El año 2026 marca un hito significativo tanto en el ámbito económico como en el político, así como en el desarrollo de las ideas modernas. Se conmemoran dos eventos que cambiaron el rumbo del pensamiento y la libertad a nivel global: la publicación de “La riqueza de las naciones” de Adam Smith y la proclamación de la independencia de Estados Unidos, ambos en 1776. Esta confluencia de eventos sigue siendo objeto de estudio y reflexión, con un enfoque renovado en la figura de Manuel Belgrano, quien ha sido reconocido por su aporte al pensamiento liberal y económico en el camino hacia la modernidad.
El legado de Adam Smith y su impacto en la política moderna
Adam Smith, considerado el padre de la economía moderna, sentó las bases del capitalismo mediante sus teorías sobre la **riqueza, la producción y el comercio**. Su obra ha influido a generaciones de economistas y políticos, aunque hoy parece que pocos realmente han comprendido la profundidad de sus ideas. Líderes contemporáneos, como el presidente Javier Milei y el gobernador de Buenos Aires, Axel Kicillof, han reflexionado sobre su trabajo en diversas plataformas, coincidiendo en la necesidad de rescatar los principios que Smith defendía, especialmente en tiempos de crisis económica y política.
Manuel Belgrano: Economista y político de vanguardia
En este contexto, se destaca la figura de Manuel Belgrano, un argentino que se convirtió en un canalizador de las ideas revolucionarias de su tiempo. Su papel en el desarrollo del pensamiento económico en América Latina es fundamental y, sin embargo, a menudo es pasado por alto. Un nuevo libro titulado “Belgrano, el primer liberal”, escrito por el actual senador provincial Diego Valenzuela, profundiza en su importancia y en cómo sus ideas se entrelazan con las de Smith y con el pensamiento liberal de la época.
Ideología y economía en la obra de Belgrano
Diego Valenzuela explora en su obra cómo Belgrano fusionó conceptos de la escuela fisiócrata francesa con las nociones de Smith, así como sus críticas al monopolio y al mercantilismo español. Este enfoque lo llevó a desarrollar una visión económica que prioriza el trabajo sobre la mera posesión de recursos. Al respecto, Belgrano afirmaba que “la riqueza consiste en el producto de la tierra y de la industria que satisface las necesidades humanas”, resaltando la importancia del trabajo aplicado en la creación de valor.
Entre sus más destacadas afirmaciones, podemos listar:
- “Lo que da valor a las cosas es el trabajo”.
- “El hombre solo trabaja donde concibe utilidad”.
- “La producción cae cuando el Estado fija precios, impone trabas, otorga privilegios o grava con impuestos”.
- “El comercio es el cambio de lo sobrante por lo necesario”.
La conexión con las Revoluciones
Belgrano no solo fue un filósofo económico; también fue un ferviente defensor de las ideas políticas que planteaban la independencia y la formación de un estado moderno. En este sentido, Valenzuela relaciona su obra con el contexto histórico de las independencias, especialmente la de Estados Unidos, que celebra su doble centenario este 2026. Belgrano, en su trayectoria académica, tradujo discursos de George Washington, recopilando ideas que promovían virtudes republicanas y la moral pública, fundamentales para la gobernanza.
Lecciones de Washington y su aplicación en Latinoamérica
Belgrano expresó su admiración por Washington, subrayando aspectos cruciales que deberían considerarse en la construcción de naciones independientes, tales como:
- Privilegiar la unidad nacional como columna vertebral de la independencia.
- Evitar facciones, dado que estas pueden generar celos y propiciar la corrupción, conduciendo al despotismo.
- No depender de influencias externas, manteniendo la autonomía en la política exterior.
Además, Belgrano analizó cómo preventivas medidas como las de Washington podían evitar que el país sucumbiera al autoritarismo y a la desestabilización social. En sus escritos, destacó la importancia de limitar la reelección, un concepto que a menudo elude el debate contemporáneo en varios países de América Latina.
Un camino de descubrimiento intelectual
Belgrano tuvo la oportunidad de estudiar abogacía en España, pero el contexto de la Revolución Francesa le llevó a enfocar su atención en la economía y la política. Este interés lo redirigió al estudio de los modelos económicos que promovían el trabajo como motor de desarrollo. A pesar de las dificultades de su tiempo, como las limitaciones en su idioma y el contexto bélico, Belgrano demostró ser un “fuera de serie”, recuperando y traduciendo los textos de Washington bajo circunstancias adversas.
El enfoque de Valenzuela en su obra no solo ilumina la figura de Belgrano como un pensador económico, sino que también subraya la relevancia de su pensamiento en la actualidad. Su discurso resuena en debates modernos sobre la economía y la política, permitiendo entender que la independencia no solo se logra a través de armas, sino también mediante una sólida formación intelectual y legado de ideas.