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Caída del 4,4% en el consumo masivo de septiembre por descensos en ventas de supermercados

por Economía Simple

Luego de un período de cierta incertidumbre económica, el último informe de la consultora Scentia ha evidenciado una notable contracción en el consumo masivo en septiembre de 2025. Este estudio revela una caída del 4,4% interanual, impulsada principalmente por reducciones en las ventas de supermercados de cadena y farmacias. A pesar de estas cifras alarmantes, el e-commerce y los autoservicios independientes han mostrado un desempeño favorable, reflejando un cambio en los hábitos de compra de los consumidores.

Causas de la caída en el consumo

El análisis de Scentia señala que el consumo en septiembre se vio afectado de manera significativa. Las ventas de supermercados de cadena disminuyeron un 4,4%, mientras que el sector farmacéutico experimentó una baja del 1,8%. Esta situación ha llevado a algunas empresas a tomar medidas de ajuste, como es el caso de Cencosud, que anunció el cierre de sucursales en tres provincias con la reubicación de más de 100 empleados.

Detalles del comportamiento del mercado

En el informe, también se menciona una comparación intermensual que muestra una caída del 3,7% en las ventas de septiembre respecto a agosto, con un impacto más fuerte en los supermercados, que registraron un retroceso de aproximadamente 5,9%. Sin embargo, al analizar los primeros nueve meses de 2025, los resultados son ligeramente más positivos, con un crecimiento del 1,8% en comparación con el mismo período de 2024.

El ascenso del e-commerce

En contraposición con la disminución del consumo en comercios tradicionales, el sector del e-commerce ha visto un notable crecimiento. Según el informe, este segmento experimentó un incremento interanual del 14,7%, con un crecimiento mensual del 1,1%. La adaptación de los consumidores a nuevas formas de compra se reafirma con el aumento de la actividad en los autoservicios independientes, que crecieron un 8,6% en comparación interanual, y el sector mayorista, que mostró un incremento del 8,5%.

Impacto en las pequeñas y medianas empresas (PYME)

Las ventas minoristas de las PYME también padecieron un golpe significativo en septiembre, con una variación interanual negativa del 4,2% a precios constantes. En términos mensuales, la variación desestacionalizada marcó una disminución del 2%. A pesar de lo desalentador, se reporta un aumento interanual del 5% en lo que va del año.

Análisis sectorial

Un estudio complementario realizado por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) corroboró el retroceso generalizado en el consumo. Todos los sectores mostraron caídas interanuales, siendo los más afectados los rubros de textil e indumentaria (-10,9%) y bazar, decoración, textiles para el hogar y muebles (-6,2%). La única excepción notable fue el sector de perfumería, que registró un leve crecimiento del 1,4% respecto al mes anterior, junto con la ferretería, que mantuvo sus niveles de venta.

Factores que inciden en la reducción del consumo

Las causas detrás de esta caída en el consumo son múltiples y complejas. La pérdida de poder adquisitivo de la población, el creciente endeudamiento de los hogares y la falta de estímulos comerciales son factores que han condicionado la demanda. En un contexto donde la incertidumbre económica y política prevalece, los consumidores parecen adoptar una postura más cautelosa.

Percepción de comerciantes

De acuerdo con el análisis, el 55% de los comerciantes declaró que su situación se mantuvo igual en comparación con el año anterior. Sin embargo, un 38% observó un empeoramiento, un aumento del 3% respecto a agosto. Esto llevó a una disminución en el número de comerciantes que percibieron una mejora, que ahora se sitúa en un preocupante 7,2%.

El futuro del consumo

El panorama para los últimos meses del año es incierto. Las caídas en las ventas minoristas y el aumento del e-commerce plantean dilemas sobre cómo los comercios tradicionales pueden adaptarse a los nuevos hábitos de consumo. La falta de confianza en la estabilidad económica, combinada con un cambio hacia plataformas digitales, podría plantear desafíos duraderos para el comercio físico.

En resumen, septiembre de 2025 cerró con un panorama adverso para el consumo, marcando una tendencia preocupante en un contexto global volátil. La necesidad de adaptación por parte de los comerciantes es más evidente que nunca, mientras los consumidores continúan revaluando sus prioridades de compra.

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