Las terminales automotrices del Mercosur han dado un paso significativo al presentar un nuevo documento que destaca la necesidad urgente de «adecuar y fortalecer» el acuerdo automotor entre Argentina y Brasil. Ante la creciente competencia de los vehículos provenientes de China, las cuatro entidades representativas de la industria automotriz, Adefa y Afac de Argentina, y Anfavea y Sindipecas de Brasil, han unido fuerzas para adoptar una postura común. Este acuerdo, titulado “Declaración de Buenos Aires”, fue firmado durante el evento Automechanika, un importante punto de encuentro para el sector.
Desafíos del comercio automotriz en el Mercosur
Las entidades han dejado claro en su declaración que el Mercosur necesita transformarse de ser «administradores del comercio» a «administradores de la producción». Esta afirmación resalta una tendencia clave: la sobreoferta global y la disrupción tecnológica están desafiando la viabilidad a largo plazo del sector automotriz en la región.
Durante un seminario inaugurado en Automechanika, los representantes se manifestaron de manera contundente sobre la amenaza que representa la industria automotriz china, cuya infraestructura de producción aún se encuentra en desarrollo, a pesar de su creciente participación en el mercado. Igor Calvet, titular de la brasileña Anfavea, comentó que las automotrices chinas apenas realizan operaciones de ensamblaje, lo que plantea numerosas inquietudes sobre la competencia desleal.
Demandas y propuestas de las entidades automotrices
En este contexto, los ejecutivos de Adefa y Anfavea han enfatizado que los gobiernos tienen un papel crucial en este juego. Rodrigo Pérez Graziano, presidente de Adefa, subrayó la necesidad de que los gobiernos sean conscientes de que las automotrices compiten activamente por inversiones a nivel global. «Necesitamos que se nivele la cancha para conseguir esas inversiones», manifestó.
El acuerdo automotor ACE 14, vigente hasta el 30 de junio de 2029, se perfila como una clave fundamental para fortalecer la industria regional. Las entidades han hecho un llamado a los gobiernos de Lula Da Silva y Javier Milei para extender este acuerdo, esencial para la competitividad de la industria.
Un pacto por el futuro de la producción automotriz
La Declaración de Buenos Aires también destaca una serie de compromisos. Las entidades han acordado trabajar en una agenda común para adecuar y fortalecer la política automotriz bilateral. Este objetivo se presenta en un momento en que la industria automotriz enfrenta transformaciones tecnológicas importantes y crecientes tensiones geopolíticas.
- Especificación de «especialización productiva»: Brasil se enfocará en vehículos accesibles, mientras que Argentina lo hará en camionetas.
- Impulso de políticas coordinadas para mejorar la producción de autopartes.
- Armonización de reglamentos técnicos para elevar los estándares de industrialización local.
Los puntos propuestos reflejan su deseo de elevar el umbral de industrialización local, buscando que los gobiernos implementen regulaciones más estrictas. Claudio Sahad, de Sindipecas, enfatizó que la competitividad debe mejorarse a través de la creación de condiciones de igualdad entre las empresas, sugiriendo un contenido mínimo de industrialización similar al modelo de México, que establece un 75% de contenido local.
Importancia de la previsibilidad para las inversiones
Un tema recurrente en las discusiones ha sido la necesidad de previsibilidad para realizar inversiones a largo plazo en la industria. Rodrigo Pérez Graziano subrayó que, para las terminales automotrices, el año 2029 ya se encuentra a la vuelta de la esquina, y cualquier decisión sobre las futuras inversiones debe considerar ese horizonte de tiempo. «Lo que suceda después de julio de 2029 es vital para nosotros», advirtió.
La declaración conjunta y las propuestas de estos ejecutivos reflejan un consenso sobre la dirección que debe tomar la industria automotriz en el Mercosur para asegurar su sostenibilidad y crecimiento en un entorno cada vez más globalizado y competitivo. Este enfoque no solo es esencial para su propia supervivencia, sino que también tiene el potencial de transformar la región en un centro fuerte de producción automotriz.
El futuro del sector automotriz en el Mercosur
La industria automotriz en el Mercosur se enfrenta a numerosos retos, pero también a oportunidades significativas. Con la colaboración entre Argentina y Brasil y un enfoque claro hacia la industrialización local, los líderes del sector están en posición de fomentar un cambio positivo que beneficie a toda la región. La victoria en este escenario dependerá de la capacidad de estos países para adaptarse a la nueva realidad comercial y tecnológica que enfrentan a nivel global.
A medida que continúan las negociaciones y se presenta la necesidad de políticas más robustas, el futuro del sector automotriz en el Mercosur será sin duda un tema crítico que merece seguimiento cercano, tanto por sus implicaciones económicas como por su impacto en la competitividad global.