Inicio DólarCómo el fenómeno climático impacta los dólares del agro, los commodities y la inflación

Cómo el fenómeno climático impacta los dólares del agro, los commodities y la inflación

por Economía Simple

El fenómeno climático conocido como El Niño se ha manifestado con fuerza en la región, generando expectación respecto a sus posibles impactos en el clima argentino y en la agricultura. Según el climatólogo José Luis Stella, del Servicio Meteorológico Nacional, la población debe estar atenta a las implicaciones que traerá este fenómeno, ya que la intensidad con la que se presente podría afectar significativamente a las diferentes áreas del país.

La irrupción de El Niño y sus características

La situación actual indica que El Niño ya está presente. Este fenómeno ha comenzado a desencadenar cambios en la circulación atmosférica sobre el sur de Sudamérica, lo que se traduce en un incremento en las lluvias y nevadas en la cordillera, acompañado de un aumento en la humedad y temperaturas en el norte argentino. Los expertos apuntan a una proyección donde la probabilidad de un fenómeno «fuerte» o «muy fuerte» aumentará con el avance de la primavera.

Stella manifiesta que se espera que el calentamiento pueda superar los 2 °C de anomalía. Si este incremento alcanza aproximadamente 2,5 °C, se calificaría como un evento extremo, similar a algunos de los registrados en el pasado. Sin embargo, Alfredo Elorriaga, consultor de la Bolsa de Comercio de Rosario, señala la dificultad de comparar estos datos con episodios anteriores, como los de 1992, 1998 o 2016.

Los efectos de El Niño variarán notablemente de una región a otra. En el norte del Litoral y el Nordeste, por ejemplo, se prevé que las lluvias se intensifiquen mucho más de lo habitual. Esto supone un riesgo no solo para la agricultura local, sino también para el sistema hídrico. El seguimiento de crecidas de ríos y el potencial riesgo de inundaciones será fundamental en estos meses, teniendo también en cuenta que áreas de Paraguay, el sur de Brasil, y otras partes de la cuenca del Plata podrían estar igualmente afectadas.

Impacto agrícola y posibilidades para la cosecha

El momento y la distribución de las lluvias serán cruciales para la agricultura argentina. Según estimaciones de la Bolsa de Comercio de Rosario, las reservas de agua útil en la región pampeana podrían ubicarse por encima de lo normal en aproximadamente el 80% de la zona, lo que sería beneficioso para cultivos fundamentales como el maíz y la soja.

Elorriaga considera que, comparado con años anteriores, el escenario —siempre que las lluvias se distribuyan adecuadamente— es positivo. Esto significa la posibilidad de una cosecha que supere lo observado en años recientes. Sin embargo, es importante recordar que excesos de precipitaciones, como ocurridos en abril de 2016, pueden disminuir significativamente el rendimiento de la soja, un factor que resuena en las proyecciones actuales.

Gonzalo Augusto, economista de la Bolsa de Cereales de Córdoba, subraya que un año húmedo suele ser ventajoso en comparación con uno seco, aunque un exceso de lluvias puede provocar problemas como inundaciones y hongos, que a su vez obstaculizan el ingreso a los campos.

Por otro lado, la producción de trigo también ha mostrado señales de mejora, gracias a las lluvias de junio y la baja en el costo de la urea. Así, la proyección de producción se ha incrementado, inspirando esperanzas de una cosecha más copiosa. Sin embargo, en el caso del maíz, las condiciones climáticas adversas han demorado la recolección, lo que podría impactar en la producción final.

Las interconexiones del mercado global

La situación agrícola en Argentina también debe considerarse en un contexto más amplio, ya que otros productores, como los Estados Unidos, atraviesan dificultades, particularmente en la soja y el maíz, donde se presenta sequía en algunas regiones. A pesar de que las ofertas globales se mantienen elevadas, la demanda sigue su curso, lo que genera un ajuste en la relación entre stocks y consumo.

El contexto internacional, marcado por conflictos geopolíticos, como el de Estados Unidos e Irán, añade una capa de incertidumbre, especialmente en lo que respecta a la producción y precios de productos derivados del petróleo y aceites vegetales. Esto podría impactar también en el costo de producción para los agricultores argentinos.

El impacto en la economía argentina

La relación entre precios internacionales, rendimientos locales y volumen de exportaciones definirá el impacto de El Niño en la economía argentina. La producción de granos está predominantemente orientada hacia el mercado externo; aproximadamente el 35% del maíz se transforma, mientras que cerca del 10% de la soja se destina al mercado interno.

Si bien una disminución en la producción podría generar problemas de abastecimiento y provocar un alza en los precios internos, hay que tener en cuenta que la Argentina es un país tomador de precios internacionales, lo que significa que cualquier aumento en los precios globales impactará en el mercado local, incluso con un suministro adecuado. Esta dinámica podría, a su vez, influir en la inflación alimentaria.

Frente a un verano que promete ser crucial, la pauta se establece; buenas cosechas podrían elevar las exportaciones y mejorar el ingreso de divisas. No obstante, cualquier evento que interrumpa la cosecha podría no solo aumentar los costos logísticos, sino también reducir la calidad del grano.

El fenómeno de El Niño presenta un escenario dual: una distribución equitativa de las lluvias durante períodos críticos podría resultar en un aumento significativo de la cosecha, favoreciendo la economía argentina. En contraste, una concentración de lluvias podría llevar a la caída de las exportaciones y un encarecimiento de los alimentos a nivel interno. En el contexto nacional de Argentina, la forma en que se desarrollen los próximos meses será fundamental para la estabilidad económica y alimentaria del país.

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