Los pronósticos económicos para el país han sido objeto de atención recientemente, especialmente en relación con las proyecciones de inflación y crecimiento económico. Según el reciente Relevamiento de Expectativas del Mercado (REM), realizado por el Banco Central, entidades bancarias y expertos en economía han reajustado levemente sus estimaciones sobre la inflación en agosto y en los próximos meses, aunque una estabilización en la tasa de precios parece poco probable en el corto plazo.
Inflación mensual y expectativas a corto plazo
Los analistas han señalado que se espera que la inflación mensual de agosto sea del 1,7%, cifra que representa una ligera disminución respecto a pronósticos anteriores. Este ajuste se alinea con las previsiones de los diez principales pronosticadores, que han mantenido constantes sus estimaciones.
Inflación núcleo y tendencias a futuro
La llamada inflación «núcleo», que excluye precios regulados y estacionales para ofrecer una categoría más representativa del comportamiento de los precios, también muestra un descenso a 1,6% para el mismo periodo, lo que sugiere una ligera desaceleración en la presión inflacionaria.
Proyecciones de inflación a largo plazo
Los expertos en economía afirman que, a pesar de las pequeñas variaciones observadas, no se prevé que la inflación mensual baje del 1,5% hasta como mínimo febrero de 2027. Se estima que la inflación para todo el 2026 se cierre en un 30%, un aumento modesto en comparación con las expectativas anteriores, mientras que la proyección para la inflación acumulada en el próximo año se sitúa en 21%, lo que representa una caída de 0,8 puntos porcentuales respecto a pronósticos previos.
Proyecciones de inflación para 2027 y 2028
Más allá del 2026, los participantes del REM prevén una inflación del 20,5% para 2027 y un 14,1% anual en 2028. Aunque estas cifras muestran un descenso en la inflación, se aclara que es improbable que se mantenga por debajo del 1% mensual durante al menos los próximos dos años.
Actividad económica y desempleo
En cuanto a la actividad económica, se estima que hubo una caída del 0,9% en el segundo trimestre del año, una revisión a la baja de medio punto porcentual respecto a estimaciones previas. Sin embargo, se espera un rebote en la actividad del 1,1% para el siguiente trimestre. Para cerrar el 2026, se prevé un crecimiento real del 2,1% por encima del año anterior, lo que indicaría un crecimiento moderado.
Desempleo y su impacto en la economía
El contexto laboral también presenta un panorama complicado. La tasa de desempleo habría rondado el 7,7% a mitad de año, con una leve disminución esperada al 7,5% para finales de 2026. Este nivel de desempleo se suma a las inquietudes que giran en torno a la acentuación de la crisis económica.
Estabilidad del dólar y comercio exterior
El precio del dólar es otro factor crítico en las proyecciones económicas. Se anticipa que el tipo de cambio se mantenga estable en torno a los $1.530 durante septiembre, con una proyección de cierre del año en $1.630, representando un incremento del 12,6% en comparación con finales de 2025.
Exportaciones e importaciones: un superávit esperanzador
El comercio exterior, a su vez, presenta cifras alentadoras. Se prevé que las exportaciones alcancen el 100.895 millones de dólares, un aumento de 688 millones de dólares en comparación con la encuesta anterior. Por su parte, las importaciones se estiman en 75.861 millones de dólares, lo que indica una reducción de 912 millones de dólares en comparación con el REM previo. Esto conlleva a una expectativa de superávit comercial anual de 25.034 millones de dólares, lo que podría ser un indicio de recuperación económica.
En resumen, el contexto económico para el país presenta desafíos y oportunidades. Aunque las proyecciones inflacionarias siguen siendo un punto de preocupación, las expectativas de crecimiento en áreas como el comercio exterior podrían ofrecer un alivio a la situación actual. Monitorizar estos indicadores será crucial para entender el rumbo que tomará la economía en el futuro inmediato.