En las próximas horas, los detalles del nuevo proyecto de presupuesto para 2026 serán analizados a fondo. El último presupuesto aprobado, correspondiente al año 2023, fue sancionado a finales de 2022, y desde entonces el Congreso no ha logrado consensuar un nuevo marco financiero. Este contexto subraya la urgencia que enfrenta el Gobierno para establecer una hoja de ruta económica sólida.
Mensajes clave del Presidente
En su discurso reciente, el Presidente dejó entrever tres elementos clave que marcan el rumbo de su administración. En primer lugar, hizo hincapié en la importancia del Presupuesto, una herramienta esencial en el ámbito económico, destacando que se necesita una colaboración más estrecha con los sectores político y económico para alcanzar un equilibrio fiscal. En segundo lugar, reconoció que las soluciones a los problemas económicos del país requieren un tiempo considerable para desarrollarse, señalando la necesidad de reflexionar sobre la naturaleza sostenible de las políticas. Finalmente, esta vez se abstuvo de su habitual referencia al lema “viva la libertad, carajo”, lo que puede interpretarse como un intento de centrarse en los desafíos que enfrenta.
El desafío del equilibrio fiscal
El nuevo panorama que se presenta al Gobierno es complejo. La resistencia a ceder en el ámbito fiscal se debe a la falta de margen en las cuentas públicas, una realidad que se ha visto respaldada por un informe del Fondo Monetario Internacional (FMI). Este documento indica que, cuando se consideran los intereses de la deuda, el saldo fiscal no muestra un superávit de 0.3% del PIB, sino que, por el contrario, presenta un déficit de 1.2%. Esto implica que el equilibrio fiscal no debe ser visto solo como un objetivo político, sino como una condición indispensable para que La Libertad Avanza pueda mantener el control sobre la gestión gubernamental.
La importancia del equilibrio fiscal en la política
Este concepto de equilibrio fiscal fue bien resumido hace décadas por el economista Adolfo Canitrot en su trabajo titulado «La macroeconomía de la inestabilidad». Según Canitrot, el equilibrio es crucial en ausencia de financiamiento confiable, ya que permite al gobierno retener su capacidad política y operativa. Si se logra, las administraciones pueden financiar gasto adicional a través de emisiones de títulos de largo plazo, lo que les permitiría disminuir su dependencia del financiamiento condicionado del FMI y el Banco Mundial. Sin este equilibrio, persiste una vulnerabilidad que puede llevar a situaciones de crisis cambiaria.
La difícil distribución del ajuste
El actual Gobierno se enfrenta a la tarea monumental de distribuir el ajuste económico mediante la negociación política. Durante una entrevista con un medio nacional, el Jefe de Gabinete, Guillermo Francos, enfatizó que la simple reorganización de las partidas presupuestarias no es la solución. “No me pueden endilgar a mí que soy el jefe de Gabinete que vea las partidas, cómo las reacomoda; eso no es solución, es una mentira”, afirmó. Esta declaración resalta la complejidad del proceso y la necesidad de tomar decisiones difíciles que involucren a varios sectores de la sociedad.
Factores que afectan la economía
El Presidente también abordó el tema del tiempo en la economía. Reconoció que los ajustes no son automáticos y generan fricciones que impactan negativamente en las variables económicas. Lejos de la idea de que la economía se recuperaría de forma rápida, recordó las palabras del exministro de Economía, Hernán Lacunza, quien afirmó que la actividad económica había sufrido una desaceleración marcada, atribuida a las altas tasas de interés reales que podrían llevar a una nueva contracción en el tercer trimestre.
Empatía y ajuste
El mandatario mostró un tono más empático hacia la población en relación a las medidas de ajuste. “Entendemos que muchos aún no lo perciban en su realidad material”, dijo, lo que sugiere una apuesta por una gestión más sensible a las realidades sociales. Esta reflexión permite establecer un puente entre la política y la economía, uniendo las expectativas de los ciudadanos con las metas del Gobierno.
El futuro del Gobierno y sus capacidades
Experts como el sociólogo y director de Poliarquía, Eduardo Fidanza, argumentan que la situación actual del Gobierno es resultado más de errores políticos que de fallos económicos. Esto plantea interrogantes sobre si la administración logrará maniobrar para revertir el panorama actual y cerrar la brecha con la oposición, especialmente de cara a las elecciones de octubre.
Con un camino repleto de desafíos, es evidente que el equilibrio fiscal se erige como el pilar central que podría definir el futuro de la gestión gubernamental. Será fundamental para el Gobierno navegar por estas aguas turbulentas y ganar la confianza de los ciudadanos en momentos donde la incertidumbre económica reina.