Según el reciente monitoreo global del Institute of International Finance (IIF), el endeudamiento mundial ha aumentado a niveles históricos durante los primeros tres trimestres de 2025. Con más de 26 billones de dólares añadidos, el total alcanzó cerca de 346 billones de dólares. Este aumento significativo ha generado especulaciones sobre un posible nuevo auge de deuda en el futuro cercano, aunque muchos se preguntan si esta vez la situación será diferente.
El panorama actual del endeudamiento global
De acuerdo con el IIF, el 207% del Producto Interno Bruto (PIB) mundial ahora se encuentra comprometido en deudas, un porcentaje que ha aumentado debido al endeudamiento público tanto en economías desarrolladas como emergentes. Sonja Gibbs, directora general del IIF, alertó sobre las implicaciones de este aumento, como las tensiones que podrían surgir en los mercados financieros.
Factores detrás del aumento de la deuda
Dos elementos clave han contribuido al crecimiento de la deuda global:
- Aceleración del gasto público: Los déficits fiscales han llevado a gobiernos de diferentes naciones a incrementar su deuda para financiar sus actividades.
- Tendencias en el sector privado: El **endeudamiento de empresas no financieras** se aproxima a los **100 billones de dólares**, impulsado por sectores emergentes como la **inteligencia artificial (IA)** y las energías limpias.
El informe destaca que el endeudamiento en mercados desarrollados se ha acelerado, y las políticas de flexibilización por parte de bancos centrales han facilitado esta tendencia, particularmente en economías como Estados Unidos y varios países europeos.
Los efectos en los mercados emergentes
Los mercados emergentes han registrado un aumento considerable en la deuda total, alcanzando los 115 billones de dólares a finales del tercer trimestre de 2025. Este incremento, que representó 5.5 billones de dólares desde finales de 2024, ha sido particularmente notable en países como Brasil, Rusia, Corea, Polonia y México. Un factor que ha influido en este crecimiento ha sido el debilitamiento del dólar, que ha inflado el valor en dólares de la deuda para prestatarios en distintas monedas.
Riesgos y advertencias ante la situación actual
El informe del IIF no solo destaca el aumento de la deuda, sino que también advierte sobre los riesgos asociados. Con déficits presupuestarios aún elevados, los países soberanos seguirán acumulando deudas, especialmente con los grandes paquetes de estímulo fiscal que se implementarán en 2026 en naciones como Japón y Alemania.
Uno de los riesgos más inmediatos proviene de un caso nuevo en la Corte Suprema de EE.UU. relacionado con aranceles establecidos bajo la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA). Un fallo adverso en este caso podría intensificar las presiones fiscales en EE.UU., obligando al Tesoro a aumentar su endeudamiento, lo que podría tener repercusiones significativas en los mercados financieros globales.
Impacto en la política fiscal y monetaria
La creciente deuda pública y el aumento de los costos de intereses han llevado a las autoridades a reevaluar sus modelos fiscales. En este contexto, las inversiones se están dirigiendo con mayor atención hacia:
- Subastas de bonos gubernamentales: Un aumento en la demanda de estos instrumentos puede afectar las tasas de interés y la disponibilidad de créditos.
- Planes de endeudamiento público: Los gobiernos explorarán nuevas vías para financiar sus déficits, lo que podría cambiar la dinámica de inversiones en el futuro.
Cambiando el enfoque de financiamiento
El informe también resalta un notable giro en el financiamiento del sector tecnológico. Las empresas de IA y tecnologías limpias, que tradicionalmente han dependido de flujos de caja internos para su financiación, están adoptando un enfoque más activo hacia el uso de mercados de bonos y financiación bancaria. Este cambio podría redefinir cómo las empresas tecnológicas y de defensa obtienen capital.
En 2025, se registró un aumento en la emisión de eurobonos en mercados emergentes, una tendencia alentadora a pesar de los desafíos en el acceso a los mercados internacionales. Sin embargo, muchos países aún enfrentan dificultades para obtener financiamiento, lo que subraya la necesidad de involucrar más al sector privado en procesos de renegociación de la deuda.
Ahora, más que nunca, el apalancamiento en IA, las tecnologías limpias y los gastos en defensa marcará la pauta en los mercados de crédito globales. A medida que la incertidumbre persiste, es fundamental comprender las implicaciones que este aumento de la deuda tendrá en las economías nacionales y globales.
En conclusión, el panorama de la deuda global se presenta desafiante pero lleno de oportunidades. Las decisiones que tomen hoy los gobiernos y las corporaciones influirán en las dinámicas del mercado en años venideros.