A pesar de que recientemente el Tesoro argentino logró realizar una licitación exitosa, el riesgo país continúa sin lograr bajar de los 600 puntos. Esta situación se debe primordialmente a la resistencia del equipo económico a establecer un esquema sólido para la acumulación de reservas, un tema que exige atención cada vez mayor a medida que se acercan los pagos programados para enero del próximo año. Actualmente, el gobierno no ha definido un plan claro para hacer frente a estos vencimientos, lo que mantiene a los mercados en estado de alerta.
La inquietud en el mercado financiero
Los analistas han comenzado a expresar preocupación por los últimos movimientos en el mercado. Federico Glustein, economista consultado, señaló que las acciones del Tesoro, que incluyen tanto la compra como la venta de divisas, evidencian una inestabilidad y una falta de decisiones claras respecto a la acumulación de reservas. Esto ha suscitado inquietud entre los inversores, quienes observan que medidas como la reducción de retenciones al agro no son suficientes para satisfacer el deseo del mercado de ver señales de estabilidad.
Además, el contexto actual es fundamental, ya que el gobierno debe seguir acumulando reservas para poder abordar los vencimientos de aproximadamente 4.300 millones de dólares que se avecinan. Este requerimiento se vuelve aún más urgente considerando que menos de 1.000 millones pueden ser cubiertos con los resultados de la última licitación.
Desafíos en la acumulación de reservas
La necesidad de nuevas estrategias es casi un hecho aceptado. Desde el Grupo SBS han afirmado que la acumulación de Reservas Netas es crucial para comprender las diferencias en los spreads de riesgo, permitiendo así el retorno al mercado internacional de crédito. A su vez, la reciente colocación del AN29 bajo ley local es vista como un paso importante para facilitar dicha vuelta al mercado, lo cual podría ayudar a aliviar la presión sobre las reservas líquidas.
Las expectativas están puestas en posibles operaciones de manejo de pasivos y en hipotéticas recompras de bonos, aunque quedan muchas dudas sobre la eficacia de estas acciones. Los expertos también subrayan la necesidad de avanzar en reformas estructurales que permitan mejorar el clima económico y la percepción del riesgo. Esto incluye la observación de proyectos que estarán en discusión durante las sesiones extraordinarias del Congreso, que comienzan en diciembre.
Oportunidades para el Tesoro
Diciembre se presenta como un mes de oportunidades para la acumulación de divisas, y en este sentido, Portfolio Personal Inversores (PPI) destacó que el clima del mercado se caracteriza por la inquietud sobre si el Tesoro actuará adecuadamente. Entre los aspectos que favorecen la acumulación de dólares, se destacan:
- Pico estacional de demanda de pesos: el aguinaldo, las fiestas y las vacaciones generan un aumento en la circulación de dinero.
- Liquidación del agro: se espera un aumento significativo en la producción de trigo que favorezca las entradas de divisas.
- Emisiones corporativas y provinciales: existen liquidaciones pendientes que podrían impactar positivamente en las reservas.
- Calendario de pagos: este mes no presenta vencimientos significativos con organismos internacionales.
Asimismo, se espera que los depósitos en dólares del Tesoro en el BCRA asciendan a aproximadamente 309 millones de dólares, lo que, sumado a las previsiones de compras en los últimos días, podría acercarse a los 575 millones de dólares, suficiente para cubrir algunos pagos inmediatos.
Dudas y desafíos en el horizonte
Las preocupaciones hacia el futuro son evidentes. Analistas de C-P han planteado la cuestión sobre si es factible que Argentina logre acumular reservas en 2026, dada la proyección de un fuerte desvío de las metas establecidas con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y las restricciones que todavía enfrenta en relación al riesgo país. Esto plantea serias dudas acerca de la sostenibilidad cambiaria en años venideros.
La reestructuración de la deuda en 2020 brindó un alivio momentáneo, pero dejó un escenario complicado a partir de 2025 y 2026, con un cronograma de vencimientos que requiere colocaciones considerables de pesos. Es imperativo que el país asegure un financiamiento adecuado que cubra capitales e intereses, de lo contrario, se vería abocado a enfrentar un exigente desafío de financiamiento que limita la capacidad del sector público para contribuir positivamente en el mercado de divisas.
Sin esta capacidad de financiamiento, los esfuerzos del gobierno para revalidar su relación con el mercado se complicarán. Cada seis meses se exigirá una evaluación constante de su situación, lo que repercute en el manejo del riesgo y en la política económica a largo plazo.
La situación económica y la falta de un plan claro para la acumulación de reservas continúan generando inquietud entre los inversores, enfatizando la importancia de medidas efectivas para asegurar la estabilidad deseada y el bienestar económico del país en el futuro.