La reciente asamblea de Bioceres S.A. ha intensificado las tensiones internas dentro de la empresa, que se encuentra actualmente en una disputa accionaral de gran magnitud. Este conflicto surge en el marco de la creciente presión ejercida por el nuevo grupo de accionistas liderado por el empresario uruguayo Juan Sartori. Según fuentes cercanas a la dirección anterior, los directores y fundadores históricos de la compañía interpretan que esta votación se utilizó como un instrumento para presionar a exlíderes, como Federico Trucco, el exCEO, en medio de una situación de default y la transición del control de la empresa.
Las tensiones no parecen ser simplemente una acumulación de diferencias típicas de una sociedad anónima. Según estos exdirectivos, las decisiones adoptadas en la asamblea no fueron consensuadas, sino impuestas por una mayoría relacionada directamente con Sartori. Aún más alarmante es la percepción de que las acciones tomadas están dirigidas específicamente contra la antigua administración, que había estado desarrollando planes de reestructuración para evitar la quiebra.
La acción contra Federico Trucco y las implicaciones legales
El episodio que ha escalado la disputa se remonta a una asamblea realizada en diciembre, donde se condenó abiertamente la gestión de Trucco y del exdirector Manuel Sobrado. En esta ocasión, se tomó la decisión de evaluar una acción social de responsabilidad, un mecanismo que permite a la empresa reclamar daños a exadministradores si se demuestra que su gestión ha causado perjuicios a la organización.
Días después, se dio un giro significativo a los acontecimientos: la nueva directiva solicitó la quiebra voluntaria de Bioceres S.A. Esta decisión complicó las negociaciones en curso con los acreedores y profundizó la fractura interna dentro de la compañía, trasladando la controversia a terrenos judiciales.
En enero de este año, Trucco reaccionó al fallo de diciembre presentando un amparo para anular las decisiones tomadas en la asamblea, alegando irregularidades en el proceso y una falta de fundamento para imputar responsabilidades a un grupo específico del directorio. Un juez encargado de la causa dictó una medida cautelar, suspendediendo las decisiones adoptadas en su contra, aunque condicionando su vigencia a la presentación de una fianza adecuada. Esto sugiere que el camino hacia una resolución definitiva sigue siendo incierto y complicado.
El nuevo control accionarial y la lucha por los activos clave
El cambio de control en Bioceres se concretó en 2025, momento en que Moolec Science se estableció como la entidad matriz del grupo. Esta transformación fue impulsada por Sartori, un empresario con intereses variados que incluyen el sector agroindustrial y financiero, y cuyo involucramiento ha cambiado radicalmente la dinámica interna de Bioceres.
Desde el sector que apoyaba a la antigua dirección, se ha manifestado una preocupación considerable por el rumbo que ha tomado la estrategia corporativa. Afirman que bajo la nueva administración, se ha adoptado un enfoque más agresivo en la gestión de los pasivos y los litigios. Por otra parte, la percepción en el mercado indica que el conflicto tiene implicaciones que trascienden la situación financiera de la empresa y se dirigen hacia la lucha por el control de activos estratégicos.
Entre los activos más deseables se encuentra Bioceres Crop Solutions, que está listado en Nasdaq y se centra en desarrollos tecnológicos y operaciones internacionales. Además, la firma Rizobacter se destaca como un activo clave en el sector biológico agrícola. En la estructura compleja de un conglomerado como Bioceres, el control de la empresa matriz permite ejercer influencia sobre el conjunto de filiales, aun sin poseer una participación mayoritaria en cada una de ellas.
Implicaciones del conflicto interno en Bioceres
La situación actual en Bioceres es compleja y puede ser analizada desde múltiples perspectivas. No solo se trata de un desacuerdo sobre la gestión financiera y operativa de la compañía, sino que también involucra la responsabilidad inherente al manejo del default y un proceso judicial en desarrollo. La reacción de los accionistas y las decisiones que se tomen en este período marcarán el rumbo de la empresa en el futuro cercano.
Esta controversia combina tres factores interrelacionados:
- Discusión sobre responsabilidades en torno al default de la compañía.
- Litigaciones judiciales que involucran la cautelar presentada por Trucco.
- Disputas por el control de los activos más preciados de Bioceres.
El desenlace de este conflicto no solo afectará a los involucrados directamente, sino que también se proyectará sobre el futuro de la empresa y su capacidad para mantenerse competitiva en un mercado en constante evolución. Las decisiones judiciales y los movimientos estratégicos realizados por los diferentes grupos de interés en la sociedad serán determinantes para la reconfiguración del panorama corporativo en Bioceres.
Así, mientras el enfrentamiento se intensifica, la atención se dirige hacia el tribunal y a las negociaciones internas que deberán definirse en el corto plazo, dando forma a lo que podría ser una nueva era en la historia de esta compañía vital para el sector agroindustrial en Argentina.