El turismo internacional en Argentina experimentó un notable repunte en mayo, con un incremento interanual que, aunque positivo, no logró modificar el déficit del sector, según datos recientes de INDEC. Se registraron 379,9 mil turistas extranjeros no residentes, lo que representa un aumento del 20,4% en comparación con el mismo mes del año anterior. Por otro lado, los viajes de argentinos al exterior alcanzaron 661,9 mil, situándose en una baja del 12,1% interanual. Este refleja un patrón complejo en el ámbito del turismo, que requiere un análisis más detallado.
El saldo turístico muestra una leve mejora pero sigue en negativo
El incremento en la llegada de visitantes extranjeros, junto a la disminución de las salidas de argentinos, evidencian dos tendencias contrapuestas. Sin embargo, el saldo turístico sigue en terreno negativo, con una diferencia de 282 mil turistas que favorece a las salidas. Incluyendo tanto turistas como excursionistas, el saldo negativo asciende a 446,9 mil personas.
La reducción del turismo emisivo se atribuye, en gran medida, a la vía terrestre, donde 227,2 mil turistas residentes abandonaron el país, marcando una caída del 27,5% en comparación con mayo de 2025. En contraste, las salidas aéreas se mantuvieron prácticamente estables, con 382,9 mil turistas, lo que representa solo una baja del 0,3% interanual. Esto sugiere que la contracción se centra principalmente en los viajes regionales, mientras que las salidas de mayor distancia se sostienen.
Factores que impactan en los flujos turísticos
Aldo Elias, vicepresidente de la Asociación de Hoteles de Turismo de la República Argentina (AHT), puntualiza que la caída en el turismo emisivo y el aumento del receptivo comparten un mismo factor: el tipo de cambio. Elias comenta que “Argentina dejó de ser tan cara como lo era un año atrás”, lo que ha incentivado a más turistas extranjeros a visitar el país.
El impacto de la economía brasileña ha sido significativo. La revalorización de su moneda ha resultado en un aumento de brasileños visitando Argentina mientras que, al mismo tiempo, ha desincentivado a los argentinos a viajar a Brasil. Según los datos de INDEC, Brasil fue el principal país de origen, aportando 87,2 mil visitantes, lo que equivale al 22,9% del total.
La llegada de extranjeros en mayo creció a través de diversas vías. La vía aérea representó el 54% del total, con 205,1 mil turistas, un aumento interanual del 25,4%. La vía terrestre concentró un 34%, mientras que la vía fluvial o marítima aportó un 12% con un crecimiento del 29,9%.
Además, las circunstancias deportivas, como el inicio del Mundial de Fútbol, también impactaron en el turismo. Elias argumenta que la baja en el turismo emisivo puede relacionarse con la inminente competencia por la atención de los viajeros, que podrían preferir quedarse para disfrutar del evento.
Retos en la balanza turística
A pesar del optimismo que trae el crecimiento del turismo receptivo, este aún no logra equilibrar la balanza, ya que la cantidad de argentinos que viaja al exterior sigue superando a la de visitantes extranjeros. En mayo, por cada 379,9 mil turistas que ingresaron, 661,9 mil residentes abandonaron el país.
Esta tendencia también es evidente en el acumulado del año. De enero a mayo de 2026, el saldo negativo fue de 3,31 millones de turistas, una disminución respecto a los 4,33 millones registrados en el mismo período en 2025. Aunque esta reducción sugiere una mejora, el déficit persiste en niveles preocupantes.
Elias atribuye esta tendencia a un problema de competitividad, señalando que sin una diminución significativa en los impuestos, el sector turístico argentino continuará enfrentando desventajas competitivas. Destaca que, si bien se han implementado reformas estructurales, la falta de una reforma impositiva sustancial sigue siendo un obstáculo para competir con los destinos de la región y del mundo.
Perspectivas futuras del turismo en Argentina
Los datos recopilados en mayo retratan una recuperación parcial del sector. Aunque se observa un crecimiento en el turismo receptivo y una moderación del turismo emisivo, Argentina aún no ha conseguido atraer a un número suficiente de visitantes internacionales que compense el éxodo de sus residentes. Para el futuro, la evolución del turismo dependerá de varios factores: la competitividad de precios, la conectividad aérea, la promoción internacional y la carga tributaria sobre la actividad turística.
De acuerdo con las proyecciones, si no se abordan adecuadamente estos aspectos, no será posible revertir la actual situación. La capacidad de Argentina para adaptar su oferta turística a los cambios económicos y las preferencias de los viajeros internacionales será fundamental para lograr una recuperación sostenible y efectiva del sector turístico en los próximos años.