Inicio Finanzas¿IA o asesor financiero? El experimento argentino que revela quién ofrece mejores rendimientos

¿IA o asesor financiero? El experimento argentino que revela quién ofrece mejores rendimientos

por Economía Simple

La interacción entre la inteligencia artificial (IA) y los asesores financieros ha mantenido el foco en el sector de las inversiones. A medida que avanzamos hacia un futuro where la tecnología está redefiniendo el paisaje financiero, es crucial conocer cómo estos cambios impactan en la gestión de inversiones y el papel de los profesionales del sector.

Resultados de un experimento relevante

Un análisis reciente demostró que, en el ciclo alcista de 2024, un modelo algorítmico alcanzó un retorno de 130,2% en dólares, superando al fondo gestionado profesionalmente, que obtuvo 111,8%. Este rendimiento no solo destacó en términos de retornos, sino que también presentó menor volatilidad y una mejor relación entre riesgo y retorno. Sin embargo, en un contexto bajista en 2025, el escenario cambió drásticamente. La gestión profesional sufrió una pérdida del 14,6%, mientras que el modelo algorítmico, aunque también negativo, registró un descenso del 22,1%. Al finalizar el período de dos años, los resultados fueron casi equiparables: 79,4% para la cartera algorítmica frente a 80,9% para el fondo gestionado por especialistas.

Aunque los resultados indican una creciente competencia entre IA y asesoría financiera tradicional, no implica que la profesión haya perdido valor de manera determinante. Por el contrario, la experiencia y juicio humano siguen siendo invaluables en muchos aspectos de la inversión. La investigación muestra que los avances tecnológicos han comenzado a desempeñar un papel crucial en el proceso de inversión, lo que puede forzar a los asesores a replantear el valor que ofrecen en la gestión de carteras.

En este contexto, una encuesta global del CFA Institute reveló que el 84% de los inversores institucionales consideraría invertir en un fondo que utiliza principalmente inteligencia artificial para seleccionar activos. Este panorama resalta la creciente demanda por herramientas algorítmicas que apoyen las decisiones de inversión.

El papel de la inteligencia artificial en la gestión financiera

La comparación llevada a cabo por UADE sugiere que la efectividad de la IA depende en gran medida del contexto del mercado. Durante el ciclo alcista, el algoritmo no solo registró un mejor desempeño, sino que lo hizo con menor volatilidad y un ratio de Sharpe de 2,68, en contraste con el 1,85 del fondo, lo que indica una mayor eficiencia en la generación de retornos ajustados al riesgo. Es un claro reflejo de cómo la tecnología puede ofrecer ventajas competitivas en entornos favorables.

Sin embargo, durante el mercado bajista de 2025, el método algorítmico encontró serias dificultades, concentrándose en uno o dos activos específicos en varias ocasiones. Por ejemplo, en octubre de aquel año, el algoritmo logró un retorno del 30,9%, pero un enfoque diversificado en diez acciones habría generado un avance del 67,6%. Esta observación pone de manifiesto que, a pesar de la potencia de la tecnología, el criterio profesional es esencial para la adaptabilidad según las circunstancias del mercado.

Tareas financieras bajo presión

La evolución hacia un modelo híbrido entre asesores humanos y tecnología no es, por ahora, un debilitamiento de la profesión, sino un cambio en las dinámicas laborales. Según Meggiolaro, se espera que tareas realizadas por analistas, traders y asesores sean automatizadas rápidamente. Actividades como el análisis de información, ejecución de cálculos y otros procesos estandarizados son ahora más susceptibles de ser ejecutados por algoritmos.

Las herramientas financieras avanzadas, como las ofrecidas por Anthropic, muestran la capacidad de automatizar tareas desde la investigación hasta la presentación de informes dentro de procedimientos de trabajo. Sin embargo, esto no implica la eliminación de asesores financieros, sino que cambia lo que se espera de ellos. En este nuevo contexto, serán cada vez más relevantes habilidades como la interpretación de datos, la creación de estrategias y el acompañamiento del cliente.

Preparación para el futuro del asesor financiero

Para los asesores, la clave del éxito radica en aprender a complementar la tecnología. Colombo destaca que un agente inteligente ofrece ventajas en la disciplina, manejo de datos y decisiones racionales. Sin embargo, también puede flaquear en situaciones imprevistas, lo que refuerza la necesidad de un componente humano en la gestión. Por lo tanto, es fundamental que los asesores no intenten competir con algoritmos en tareas que estos ya ejecutan mejor, sino que se enfoquen en el desarrollo de criterio y capacidad para interpretar cambios del mercado.

El algoritmo de UADE ilustra que la eficiencia en la ejecución de instrucciones no siempre se traduce en éxito. La capacidad de adaptarse a situaciones no vistas anteriormente es una ventaja humana que los modelos algorítmicos no pueden igualar.

Meggiolaro enfatiza que un sólido conocimiento financiero será vital, pero deberá ir acompañado de habilidades para manejar datos y entender inteligencia artificial. Los asesores del futuro tendrán que dominar no solo el uso de estas herramientas, sino también sus limitaciones.

Adaptación regulatoria necesaria

El ascenso de la inteligencia artificial en la asesoría financiera abre la puerta a numerosas discusiones sobre responsabilidad. En Argentina, aún no existe una regulación integral específica para la IA en este sector, aunque Meggiolaro subraya que las responsabilidades de idoneidad, diligencia y lealtad que tienen los asesores se mantienen vigentes, independientemente de la intervención algorítmica.

La Comisión Nacional de Valores (CNV) ha comenzado a modernizar su régimen de idoneidad, aunque aún no ha abordado la inteligencia artificial de manera explícita. Meggiolaro sugiere que sería oportuno avanzar en esta dirección para incluir conocimiento sobre sesgos, calidad de datos y supervisión humana.

En resumen, la combinación de la disciplina algorítmica y la capacidad humana de adaptación es probable que ofrezca un diseño de inversión más efectivo. Mientras la IA asuma más funciones, el desafío para los asesores será demostrar su valor en aquellas áreas donde la automatización se queda corta.

También te puede interesar