La tensión en el ámbito financiero global se hace palpable desde el inicio de marzo, en un contexto marcado por los efectos de la reciente escalada bélica en Irán. Esta situación ha llevado a una serie de ajustes en los mercados que, a pesar de presentar un panorama incierto, muestran algunas reacciones dinámicas, especialmente en relación con el tipo de cambio y los bonos en dólares en Argentina.
Comportamiento de los mercados financieros
El impacto de la guerra en Irán ha suscitado un análisis exhaustivo por parte de los inversores, que observan cómo estos acontecimientos alteran los precios de las commodities y las acciones en todo el mundo. Los bonos en dólares, que comenzaron la jornada con caídas significativas, encontraron un leve respiro, permitiendo que el riesgo país, que había alcanzado los 588 puntos, retrocediera a los 570 puntos más tarde en la sesión.
Las acciones argentinas que cotizan en Wall Street presentan un comportamiento mixto. La acción de YPF, por ejemplo, logró un incremento cercano al 4% gracias al alza en el precio internacional del petróleo. Sin embargo, este impulso no se mantuvo durante el día, ya que hacia la tarde la acción solo avanzaba un 0,2%. En contraste, los ADRs de los bancos sufrieron caídas de hasta un 5%, siendo el BBVA el más afectado. La situación no mejoró para el Merval, que al principio mostraba signos positivos, pero finalmente cerró con una baja del 0,9% en términos de dólares.
El impacto local del conflicto internacional
A medida que los mercados internacionales reaccionan de manera volátil ante la situación en Medio Oriente, el mercado cambiario argentino debe estar particularmente atento a los acontecimientos. El dólar, que cerró febrero en descenso, comenzó la jornada en crecimiento, pero hacia el final volvió a bajar en el mercado mayorista, alcanzando los $1.392. En los bancos, el dólar minorista, tras un inicio al alza, se estabilizó en $1.415, coincidiendo con el cierre del viernes.
Gustavo Quintana, analista de PR Corredores de Cambios, afirmó: «En una rueda con poco volumen negociado, el dólar mayorista operó de manera fluctuante, mostrando una considerable amplitud entre sus máximos y mínimos». Esto sugiere que, a pesar de los ruidos externos, las tendencias en el mercado local se mantienen, evidenciando una debilidad de la moneda estadounidense.
Intervención del Banco Central y proyecciones
Durante febrero, el Banco Central de Argentina cerró con compras que sumaron US$ 1.555 millones. No obstante, los analistas esperan que este mes las intervenciones sean más complicadas debido a diversas dinámicas en el mercado de cambios. Con tasas que continúan disminuyendo, la tendencia entre los actores económicos a vender dólares podría también verse reducida. Esto a su vez podría moderar las compras oficiales.
Las autoridades de PPI explicaron que el pasado viernes, tras la liquidación de una licitación que inyectó $0,50 billones al sistema, el excedente de liquidez bancaria —medido a través de colocaciones de repos a un día en el Banco Central— se situó en aproximadamente $2,6 billones, una cifra que ayuda a comprender el descenso de las tasas de interés.
A pesar de este escenario, los expertos no consideran que las compras del Banco Central estén en riesgo, aunque advierten que será un desafío replicar las magnitudes de febrero bajo condiciones de tasas más bajas.
Expectativas políticas y su influencia en el mercado
Con la reciente aprobación de la reforma laboral, los inversores ahora centran su atención en el discurso del presidente Javier Milei ante el Congreso. Este evento, que coincide con la apertura de las sesiones ordinarias, podría ser crucial, especialmente en relación con los nuevos proyectos de ley que el Ejecutivo argumentará, respaldado por mayor apoyo en ambas Cámaras.
Desde la firma Cohen, se estima que el foco de la semana se mantendrá en la dinámica del tipo de cambio y en la capacidad del mismo para sostenerse a pesar de las compras continuas por parte del BCRA y la reducción de tarifas. Asimismo, los analistas estarán pendientes de las primeras estimaciones privadas sobre la inflación de febrero, donde se espera que las proyecciones se ajusten al alza, anticipando cifras similares a las de enero.
En relación con la recaudación tributaria, se prevé que los datos que se publiquen produzcan un impacto significativo en la percepción del mercado sobre la salud económica del país.
El entrelazamiento de factores locales e internacionales probablemente seguirá influenciando los mercados en los próximos días, destacando la importancia de estar atentos a cómo evolucionan las condiciones globales y sus repercusiones en el ámbito financiero argentino.