En medio de un contexto económico complejo en Argentina, la disparada de la morosidad ha generado preocupación tanto en los ciudadanos como en el sistema financiero. Ante esta problemática, los bancos públicos han presentado al Banco Central una serie de propuestas para abordar el creciente número de familias endeudadas —que supera los seis millones— y que enfrenta dificultades con sus préstamos. Este esfuerzo por encontrar soluciones no es nuevo; diversas entidades han términado anteriormente sugiriendo maneras de intervenir en lo que el gobierno define como «un problema entre privados».
Una serie de propuestas para combatir la morosidad
Los bancos han ofrecido al gobierno un menú de opciones que incluye planes de refinanciación que se han estado llevando a cabo en los últimos meses. Se estima que las entidades privadas han refinanciado ya más de medio millón de préstamos cuyos titulares habían caído en cesación de pagos. La creciente morosidad ha obligado a los bancos a buscar formas de recuperar los créditos y ayudar a sus clientes.
Demandas del sector financiero
El principal punto de discusión entre las entidades y el Banco Central gira en torno a cómo se computa y monitorea la morosidad. En charlas informales, representantes del sector financiero han expresado su preocupación por el efecto de arrastre que aparece en los balances debido a los atrasos en pagos de clientes con otras entidades, incluidas fintech y comercios minoristas. Este fenómeno afecta no solo la imagen de los bancos, sino también su capital de trabajo.
El impacto del sistema de monitoreo de deudores
El sistema de registro de deudores del Banco Central, denominado Central de Deudores, permite que la situación de los préstamos se refleje con un rezago de 60 días. Tanto los bancos tradicionales como la Cámara Argentina de Fintech han solicitado al BCRA que este plazo se reduzca, con el fin de mejorar la evaluación de cada deudor, prevenir el aumento de las deudas y disminuir las posibilidades de fraude. De acuerdo con estas entidades, esta modificación podría resultar en una reducción del costo de los créditos para los consumidores.
Resultados financieros de los bancos ante la morosidad
Durante la reciente presentación de balances en la bolsa, varios bancos privados evidentemente se centraron en el efecto del factor de arrastre en la morosidad de sus resultados trimestrales. Por ejemplo, el Banco Macro reportó que, si bien su cartera en mora alcanzó el 6,25%, sin el efecto de contagio contable por parte de las «fintech», este porcentaje hubiera estado apenas por encima del 4%. Este dato pone de manifiesto la relevancia de ajustar las métricas utilizadas en la evaluación de la morosidad.
El reclamo de los bancos públicos
Los bancos públicos, agrupados en Abbappra, también han expresado su inquietud al Banco Central. En una nota técnica dirigida a Agustín Torcassi, gerente general del organismo, solicitaron que se diferencie la morosidad que surge de créditos tradicionales frente a aquellos que provienen de otras entidades no bancarias. Según su análisis, una parte de las deudas irregulares reportadas no son consecuencia de incumplimientos dentro del sistema bancario, sino que provienen de atrasos con acreedores alternativos, incluidos billeteras virtuales y plataformas digitales.
Acciones propuestas para abordar la morosidad
Abbappra ha propuesto además que el Banco Central respalde los planes de refinanciación que las entidades están implementando, con recursos propios, para ayudar a los deudores a recomponer su capacidad de pago. La propuesta incluye la creación de una mesa técnica de trabajo que permita avanzar en la instrumentación de medidas prudenciales para abordar la situación.
Resistencia en números y políticas
A pesar de las solicitudes y preocupaciones planteadas, los despachos oficiales muestran resistencia a modificar la manera en que el Banco Central mide la morosidad. Una fuente del organismo afirmó que aunque los sistemas informativos actuales son susceptibles de mejora, han de seguir funcionando como están. Se reconoce que cualquier corrección en la medición podría generar dudas sobre si la disminución de la morosidad fue orgánica o simplemente un cambio artificial en las estadísticas.
Orientaciones para los deudores
Frente a la creciente morosidad, el Banco Central también ha compartido una serie de consejos en su página web, orientados a ayudar a los consumidores a evaluar mejor su situación financiera antes de considerar un nuevo crédito. Las recomendaciones incluyen la necesidad de comparar el costo financiero total, las tasas de interés, los plazos y las condiciones de pago.
Este contexto invita a una reflexión profunda sobre cómo el sistema bancario puede adaptarse a las necesidades cambiantes de la población y la urgencia de encontrar soluciones efectivas para un problema que afecta a millones de argentinos. Las próximas decisiones y acciones que adopten los organismos reguladores serán cruciales para el futuro financiero del país.