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Industria en crisis: aumento de la pérdida de empleo formal y cierre de empresas en alerta

por Economía Simple

La industria argentina enfrenta un panorama preocupante a medida que se publican informes sobre el estado actual del empleo y la actividad empresarial en el país. Un reciente análisis reveló que, desde su último máximo en agosto de 2023, se han perdido 89.667 empleos en el sector industrial, lo que representa una caída del 7,5% en los trabajadores registrados. Este hecho no solo pone de manifiesto una crisis laboral sino que también plantea interrogantes sobre la estructura productiva del país y su capacidad de recuperación.

Caídas significativas en el empleo

De acuerdo con el informe mencionado, la reducción de puestos de trabajo no ha sido uniforme a través de los distintos sectores. Las industrias de textiles, confecciones, cuero y calzado fueron las más afectadas, con 28.088 empleos perdidos, lo que equivale a una desarticulación del 23%. Otro sector que sintió el impacto fue la metalmecánica, con 21.384 empleos menos, lo que se traduce en una contracción del 9%.

Otras áreas también mostraron pérdidas preocupantes. La división de otras manufacturas reportó la eliminación de 15.368 puestos, mientras que la industria automotriz y de neumáticos registró una baja de 9.552 empleos. La situación fue menos crítica en la rama de alimentos y tabaco, que solo perdió 856 empleos, una reducción del 0,2%.

El diagnóstico de la crisis industrial

El informe emitido por Techint ofrece un análisis que contextualiza el deterioro del sector dentro de una crisis aún más amplia relacionada con la productividad, la competitividad y la inserción internacional de Argentina. Los economistas que elaboraron el informe, como Kosacoff y Coatz, describen la existencia de “tres Argentinas” en el ámbito industrial:

  • Un núcleo moderno, productivo y exportador.
  • Un amplio entramado de empresas enfocadas en el mercado interno, que presenta problemas de productividad.
  • Un sector marcado por alta informalidad y baja productividad.

De acuerdo con los datos, el Producto Bruto Interno (PBI) industrial per cápita ha disminuido 28% entre 2011 y 2025, sin que se haya generado empleo formal adicional en el sector, a pesar de un incremento poblacional de más del 15% durante ese mismo periodo.

A esto se suma la transformación del comercio mundial, donde China concentra el 50% de la producción industrial global, lo que ha elevado la competencia internacional y ha generado un exceso de capacidad en diversas industrias.

Oportunidades en sectores clave

A pesar de este panorama sombrío, el informe de Techint también destaca las potencialidades que posee Argentina en sectores como el oil & gas, la minería y la agroindustria. Sin embargo, los autores advierten que el desarrollo de estos motores de exportación no se traducirá de inmediato en un fortalecimiento del tejido industrial local.

El desarrollo de encadenamientos locales con proveedores, ingeniería, tecnología y empleos calificados será crucial para que el crecimiento de estos sectores esté alineado con un entramado fabril más robusto y capaz de generar empleo formal.

Kosacoff y Coatz proponen una agenda que demandará un enfoque integral, incluyendo:

  1. Una macroeconomía estable que favorezca el crecimiento y la inversión.
  2. El fortalecimiento de la competitividad sistémica, abarcando aspectos como crédito, impuestos y logística.
  3. Promover la productividad dentro de las empresas mediante la digitalización y la formación de talento.

La informalidad como una creciente preocupación

Un efecto colateral de la contracción laboral ha sido el aumento de la informalidad en el sector industrial. Según un estudio del Observatorio Económico Social de la Universidad Nacional de Rosario, la informalidad en la industria manufacturera aumentó del 32,2% en el último trimestre de 2016 al 41,9% en el tercer trimestre de 2025. Esta cifras nos indican la drástica transformación del mercado laboral, donde el 65,3% de los cuentapropistas son informales, frente a solo un 37,9% de los empleados asalariados.

Este incremento en la informalidad tiene consecuencias directas en las condiciones de vida de los trabajadores. En el cuarto trimestre de 2025, el 34,3% de los empleados informales vivía en hogares en situación de pobreza, en comparación con solo el 10% de los trabajadores formales.

Un derrumbe en el número de empresas

El deterioro del entramado empresarial es otro componente crítico del análisis. El Monitor mensual de empresas de Fundar señala que en mayo de 2026, se cerraron 2.371 empresas, lo que representa una baja del 0,49% en comparación con abril. Desde noviembre de 2023, se han perdido 30.633 empresas, equivalente al 6% del total, marcando la peor caída registrada en los primeros 30 meses de un gobierno.

Caídas sectoriales y geográficas

En este contexto, diversos sectores han registrado caídas. En mayo, 15 de los 18 sectores mostraron retrocesos. Alojamiento y gastronomía fueron los más afectados, con un descenso del 1,4%, seguido por la industria manufacturera, que tuvo una caída del 0,9%.

Territorialmente, el informe de Fundar revela que la situación ha sido generalizada, con 24 provincias registrando caídas intermensuales en la cantidad de empresas. Sin embargo, Neuquén se destaca como una excepción, mostrando un crecimiento del 0,13% en su cantidad de empresas.

Un futuro incierto para la industria argentina

La situación actual de la industria argentina ha dejado una radiografía compleja: la pérdida de empleos, el aumento de la informalidad y el cierre de empresas son solo algunos de los factores que delinean un futuro incierto. Para enfrentar estos desafíos, la industria deberá adaptarse y fortalecerse, buscando crear un sistema-productivo más resiliente que esté alineado con los nuevos motores exportadores.

Solo así se podrá evitar que la economía continúe su senda de deterioro y que Argentina aproveche las oportunidades que presenta su riqueza en recursos naturales. En este sentido, se hace imperativo que haya un enfoque estratégico en la competitividad, el financiamiento, la infraestructura y la formación del talento en el mercado laboral.

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