El empleo formal en el sector privado ha sufrido un nuevo revés. Según el último informe del Instituto Interdisciplinario de Economía Política (IIEP) de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires (UBA), en mayo se perdieron 241.000 puestos de trabajo en comparación con noviembre de 2023. Por segundo mes consecutivo, la cifra de trabajadores registrados ha experimentado un descenso, sumando un total de 9.000 empleos perdidos en mayo, lo que marca el duodécimo mes seguido de caída.
Impacto en el empleo formal
El descenso en el empleo asalariado formal total no se limitó al sector privado; también se observó una disminución general significativa. Durante mayo, se registraron 7.000 empleos eliminados a nivel total, aunque esta cifra es inferior a los 17.000 puestos perdidos en abril. Dentro del sector privado, la reducción fue de 9.100 puestos, mostrando una leve mejora respecto a la caída de 12.000 en abril.
Se ha identificado que la contracción del empleo no ha sido uniforme entre diversas actividades económicas. Las áreas de Industria y Comercio han concentrado gran parte de estas pérdidas. En mayo, la industria perdió aproximadamente 3.200 empleos, mientras que el comercio afectó a 4.200 trabajadores. Por otro lado, el sector de la construcción también ha mostrado un deterioro notable, con una caída del 0,5%, la disminución mensual más significativa desde marzo de 2025.
Recuperación en el sector minero
A diferencia de otros sectores, la minería ha mostrado señales de recuperación. En mayo, el sector experimentó un incremento del 0,3%, aunque este crecimiento no fue suficiente para compensar la baja interanual, que se sitúa en un deterioro del 3,9% en el empleo.
Las empresas de distintos tamaños también han enfrentado variaciones en sus plantillas. Según el informe, las pequeñas empresas vieron una reducción del 0,4% en sus plantillas, mientras que las grandes empresas sufrieron una baja más moderada del 0,1%. En contraste, las empresas medianas fueron la excepción positiva, con un incremento del 0,1% en su dotación de personal.
Diferencias regionales en el empleo
El impacto del descenso en el empleo formal también ha tenido variaciones regionales. Se han registrado caídas en 11 provincias, destacándose los mayores descensos en Tierra del Fuego, Santa Cruz y Chaco. En contraste, San Juan, Catamarca y Neuquén son provincias que reportaron aumentos en el empleo.
El como resultado de estas dinámicas, el sector privado formal ha acumulado hasta ahora 241.000 empleos menos en comparación con noviembre de 2023, lo que resalta la gravedad de la situación laboral actual en el país.
El poder adquisitivo en declive
El deterioro en el empleo ha ido acompañado de una notable reducción en los ingresos de los trabajadores. El estudio del IIEP revela que el salario mínimo ha perdido un 40,5% de su poder adquisitivo desde el mismo periodo mencionado anteriormente, lo que implica que los trabajadores pueden adquirir significativamente menos bienes y servicios que al principio del periodo de análisis.
La evolución de los salarios dentro del sector privado también refleja esta tendencia negativa. Por ejemplo, el salario promedio de los trabajadores asalariados registrados experimentó un descenso del 2,9% real en marzo, seguido de un leve incremento del 0,2% en abril, pero retrocedió nuevamente un 1,6% en mayo. Se estima que la tendencia a la baja continuará, con una expectativa de disminución real del 0,9% en junio.
Comparación histórica del poder adquisitivo
El informe plantea un contexto histórico para entender el impacto de estas caídas. Actualmente, el poder adquisitivo del salario mínimo ha caído a niveles inferiores a los registrados en 2001, antes de la crisis económica que vivió el país. Comparado con el máximo histórico de septiembre de 2011, la pérdida acumulada asciende a un alarmante 67%.
Reflexiones finales
La caída continua del empleo formal y el deterioro del poder adquisitivo indican un panorama complejo para el mercado laboral argentino. A medida que estas tendencias persisten, se vuelve crucial implementar políticas efectivas que aborden la problemática del empleo y el salario en el país. El reto es considerable, pero abordar la crisis laboral y la pérdida de poder adquisitivo es esencial para asegurar que se puedan generar condiciones más favorables para los trabajadores en el futuro. Estas cifras y el contexto que las rodea ponen de relieve la necesidad urgente de medidas que favorezcan la estabilidad y crecimiento en el sector laboral de manera sostenible.