensual real desde marzo de 2024, manteniendo, sin embargo, un crecimiento interanual significativo del 73,3%.
Otro aspecto preocupante es la reciente disminución de las tarjetas de crédito, que retrocedieron un 1% mensual real. La escasez de cuotas y la falta de actualización de límites han contribuido a esta situación. El socio de First Capital, Guillermo Barbero, argumenta que para que las carteras de crédito se recuperen, no solo es vital que las tasas sigan disminuyendo, sino también que se amplíen los plazos de financiación.
Por primera vez en casi dos años, la cartera en dólares también presentó una caída del 2,5% mensual, influenciada por la reducción en los préstamos comerciales y una fuerte contracción en la financiación mediante tarjetas. Esta situación se debe a las expectativas de devaluación del peso, lo que ha llevado a una reticencia a endeudarse en moneda extranjera.
La situación del crédito en las pymes
En un panorama donde las pymes son un pilar fundamental de la economía, la economista Agostina Monti señala que, a pesar del contexto complejo, muchos empresarios sienten una expectativa positiva hacia el futuro. Este optimismo, sumado a una leve mejora en las tasas, proporciona un alivio en el actual entorno financiero. Sin embargo, la tasa de interés anual para préstamos por adelantados en cuenta corriente se sitúa en un 38%, significativamente mayor que la proyección de inflación del 20,8% para el próximo año.
Monti destaca que las expectativas de los empresarios están relacionadas con las previsiones del dólar y tasas de inflación que les permiten planificar a corto plazo. No obstante, muchos empresarios aún son reticentes a incurrir en nuevas deudas sintiendo incertidumbre sobre cuándo el consumo interno empezará a recuperarse.
Declive en las ventas minoristas
Un dato a resaltar es que, según la CAME, las ventas minoristas pymes experimentaron una caída interanual del 1,4% en octubre. Sin embargo, en comparación mensual desestacionalizada, hubo un leve incremento del 2,8%. A lo largo del año, las ventas han acumulado un crecimiento interanual del 4,2%, lo que refleja la necesidad de un impulso más sólido en el consumo.
Aumento del endeudamiento familiar
El estudio «Estrategias de manutención: ¿cómo organizan su economía los hogares argentinos?» del INDEC ha puesto de manifiesto que uno de cada cuatro hogares se ha endeudado en el primer semestre de 2025, siendo esta tendencia más acentuada en el estrato de bajos ingresos donde el uno de cada tres se encuentra en esta situación. El 44% de los encuestados en un análisis de D’Alessio IROL se siente más endeudado que el año anterior, y entre los hogares, el 40% destina más de la mitad de sus ingresos mensuales al pago de deudas.
La CEO de la consultora, Nora D’Alessio, agrega que la morosidad está en aumento, un aspecto que podría verse intensificado por el incremento del uso de tarjetas de crédito para realizar compras cotidianas, como alimentos, lo que ha llevado a que el 50,9% de los hogares recurran a pagos en cuotas o créditos como estrategia de manutención.
A medida que el sistema crediticio se enfrenta a una encrucijada, donde los factores económicos se entrelazan con la recuperación y la morosidad, es evidente que tanto las familias como las pymes deben navegar en aguas turbulentas, esperando señales claras que ofrezcan un camino hacia la estabilidad y el crecimiento económico.