El sector de la aviación comercial en Argentina ha experimentado un crecimiento notorio durante el año 2025, tanto en el tráfico de pasajeros como en el de carga. Según los últimos informes de la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC), el tráfico de cabotaje y el internacional han mostrado un avance significativo, brindando un respiro a la industria luego de las restricciones de la pandemia. Sin embargo, surgen interrogantes sobre la sostenibilidad de este crecimiento, en particular en un contexto económico que afecta a los sectores de ingresos medios.
Tráfico de pasajeros: un repunte alentador
El desempeño del tráfico de pasajeros en 2025 estuvo marcado por un emocionante aumento del 9% en el tráfico de cabotaje, alcanzando un total de 17,3 millones de pasajeros. Esto se suma a un crecimiento aún más robusto en el segmento internacional, donde se registró un incremento del 18% con 15,9 millones de viajeros. Este crecimiento sugiere una sólida recuperación de la demanda, impulsada en gran parte por la reactivación de la economía y la mayor disponibilidad de vuelos.
Desafíos en el tráfico doméstico
A pesar de estas cifras positivas, la tendencia de crecimiento en el tráfico de cabotaje comenzó a mostrar signos de desaceleración hacia el final del año. Este fenómeno se relaciona con la caída de los ingresos en los sectores medios, lo cual ha afectado la demanda doméstica. Con un inicio fuerte del año, donde el tráfico creció un 22% en enero, el cierre del año mostró una bajada a 15% en diciembre. Este desenlace plantea preguntas sobre la estabilidad de la demanda en 2026.
La consolidación de las aerolíneas de bajo costo
Un aspecto destacado en 2025 fue el crecimiento de las low cost en el mercado argentino. Aerolíneas como JetSmart lideró la expansión en el tráfico de pasajeros de cabotaje, logrando alrededor del 25% del mercado frente a un retroceso de empresas tradicionales como Aerolíneas Argentinas y Flybondi.
Aerolíneas Argentinas sigue siendo la mayor operadora, con algo más del 54% de participación de mercado. Esto se traduce en un promedio de ocupación superior al 85%, una cifra significativa dado el aumento de la competencia. Este cambio también se reflejó en la heterogeneidad regional, donde ciertos aeropuertos mostraron crecimientos notables, mientras que otros, como Rosario, enfrentaron caídas debido a soporíferas obras de infraestructura.
Perspectivas en el tráfico internacional
En el ámbito internacional, la situación fue más prometedora, con el tráfico que alcanzó 15,9 millones de pasajeros, un 18% de crecimiento respecto al año anterior. Este crecimiento fue impulsado por la recuperación de rutas a países como Brasil, Chile, Estados Unidos y Europa. El Área Metropolitana de Buenos Aires continuó siendo el centro neurálgico, concentrando casi 87% del total de pasajeros internacionales.
Protagonismo del interior del país
A pesar de la concentración en Buenos Aires, el interior del país comenzó a ganar protagonismo, con Córdoba prácticamente duplicando su volumen de pasajeros internacionales en comparación con el 2024. Destinos como Mendoza, Bariloche y Salta ampliaron sus conexiones, beneficiándose de nuevas rutas regionales y de vuelos hacia aeropuertos internacionales.
Un hito importante del año fue el lanzamiento de operaciones de China Eastern Airlines, que inauguró en diciembre la ruta Ezeiza–Auckland–Shanghai. Este trayecto no solo es uno de los más largos del mundo, sino que también abre nuevas oportunidades para el comercio y el turismo entre Argentina y Asia.
Incremento en el transporte de carga
El 2025 también fue un año notable para el segmento de carga aérea, que experimentó un aumento significativo en el volumen transportado. Según ANAC, se reportó un incremento del 8% en la carga internacional exportada, alcanzando 107.482 toneladas, mientras que las importaciones aumentaron un 15%, totalizando 97.138 toneladas.
La mayor parte de la carga de importación se dirige al aeropuerto internacional de Ezeiza, principalmente vinculada a compras online. Este fenómeno refleja cómo las plataformas de comercio electrónico están influyendo en los patrones de importación, mientras que los envíos industriales continúan siendo manejados a través de puertos marítimos.
El 2025 ha así consolidado un panorama optimista para la aviación en Argentina, a pesar de los desafíos que se vislumbran para el futuro. Esto ha llevado a los analistas a observar de cerca el desarrollo del sector en un contexto económico incierto, donde la estabilidad de la demanda se vuelve crucial para sostener la tendencia positiva observada hasta la fecha.