El panorama laboral en la Ciudad de Buenos Aires refleja una tendencia preocupante de deterioro y precariedad. Durante el último año, aproximadamente 46.500 residentes se lanzaron a la búsqueda de empleo, y 42.000 de ellos lograron encontrar trabajos en condiciones de informalidad o en el ámbito del cuentapropismo. Esta situación, según los datos del Instituto de Estadística y Censos de la ciudad, pone de manifiesto un mercado laboral que se redefine bajo condiciones cada vez más inestables.
Tendencias en la tasa de empleo y desempleo
A pesar de las dificultades, la tasa de empleo en la ciudad ha mostrado un crecimiento moderado, aumentando del 57,9% al 59% de la población activa. Esto corresponde a un total de 1.592.000 personas empleadas, un incremento respecto a los 1.550.000 del año anterior. Sin embargo, el desempleo también ha tomado un rumbo ascendente, con un aumento de los desocupados que pasó de 132.000 a 136.500 en el primer trimestre de 2026.
Aumento de la subocupación laboral
Un factor crítico es el aumento en la subocupación entre los asalariados porteños, que creció de 146.000 a 156.000 individuos, lo que equivale a un incremento del 8,7% al 9%. Esto implica que una mayor proporción de trabajadores tiene empleos que no les permiten cubrir sus necesidades básicas.
Cuentapropismo y asalariados plenos
El cuento propio también ha aumentado significativamente. La cifra pasó de 323.000 a 350.500 personas trabajando de manera independiente. Esta tendencia se refleja en el crecimiento de los asalariados plenos, que solo aumentaron en 4.500 personas durante el mismo período. A pesar de que algunos sectores puedan ver esto como un signo positivo, la realidad es que muchos de estos empleos carecen de las seguridades laborales deseadas.
El impacto de la informalidad
La informalidad laboral ha experimentado un crecimiento alarmante, aumentando entre los asalariados de 24,6% a 27,3%. Esto representa 28.600 personas más que laboran sin acceso a beneficios sociales, aumentando la fragilidad del mercado laboral en la ciudad.
Condiciones laborales y cobertura jubilatoria
Un dato preocupante que se desprende del informe es que el 74,1% de la población ocupada trabaja bajo condiciones asalariadas, lo que muestra una ligera caída con respecto al 74,5% del año anterior. Esta disminución también afecta la cobertura jubilatoria, que bajó del 74,6% al 72,7%, provocando que 27,3% de los asalariados no estén sujetas a descuentos jubilatorios. Esto es especialmente alarmante, dado que tres de cada diez trabajadores carecen de un respaldo para su futuro.
Monotributistas y su estado laboral
Por otro lado, los monotributistas han visto un leve incremento en su formalización, con 67% de ellos registrados y al día con las contribuciones a la Seguridad Social, aumentando a 67,3%. Este ligero avance ofrece una pizca de esperanza en un contexto laboral que es mayormente adverso.
Desempleo en aumento
El índice de desempleo ha ascendido un poco, llegando a 136.500 personas, lo que representa un 7,9% de la población activa, en comparación con el 7,8% del año anterior. Esta cifra se torna aún más preocupante cuando se observa que desde el final de 2023, la tasa de desocupación ha crecido de 4,6% (75.500) a 7,9% (136.500), lo que significa 61.000 desempleados más en un período de 27 meses. Este es el nivel más alto de desempleo desde el segundo trimestre de 2022.
Un contexto laboral desafiante
La información recopilada resalta un claro deterioro en las condiciones laborales en Buenos Aires. En un contexto donde la calidad del empleo es cada vez más precaria y la informalidad se vuelve la norma, es vital que las autoridades tomen medidas importantes para revertir esta situación. La intervención en políticas públicas que promuevan la formalización del trabajo y garantizan derechos laborales básicos se vuelve crucial para frenar esta tendencia creciente de deterioro.
El enfoque estratégico debe ser múltiple: creación de empleos sostenibles, apoyo a la formación profesional y atención a las necesidades específicas de los trabajadores autónomos y asalariados. Las empresas, a su vez, tienen un papel fundamental en la construcción de un mercado laboral más justo y equitativo.
En resumen, el actual fresco laboral en Buenos Aires es un fenómeno que debe ser examinado con atención y urgencia por todos los actores implicados para garantizar un futuro más próspero y dignificante para la población trabajadora de la ciudad.