El reciente comportamiento del mercado del girasol ha captado la atención de analistas y productores por la significativa recuperación de precios, alcanzando cotizaciones que no se observaban desde mediados de 2022. Este fenómeno ha llevado a las plantas industriales de San Lorenzo a fijar un valor de US$520 por tonelada, mientras que otras localidades del centro del país rondan los US$500. La analista Mariela Brandolin destaca la importancia de este nivel, dado que julio de 2022 fue la última vez que se alcanzó esta cifra.
El impacto del conflicto entre Rusia y Ucrania
La situación actual en el mercado del girasol no se puede entender sin mencionar la crisis entre Rusia y Ucrania. Durante marzo de 2022, en el inicio del conflicto, los precios del girasol tocaron un peak de US$700 debido a la incertidumbre provocada por la posible interrupción de exportaciones desde la región del Mar Negro. Brandolin señala que Rusia y Ucrania representan aproximadamente el 70% de las exportaciones mundiales de aceite de girasol, por lo que cualquier alteración en sus operaciones tiene un efecto inmediato en el mercado global.
A medida que los ataques se intensifican en zonas portuarias estratégicas, surge nuevamente la incertidumbre sobre la logística y la disponibilidad de materia prima, lo que a su vez sostiene las cotizaciones internacionales. Este fenómeno ha llevado a la industria a pagar precios por encima de su capacidad teórica de pago para asegurar el grano restante de la campaña anterior.
Un panorama climático incierto
Sumado a este contexto geopolítico, las condiciones climáticas en Europa han complicado la producción de girasol. La Unión Europea, tercer productor mundial de girasol, está enfrentando olas de calor y temperaturas extremas, lo que afecta su potencial productivo. Esta incertidumbre climática acentúa la atención en otros países exportadores del hemisferio norte y, en especial, Argentina, que emerge como uno de los grandes beneficiados en esta situación.
La posición de Argentina en el mercado global
Argentina se posiciona como el cuarto productor mundial de girasol, concluyendo la campaña anterior con una cosecha récord cercana a las 7 millones de toneladas. Según datos del Consejo Agroindustrial Argentino (CAA) e INDEC, las exportaciones de la cadena girasolera alcanzaron en el primer semestre de este año unos US$2.073,2 millones, lo que representa un incremento interanual del 128,5%. Este complejo se ha convertido en el 7,7% de los despachos agroindustriales totales de Argentina.
La Asociación Argentina de Girasol (Asagir) reporta que el procesamiento industrial ha tenido un crecimiento notable, con un máximo histórico de 567.144 toneladas procesadas en marzo. Entre enero y junio, la molienda acumulada llegó a 2,874 millones de toneladas, un 29% más que en el primer semestre de 2022. Los datos oficiales de la Secretaría de Agricultura respaldan este crecimiento, reflejando adquisiciones de grano que alcanzan las 4,89 millones de toneladas para la campaña 2025/26, con una notable expansión interanual del 49,7%.
Precios y cotizaciones locales
Los precios se mantienen firmes en el mercado local. Según la Bolsa de Comercio de Rosario, a mediados de agosto, la cotización Cámara Rosario se ubicó en $740.750 por tonelada, lo que equivale a US$499,7 al tipo de cambio del Banco Nación. En los terminales del sur bonaerense, como Quequén y Bahía Blanca, el valor se cerró en US$420 por tonelada, en contraposición a los US$520 en San Lorenzo.
Un aspecto relevante es la recuperación del precio del aceite de girasol. Según datos de la Bolsa de Cereales, el valor FOB local alcanzó los US$1.379 por tonelada, con un incremento del 5% respecto al mes anterior, mientras que las proyecciones para el próximo ciclo continúan siendo favorables.
Proyección de cultivos y cosechas
Las proyecciones para la campaña 2026/27 anticipan un aumento de la superficie cultivada de girasol, alcanzando aproximadamente 3 millones de hectáreas, lo que implica una expansión del 5,3% comparado con el ciclo anterior. Las regiones del NEA lideran estas estimaciones, con un aumento proyectado del 11,1%.
Mercado global: perspectivas y desafíos
A nivel global, el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) estima una cosecha de girasol de 62,62 millones de toneladas, marcando un aumento del 13,8% en comparación con el ciclo previo. Esta producción es impulsada principalmente por Ucrania, Rusia y la Unión Europea, quienes aumentan su volumen total de producción.
Para Argentina, se espera una cosecha de 8 millones de toneladas para el ciclo 2026/27, un crecimiento del 6,7% respecto al anterior. Sin embargo, se anticipa que la participación de Argentina en el mercado mundial se reduzca, pasando del 14,3% al 13,1%, frente al crecimiento en las exportaciones de Rusia y Ucrania.
La relación entre los stocks y el consumo global también se encuentra en una fase de reequilibrio, lo que sugiere un panorama volátil pero con precios internacionales que, por el momento, se mantienen favorables. Asumir un liderazgo en el sector dependerá de la capacidad de adaptación ante los desafíos globales y climáticos que plantea el futuro inmediato.