Inicio FinanzasCaída del crédito en pesos: cómo el consumo y la morosidad afectan la economía en agosto

Caída del crédito en pesos: cómo el consumo y la morosidad afectan la economía en agosto

por Economía Simple

El panorama del crédito en pesos al sector privado en Argentina ha tomado un giro negativo, particularmente en agosto. En un contexto marcado por un aumento de la morosidad y una contracción en las líneas de financiación, se ha observado una notable disminución en los préstamos destinados al consumo. Los datos proporcionados por el Banco Central de la República Argentina (BCRA) revelan que el financiamiento en moneda local retrocedió un 1% mensual en términos reales, lo que marca la primera baja desde marzo de este año. Este descenso plantea interrogantes sobre la estabilidad económica y financiera del país.

Reducción en el financiamiento al consumo

El impacto más significativo se ha registrado en los préstamos al consumo, que han disminuido un 1,9% mensual en términos reales y desestacionalizados. Las tarjetas de crédito, una de las formas más comunes de financiamiento, sufrieron la mayor contracción, con una caída del 3,3% real en comparación con julio. Este comportamiento de las tarjetas contrasta con los préstamos personales, que mantuvieron su estabilidad durante este periodo.

En lo que respecta a las empresas, también se ha observado una caída en las líneas de crédito. Los créditos comerciales descendieron un 0,7% real en agosto, un comportamiento que varía entre distintos instrumentos de financiamiento. Por ejemplo, los adelantos en cuenta corriente experimentaron un crecimiento del 1,8%, mientras que los documentos descontados y a sola firma cayeron un 2% y 1,9%, respectivamente. Estas variaciones complican el panorama de financiamiento para los negocios.

Aumento de la morosidad en el sistema

El escenario de contracción crediticia se agrava debido al aumento de la morosidad en el sistema bancario. Según un informe de la consultora 1816, los créditos irregulares del sector privado no financiero pasaron de representar 7,63% del total en junio a 7,73% en julio. Esta tendencia no solo afecta a las empresas, sino que también se observa un repunte en la mora entre los hogares. Los préstamos con atrasos superiores a 90 días alcanzaron el 12,94%, un leve crecimiento frente al 12,77% del mes anterior. Por otro lado, la irregularidad en el sector empresarial aumentó de 3,50% a 3,61%.

Estabilidad en los créditos hipotecarios

A diferencia de los créditos al consumo y comerciales, los préstamos hipotecarios muestran un comportamiento contracorriente. Este segmento aumentó un 1,1% mensual en términos reales, impulsado principalmente por un crecimiento del 2,8% en agosto. Los créditos hipotecarios acumulan así más de dos años de variaciones mensuales positivas, destacándose un aumento interanual del 41,6% real. Este incremento se ha visto favorecido por el uso de líneas ajustadas por UVA, que permiten a los deudores enfrentar la inflación de manera más eficiente.

El Gobierno argentino está buscando fortalecer este segmento a través del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS), destinando $200.000 millones para fomentar nuevos créditos hipotecarios. La primera licitación ha recibido 42 ofertas de 18 bancos, con 13 entidades finalmente adjudicadas.

Crecimiento sostenido en préstamos en dólares

En contraste con el comportamiento del crédito en pesos, los préstamos en dólares continuaron mostrando un crecimiento sostenido. Durante agosto, aumentaron en u$s258 millones, cerrando con un stock de u$s25.241 millones. Este tipo de financiamiento ha mantenido una trayectoria de crecimiento constante desde enero de 2024, en gran medida gracias a los documentos a sola firma vinculados a operaciones de comercio exterior.

Recientemente, el Gobierno ha ampliado el acceso a préstamos en moneda extranjera, incluyendo a empresas que no generan divisas. Las estimaciones apuntan a que los bancos podrían canalizar hasta u$s6.000 millones adicionales mediante esta vía.

Relación del crédito con el PIB

A pesar de la reducción en el financiamiento en pesos, la relación del stock de créditos con el Producto Bruto Interno (PBI) se mantiene en torno al 9%. Si se consideran los préstamos en dólares, esta relación asciende al 12,6%, lo que denota una dependencia significativa del financiamiento externo para ciertos sectores de la economía.

El deterioro del crédito en pesos al sector privado,Así como el aumento de la morosidad, suscitan un llamado a la acción tanto para el Gobierno como para las entidades financieras, a fin de restablecer la confianza y promover un entorno más favorable para el consumo y la inversión en el país. Con un enfoque en el fortalecimiento de los sectores más resilientes, como el hipotecario, y en la regulación del créditorio, se podrían sentar las bases para una recuperación sostenible en el futuro.

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