El panorama del mercado laboral en Argentina ha mostrado una vez más signos de debilidad, especialmente durante el mes de marzo. Este deterioro se ve acentuado por la caída del salario mínimo, que ha afectado severamente el poder adquisitivo de los trabajadores en el país. Un reciente informe del Área de Empleo, Distribución e Instituciones Laborales (EDIL) del Instituto Interdisciplinario de Economía Política (IIEP) de la Universidad de Buenos Aires (UBA), dirigido por los economistas Roxana Maurizio y Luis Beccaria, revela datos alarmantes que reflejan el contexto actual del empleo y los salarios en la nación.
Caída en el empleo asalariado formal
El informe indica que el empleo asalariado formal ha perdido aproximadamente 11,000 puestos de trabajo en marzo, luego de un repunte temporal en febrero. Esta pérdida no solo afecta a la cantidad de empleo, sino que también marca un retroceso del 0,1% en comparación con el mes anterior, lo que genera preocupaciones sobre la salud del mercado laboral.
La tendencia a largo plazo
Desde noviembre de 2023, se han reducido más de 217,000 empleos en el sector privado, lo que sitúa la cantidad de trabajadores asalariados registrados en niveles por debajo de los que se observaban al inicio del actual mandato. Esta situación se ha convertido en un claro indicador de los retos que enfrentan varios sectores de la economía argentina.
El análisis a largo plazo muestra que el nivel actual de empleo formal se asemeja a los valores vistos en junio de 2022, lo que evidencia un estancamiento significativo en la generación de puestos de trabajo en los últimos años.
Desigualdad en la recuperación laboral
Otro hallazgo del informe es la disparidad en el comportamiento del empleo según el tamaño de las empresas. Las pequeñas empresas continúan con una tendencia negativa y siguen reduciendo personal, mientras que las grandes compañías parecen haber experimentado un ligero aumento en sus plantillas. Las empresas medianas no mostraron cambios significativos. Este comportamiento desigual sugiere que la recuperación laboral no se distribuye equitativamente entre las diferentes escalas empresariales.
Sectores más impactados
En términos sectoriales, la industria y el comercio han sido los principales responsables de la pérdida de empleo desde septiembre de 2025. A su vez, la minería presenta signos de mejora, con un aumento en la actividad tras 19 meses consecutivos de caída en el empleo, aunque la comparación interanual sigue siendo negativa. Por otro lado, la construcción ha mantenido su nivel de empleo sin cambios en los últimos meses, tras ligeras mejorías anteriores.
Un aspecto notable del informe es la diferencia de género en el empleo. En los primeros meses de 2026, se observó que el empleo femenino tuvo un desempeño relativamente más positivo, con un leve aumento del 0,1% en abril, mientras que el empleo masculino cayó un 0,1%.
Deterioro del salario mínimo
Uno de los hallazgos más preocupantes del informe es la evolución del salario mínimo. Los datos indican que el poder de compra del salario mínimo ha caído 39.7% entre noviembre de 2023 y mayo de 2026, lo que lo convierte en uno de los retrocesos más significativos de las últimas décadas. Este deterioro comenzó en diciembre de 2023, cuando el salario mínimo real sufrió una caída del 15% debido a la aceleración inflacionaria. En enero de 2024, la retracción alcanzó un 17%.
Aunque ha habido meses en los que los aumentos nominales han logrado igualar o incluso superar la inflación, la tendencia general sigue siendo desfavorable. Actualmente, el salario mínimo real está por debajo de los niveles previos al colapso de la convertibilidad, reflejando una situación crítica desde el punto de vista económico.
En términos históricos, el salario mínimo en mayo de 2026 es inferior al de 2001 y representa una pérdida del 66.5% en comparación con el máximo alcanzado en septiembre de 2011; en otras palabras, el salario mínimo actual equivale aproximadamente a un tercio de dicho pico.
Recuperación leve de los salarios registrados
A pesar de las malas noticias sobre el empleo y el salario mínimo, el informe también destaca una leve recuperación del 1.3% en la remuneración promedio real de los trabajadores registrados del sector privado en abril. Sin embargo, este crecimiento no parece suficiente para revertir las pérdidas acumuladas en los años anteriores, especialmente en un contexto donde el empleo formal sigue mostrando signos de debilidad y el salario mínimo no logra recuperar su capacidad adquisitiva histórica.
Los desafíos que enfrenta el mercado laboral argentino son múltiples y complejos. La situación exige una atención urgente por parte de las autoridades y un compromiso para implementar políticas que aborden el crecimiento sostenible del empleo y la recuperación del poder adquisitivo. La necesidad de un enfoque integral que fomente tanto la creación de trabajos como la estabilidad salarial es más apremiante que nunca en el actual entorno económico.