Inicio EconomíaFactores que Explican el Problema: Claves para Comprender su Origen

Factores que Explican el Problema: Claves para Comprender su Origen

por Economía Simple

La morosidad financiera se ha convertido en un tema alarmante en Argentina, alcanzando cifras sin precedentes que afectan a una gran parte de la población. Según recientes informes, 5,8 millones de personas se encuentran en situación de atraso en sus obligaciones crediticias, representando un 28% de los 20,7 millones de argentinos que utilizan algún tipo de financiamiento formal. Este fenómeno es especialmente pronunciado en el norte del país, donde más de tres de cada diez personas que accedieron a créditos formales están en mora. La situación es aún más crítica entre los jóvenes de 18 a 29 años, donde casi cuatro de cada diez prestatarios no cumplen con sus pagos, revelando una crisis que debe ser atendida urgentemente.

Impacto en el norte argentino: provincias con mayor morosidad

El mapa de la morosidad financiera revela que las provincias del norte, como Catamarca, Santiago del Estero, Salta, y Tucumán, enfrentan las tasas más elevadas de incumplimiento. En estas regiones, más del 30% de los prestatarios se encuentran en una situación de pago irregular, marcando un contraste contundente con las provincias del centro y de la Patagonia, que presentan indicadores más bajos en morosidad.

  • Catamarca
  • Santiago del Estero
  • Salta
  • Corrientes
  • Formosa
  • Misiones
  • Chaco
  • Tucumán

A pesar de que en provincias como Córdoba y Santa Fe la morosidad es menor, existe una tendencia generalizada al aumento de los incumplimientos en todo el país. Especialistas han señalado que las provincias del norte no solo presentan una menor penetración del crédito, sino que también enfrentan un elevado nivel de informalidad laboral que no permite tener ingresos estables.

Factores que influyen en la morosidad

Un funcionario de Tucumán atribuye parte del problema a la falta de educación financiera, que ha llevado a que muchos jóvenes se endeuden sin realizar un análisis adecuado de su capacidad de pago. “La facilidad proporcionada por las billeteras virtuales para acceder a préstamos sin una evaluación crediticia ha contribuido a este problema”, afirman analistas y economistas. Esta falta de planificación financiera se agrava por el aumento en las tasas de interés, que son homogéneas a nivel nacional mientras los ingresos en estas provincias se mantienen significativamente más bajos que el promedio.

El economista Lucas Dapena de Fundación Mediterránea indica que el aumento de la inflación en el norte, que supera el promedio nacional con un 36,5% en el Noreste y un 33,8% en el Noroeste, está afectando gravemente la capacidad de pago de los hogares. Esto queda reflejado en la manera en que los salarios se han estancado, creando un ciclo de creciente morosidad.

El preocupante escenario de los jóvenes y su acceso al crédito

El segmento de población más vulnerado se encuentra entre los 18 y 29 años, donde solo el 40% tiene acceso al crédito formal. Esta cifra es notablemente inferior en comparación con otros grupos etarios, y se observa una alta tasa de incumplimiento. De aquellos jóvenes que accedieron a financiamiento, casi cuatro de cada diez se encuentran en mora, lo que refleja una alarmante tendencia hacia la insostenibilidad financiera.

Mucho de este financiamiento proviene de entidades no financieras, donde los niveles de incumplimiento son más elevados que en el sistema bancario. Esto pone de relieve la vulnerabilidad de este grupo frente a los aumentos en el costo del financiamiento.

El economista Gonzalo Carrera sostiene que este problema de morosidad está vinculado a la insuficiencia del acceso a crédito bancario, lo cual obliga a los jóvenes a recurrir a canales más costosos. “La morosidad refleja un problema de capacidad de pago que, al afectar a un número significativo de familias, también incide en el consumo y complica la recuperación de la demanda interna”, dice Carrera.

Crecimiento de la morosidad en cifras

Desde 2024, el número de personas en situación de morosidad ha crecido de forma alarmante. Se estima que ha pasado de 2,4 millones en julio de 2024 a 5,8 millones en mayo de 2026, lo que representa un incremento de 3,4 millones. De ese total:

  • **2,9 millones** corresponden a deudas exclusivas con entidades no financieras.
  • **1,6 millones** registran incumplimientos solo con bancos.
  • **1,3 millones** tienen atrasos en ambos tipos de entidades.

Este crecimiento no solo refleja la difícil realidad económica de millones de argentinos, sino también la urgente necesidad de políticas que promuevan la educación financiera y el acceso equitativo al crédito.

En este contexto, es esencial abordar la morosidad desde diferentes frentes, fomentando la educación financiera y creando condiciones más justas para el acceso al crédito, especialmente para los sectores más jóvenes y vulnerables del país.

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