El desarrollo de la infraestructura eléctrica en el Área Metropolitana de Buenos Aires ha cobrado gran relevancia con la reciente ampliación de la Estación Transformadora de Ezeiza. Este importante proyecto, llevado a cabo por las empresas PCR y ArcelorMittal Acindar, representa un avance significativo en la capacidad de transmisión eléctrica de la región, lo cual se traduce en una mejor calidad de suministro energético, especialmente durante los meses de mayor consumo, como el verano.
Una inversión que boostea el suministro eléctrico
La ampliación de la Estación Transformadora de Ezeiza requirió una inversión de 40 millones de dólares, en el marco de un desembolso total de 275 millones de dólares que se incluye dentro del Reglamento de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI). Este conjunto de inversiones tiene como objetivo prioritario apoyar el desarrollo del Parque Eólico Olavarría, lo cual es crucial para potenciar el uso de energías renovables en Argentina.
Capacitación y necesidades de la red eléctrica
Las recientes obras han permitido la instalación de dos capacitores en la estación. Estos dispositivos no solo maximizan los flujos de energía en el AMBA, sino que también permiten un mejor control sobre las caídas de tensión que tanto afectan la calidad del servicio eléctrico en regiones donde reside aproximadamente el 40% de la demanda eléctrica nacional.
La Ciudad de Buenos Aires y su conurbano tienen una capacidad en sus redes que puede soportar una demanda de potencia de hasta 12.000 megavatios (MW), aunque durante los picos de consumo, principalmente a través de Edenor y Edesur, esta cifra puede superar los 11.000 MW. No obstante, la potencia instalada se encuentra alrededor de los 7.000 MW, lo que genera la necesidad de importar alrededor de 5.000 MW de otras provincias, especialmente de las hidroeléctricas en Neuquén y Río Negro, así como de los parques eólicos en el sur de Buenos Aires.
Crecimiento y desafíos de la demanda
El crecimiento constante de la demanda eléctrica en el AMBA, especialmente vinculado al uso de acondicionadores de aire, ha puesto en evidencia problemas en la infraestructura eléctrica. Desde 2014, las inversiones en las redes de transmisión se han estancado y estos factores han desencadenado múltiples cortes de luz durante los meses de más alta demanda.
Las obras necesarias para reforzar la seguridad del suministro eléctrico en la región están estimadas en 1.100 millones de dólares. Este ambicioso proyecto, denominado «AMBA I», había sido presentado en 2022 por el gobierno de Alberto Fernández con el respaldo de financiamiento proveniente de China. Sin embargo, el contrato nunca se formalizó y, a finales de 2024, las dificultades para lanzar la licitación, entre otros problemas administrativos, complicaron aún más la situación.
Nuevas oportunidades y desafíos financieros
Recientemente, la Secretaría de Energía ha reactivado el interés por el proyecto AMBA I. El secretario de Coordinación de Energía y Minería, Daniel González, ha confirmado que habrá pronto anuncios sobre el avance de la iniciativa, subrayando que Argentina enfrenta un sistema eléctrico “en estrés permanente”.
La licitación que se lanzará permitirá que una empresa asuma la construcción de las obras y busque su propio financiamiento, respaldada por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID). Las cargas económicas de esta obra se trasladarán a los usuarios mediante un pequeño incremento del 1% en sus tarifas, impactando tanto a hogares como a empresas.
Un paso hacia la sostenibilidad energética
Mientras tanto, las acciones de PCR y ArcelorMittal Acindar para mejorar la infraestructura eléctrica ayudarán a mitigar parte de los problemas que enfrenta la región. Este proyecto no solo busca resolver la inminente crisis eléctrica, sino que también marca un claro esfuerzo hacia una matriz energética más limpia y diversificada. Se espera que la inversión de 275 millones de dólares bajo el RIGI esté concluida en enero de 2027, con la puesta en funcionamiento de un parque eólico de 185,6 MW, que contará con 29 aerogeneradores y una línea eléctrica de 25 kilómetros para su conexión al sistema.
Importancia en el contexto energético del país
“Este proyecto permitirá integrar mayor generación renovable al Sistema Argentino de Interconexión (SADI) y mejorar la situación crítica que puede restringir el crecimiento del país”, afirmó Martín Federico Brandi, CEO de PCR. Por su parte, Federico Amos, CEO de ArcelorMittal Acindar, destacó que esta ampliación “representa un paso decisivo hacia una industria más competitiva y sustentable”.
En resumen, el progreso en la Estación Transformadora de Ezeiza no solo significa un alivio ante la creciente demanda eléctrica; también sienta las bases para un futuro energético más sostenible y resiliente en Argentina.