Inicio EconomíaTarjetas al límite: la reacción de los bancos y su impacto en el consumo

Tarjetas al límite: la reacción de los bancos y su impacto en el consumo

por Economía Simple

La dinámica de las transacciones con tarjetas de crédito se ha convertido en un reflejo clave de las variaciones en las expectativas de consumo y en el ingreso disponible de los hogares en Argentina, especialmente desde el inicio de la gestión de Javier Milei. Después de un auge significativo hasta mediados de 2024, el uso de tarjetas ha comenzado a mostrar una tendencia a la baja en el segundo semestre de este año, acumulando cinco meses consecutivos de caídas. Esta situación se ve amenazada por niveles de morosidad que han alcanzado cifras récord.

El auge y la caída de las tarjetas de crédito

La historia tomó un giro dramático en 2024, cuando los pagos con tarjetas de crédito registraron un crecimiento interanual superior al 60% en el segundo semestre. Este aumento que se prolongó por más de un año estuvo impulsado por una serie de factores concurrentes. Uno de ellos fue la proliferación de promociones comerciales que ofrecían venta en cuotas fijas, ya fueran con o sin intereses, motivadas por la expectativa de una desaceleración inflacionaria. Además, las entidades financieras incrementaron los límites de crédito, en un intento por fomentar el uso de créditos plásticos en un contexto de ingresos reales que se ven constantemente afectados.

En este escenario, las tarjetas de crédito se convirtieron en una herramienta vital para financiar los gastos cotidianos de las familias, quienes no siempre podían cubrir sus necesidades básicas con sus ingresos. Un informe del Centro RA de la Universidad de Buenos Aires revela un cambio significativo en el uso de las tarjetas: entre diciembre de 2023 y mayo de 2025, su proporción en las ventas de supermercados se incrementó del 39% al 46%. Este aumento contrastó con la disminución del efectivo y las tarjetas de débito en las transacciones.

Un contexto complicado

Sin embargo, a partir de julio de 2025, el panorama comenzó a oscurecerse. La eliminación abrupta de las Letras Fiscales de Liquidez (LEFI) generó turbulencias cambiarias y, junto a los resultados de las elecciones en la provincia de Buenos Aires, provocó un alarmante aumento en la tasa pasiva, que pasó de un 30% a un 60% anual en solo 45 días. Aunque esta tasa comenzó a moderarse en noviembre, la combinación de tasas elevadas y un ingreso real decreciente disparó la morosidad. De acuerdo con el último Informe sobre Bancos del Banco Central, la morosidad en tarjetas de crédito saltó del 1,9% al 11,7% en marzo de este año.

Este incremento es preocupante, ya que seis veces más personas han solicitado su quiebra directa ante la incapacidad de pagar los saldos de las tarjetas. Guillermo Barbero, socio de First Capital Group, opina que los bancos han respondido ajustando los plazos y tasas de crédito, lo que ha limitado drásticamente la disponibilidad para muchos clientes, dejándolos fuera del sistema crediticio.

Estrategias de los bancos para enfrentar la morosidad

Ante esta situación crítica, cada banco ha implementado estrategias diferentes. Algunos han optado por *redefinir las condiciones* de crédito. Barbero señala que muchos bancos están dispuestos a ofrecer plazos más largos y menores tasas de interés para ayudar a los deudores. Un ejemplo notable es el Banco Nación, que a finales de mayo presentó nuevas líneas de refinanciación para los que no pueden cumplir con los pagos de sus tarjetas. Esta opción permite consolidar deudas con otras entidades financieras a una Tasa Nominal Anual (TNA) fija del 65% y hasta 72 meses de financiación.

  • Refinanciación de saldos de hasta $10 millones a una TNA del 35% con plazos de hasta 60 meses para clientes con hasta 90 días de atraso.
  • Programa de refinanciación de deudas para empleados estatales y jubilados en el Banco Provincia con tasas bonificadas del 31% y 39% menores.

A pesar de que la banca privada no ha anunciado oficialmente programas de refinanciación, se están tomando medidas para gestionar carteras irregulares. Dolores Ferrari, gerente de Productos Individuos de Banco Supervielle, comentó que están adoptando un enfoque proactivo para ayudar a los clientes a regularizar su situación financiera.

El impacto sobre el consumo y el futuro

La actual situación de morosidad no solo afecta a los bancos, sino también a las familias y su capacidad de consumo. Se estima que, en el escenario actual, el número de personas que enfrentan morosidad en entidades no bancarias ha alcanzado cifras alarmantes. Un informe reciente del Banco Central señala que la irregularidad total de la cartera en estos lugares llega a un 26,9%, un incremento de 17,4 puntos porcentuales comparado con anteriores periodos.

La cantidad de deudores en entidades no bancarias ha aumentado a 6,9 millones de personas, lo que representa un salto significativo desde diciembre de 2023. A medida que las tarjetas de crédito se acercan a su límite, el consumo se ve amenazado, especialmente en sectores como la indumentaria, bienes durables y turismo, que dependen en gran medida de las compras a crédito.

Con un año electoral a la vista, es crucial encontrar soluciones para abordar los niveles de morosidad y reactivar el consumo. Barbero sugiere que las instituciones financieras podrían considerar incentivos para reabrir líneas de crédito a los clientes morosos, lo que podría ofrecer un alivio fundamental para la economía. Así, encontrar un camino hacia la reactivación del crédito será vital para estimular el consumo y permitir un mayor flujo económico en un contexto desafiante.

También te puede interesar