Inicio EconomíaEl peso de los productos importados en las ventas: ¿por qué no superan el 4%?

El peso de los productos importados en las ventas: ¿por qué no superan el 4%?

por Economía Simple

Durante el primer trimestre de 2025, la economía argentina ha mostrado señales de mejoría en medio de un panorama de caída sostenida. El informe de la consultora Scentia destaca que, luego de enfrentar datos negativos de hasta un 5% en el consumo en el último año, la disminución se ha atenuado hasta situarse en un -3,3%. Esta tendencia, aunque sigue siendo negativa, sugiere una moderación en la contracción del consumo, lo que genera un pequeño hilo de optimismo en un área que ha estado bajo presión.

Particularidades del mes de enero

El mes de enero se caracteriza por su dinámica particular en el sector del consumo. Las comparaciones interanuales son relevantes, pero observar las cifras de enero en relación a diciembre puede ofrecer una perspectiva errónea. Este fenómeno se debe principalmente al efecto de las compras navideñas, que tienden a crear excesos de inventario en los hogares, lo que provoca una caída en las compras en enero.

Además, hay que considerar el impacto de las vacaciones, que fomentan el consumo en lugares turísticos. Durante esta época, algunas cadenas comerciales experimentan un aumento significativo en su facturación, destacando sucursales ubicadas en zonas de alta afluencia turística. Esto abre una ventana a otros formatos de venta, beneficiando a comercios independientes que capturan parte del gasto de los turistas.

Influencia de las promociones en el consumo

Las promociones comerciales, como el 2×1 o descuentos del 50%, han cobrado un papel fundamental en la actual dinámica de consumo. Según Juan Vallejos, especialista en la materia, los consumidores argentinos se han familiarizado con estas estrategias promocionales, creando un «reflejo automático» que aumenta el tráfico en los locales durante períodos de descuentos agresivos. La relación entre estas promociones y el incremento en las ventas es directa, siendo un factor clave en la recuperación del consumo.

Un cambio en la canasta de productos

El consumo ha experimentado cambios significativos. La preferencia por productos de la canasta básica ha aumentado, mientras que las marcas propias de los supermercados han logrado una notable aceptación. Estas marcas ofrecen una excelente relación calidad-precio, poniendo en jaque la tradicional posición de las marcas de primer nivel. A su vez, se ha observado una caída en las ventas de otros productos, como las bebidas alcohólicas y lácteos no primarios.

El impacto de los productos importados

En cuanto a los productos importados, su presencia en los estantes de los supermercados sigue siendo mínima, representando menos del 4% de las ventas. Este dato contradice la percepción general, que tiende a sobrerrepresentar la importancia de estos productos. Los precios de los productos importados no ofrecen una competencia significativa frente a los nacionales, salvo algunas excepciones como cortes de carne provenientes de Brasil.

Crecimiento del comercio en línea

El comercio electrónico ha mostrado un crecimiento notable, aumentando aproximadamente un 50% en sus ventas en comparación con el año anterior. Este impulso se imprimió durante la pandemia y parece haber creado un cambio en los hábitos de compra de los consumidores. Sin embargo, el informe de Scentia indica que el comercio online no ha conseguido compensar completamente la caída en las ventas generales.

La informalidad y su impacto en el sector

Un tema recurrente en la conversación sobre consumo es la competencia informal. Gran parte del gasto se desvía hacia comercios no registrados que evaden impuestos y regulaciones, creando un diferencial de entre un 15% y un 20% en comparación con el sector formal. Este fenómeno resulta en una presión considerable sobre los supermercados, obligando a una gestión más eficiente y una adaptación ante la caída de ventas.

La informalidad también hace que la tasa de fiscalización sea un desafío para el gobierno. A pesar de ciertos esfuerzos en el ámbito tributario, el promedio de las ventas informales se mantiene desconocido, lo que erige un obstáculo para una regulación efectiva.

Relaciones con proveedores en tiempos difíciles

La relación entre supermercados y proveedores se ha tensionado en contextos de alta inflación y caída del consumo. Con cada aumento de precios, surge una lucha por mantener el abastecimiento, y la falta de demanda presiona a las cadenas a reevaluar sus estrategias de negocio. En este sentido, la industria alimentaria busca mayores volúmenes de venta, algo que también es fundamental para la rentabilidad de los supermercados.

En los últimos años, las tensiones han aumentado no solo por la demanda de precios justos, sino también por la imposición de regulaciones que pueden dificultar la flexibilidad de los proveedores para mantener el ritmo de operación. El diálogo entre ambos sectores se ha vuelto esencial para navegar en este complejo entorno.

Factor Impacto
Promociones Aumento del tráfico y del volumen de ventas
Marcas propias Crecimiento en participación de mercado
Ventas informales Pérdida de competitividad del sector formal
Crecimiento online Adaptación de modelos de negocio durante la pandemia

El escenario actual del consumo en Argentina está marcado por múltiples variables que interactúan entre sí, desde las tendencias de las promociones hasta la influencia de la informalidad. El sector supermercadista atraviesa un período de adaptación donde la eficiencia y la innovación se convierten en herramientas indispensables para enfrentar un desafío que, aunque difícil, puede ofrecer oportunidades de crecimiento y reinvención.

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