Las empresas del sector forestoindustrial en Argentina están cruzando por un momento crítico debido a la disminución de la demanda, especialmente relacionada con la paralización de obras públicas. En este contexto, surge la necesidad de innovar y encontrar alternativas que permitan revitalizar la actividad. Uno de los enfoques adoptados por diversas firmas es aumentar las exportaciones y, al mismo tiempo, generar un agregado de valor a la producción local. Esta dualidad es crucial para enfrentar la situación actual y transformarla en una oportunidad de crecimiento.
El proyecto innovador de Cambium Build
Un ejemplo representativo de esta búsqueda de alternativas es el proyecto de Pablo Baldomá, fundador y CEO de Cambium Build. Baldomá, quien tiene una trayectoria en el sector tecnológico, ha decidido apostar por un enfoque moderno y sostenible en la construcción. En su empresa, ubicada en Corrientes, gestiona campos forestados, aserraderos y plantas de generación eléctrica a partir de biomasa. Este escenario es ideal para la implementación de nuevas técnicas que revolucionen la industria.
Actualmente, está invirtiendo alrededor de 20 millones de dólares en la construcción de una planta en General Virasoro, dedicada a la fabricación de mass timber, un sistema innovador de construcción con madera que promete transformar la construcción en Argentina. Esta técnica utiliza la madera contralaminada (CLT) y la madera laminada encolada (GLT), que permiten construir estructuras más ligeras y sostenibles.
El sistema mass timber: ¿qué lo hace especial?
El mass timber se basa en dos componentes principales:
- Madera contralaminada (CLT): Tableros formados por capas de madera dispuestas de manera perpendicular.
- Madera laminada encolada (GLT): Vigas y columnas que consisten en láminas de madera unidas mediante adhesivos de alto rendimiento.
Esta técnica no solo es innovadora en Argentina, sino que además se prevé que la producción de estos materiales estará disponible a finales de 2026. Baldomá resalta que se fabricarán paneles de 3 metros de altura, 12 de longitud y hasta 35 centímetros de espesor. Estos paneles, autoportantes, permiten construir edificaciones con una rapidez sorprendente, un aspecto crucial en el actual contexto de demanda residencial.
Ventajas y oportunidades en el sector de la construcción
El empresario menciona que una de las principales ventajas del mass timber es su rapidez de construcción. Un ejemplo concreto es que, para una vivienda de 200 metros cuadrados, la estructura puede montarse en una semana. Esta rapidez en la ejecución es vital para satisfacer la creciente necesidad de edificios rápidamente.
Sin embargo, Baldomá subraya que actualmente no existe un mercado consolidado para este tipo de construcciones en Argentina, lo que implica que la empresa deberá trabajar arduamente para generar su propia demanda. “En esta primera etapa, nuestro enfoque es el mercado interno”, afirma. Esto implica desafíos considerables, pero también oportunidades para crear un cambio significativo en la percepción de la construcción en madera en el país.
Futuro del mass timber en la región
Baldomá tiene una visión clara: desea que Cambium Build no solo se limite al mercado argentino, sino que también aspire a expandirse a países limítrofes y, eventualmente, a Europa. Este crecimiento, no obstante, será paulatino, dado que la aceptación de un nuevo sistema constructivo requiere tiempo y esfuerzos educativos hacia los arquitectos y constructores locales.
La estrategia de Baldomá es crear un modelo que le permita aprender y mejorar continuamente para innovar en otros mercados más avanzados. La creciente curiosidad y necesidad por parte de arquitectos y diseñadores de experimentar con este sistema constructivo están apuntalando la posibilidad de un futuro donde el mass timber se vuelva un estándar en la construcción.
La necesidad de una nueva mentalidad en el sector
Una de las claves para el éxito de esta empresa, según Baldomá, radica en agregar valor a la producción y en cultivar una nueva manera de pensar dentro del sector forestoindustrial. En sus propias palabras, “No vengo del sector forestoindustrial, pero he visto apasionados en esta industria que necesitan avanzar un paso más allá de la pura pasión y empezar a invertir en tecnología”.
Este enfoque es necesario no solo para adaptarse a las exigencias actuales, sino también para encontrar el equilibrio entre la pasión por la madera y la modernización de los procesos de producción. La idea es pasar de una mentalidad tradicional a una en la que se contemple el producto final y la satisfacción del usuario.
Baldomá finaliza señalando que, aunque la industria enfrenta un momento difícil, es esencial garantizar un cambio de perspectiva. “Es un sector que ha estado muy golpeado en los últimos años, pero necesitamos comenzar a tocar y enamorarnos de lo que producimos”, concluye, sugiriendo que la clave para la recuperación radica en la transformación y la innovación constante.
Esta nueva era de la construcción en Argentina no solo busca adaptarse a las circunstancias, sino generar un verdadero impacto en la forma en que se construyen los hogares y los edificios, planteando un futuro más sostenible y eficiente para el sector.