Inicio EconomíaCaída histórica del consumo en shoppings: el efecto en supermercados y tendencias del mercado

Caída histórica del consumo en shoppings: el efecto en supermercados y tendencias del mercado

por Economía Simple

El reciente informe del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) ha puesto de manifiesto una realidad preocupante para el consumo masivo en Argentina. Durante el mes de junio, las cifras revelaron una caída significativa en las ventas en shoppings, supermercadas y autoservicios mayoristas, marcando una tendencia negativa que podría tener implicaciones duraderas para la economía del país.

Caída de las ventas en los centros de compras

El reporte indicó un declive real del 6,2% en las ventas de los centros comerciales, un retroceso que no se observaba desde hace casi un año. Este alcance le ha dado a junio el título de mes con la peor caída mensual en ventas desde julio de 2025. Comparando los datos de junio con el mes anterior, se evidenció un descenso considerable que podría afectar las decisiones de los comerciantes y el futuro de las blindadas inversiones del sector.

En términos anuales, la reducción fue del 4,9%, siendo los sectores más golpeados el de electrónica e indumentaria. Esta situación plantea interrogantes sobre la capacidad de los consumidores para mantener sus patrones de gasto en un entorno económico incierto.

Consumo en supermercados y mayoristas

Por otro lado, el consumo en supermercados mostró una disminución del 1% mensual y del 3,1% interanual. Este descenso rompió con la tendencia positiva que se había registrado en abril y mayo, donde los consumidores habían comenzado a reactivar sus compras. A su vez, las ventas en mayoristas cayeron 1,4% mensual y un 3,1% al compararlas con junio del año anterior.

Un aspecto que destaca en este contexto es el bajo desempeño de la indumentaria, que impacta tanto en supermercados como en comercios mayoristas. Este patrón compartido entre diferentes formatos de venta sugiere un cambio en el comportamiento de los consumidores, que optan por priorizar necesidades básicas en lugar de compras no esenciales.

Medios de pago y su influencia en el consumo

Una tendencia notable en el uso de medios de pago también se ha observado en estos meses. Se ha incrementado el uso de «otros medios de pago», incluyendo transferencias virtuales y efectivo. Esta situación ha llevado a una disminución en el uso de tarjetas, tanto de débito como de crédito. Este cambio podría ser indicativo de una mayor cautela por parte de los consumidores, que prefieren evitar deudas y apostar por transacciones más sostenibles a corto plazo.

Impacto de los ingresos en el consumo

La situación del consumo refleja, en gran parte, la precariedad de los ingresos de los argentinos. Según la consultora Equilibra, el ingreso disponible, que considera los ingresos tras los gastos fijos, ha registrado una caída mensual del 0,5% en junio, afectando a aproximadamente 14,5 millones de personas. Esto representa una reducción del 16,9% en comparación con el promedio de ingresos entre enero y septiembre de 2023.

En el mismo sentido, las paritarias analizadas por la consultora C-P han mostrado una deterioración del poder adquisitivo en el mes de julio. La complejidad del marco económico y la intervención del Gobierno han derivado en un aumento de las sumas fijas, lo que profundiza la desigualdad salarial. Según la consultora, lograr una recuperación sostenida del salario real requiere una desinflación más profunda, junto con la incorporación de sumas fijas más adecuadas en los salarios básicos.

El contexto crediticio y su efecto en el mercado

A diferencia de lo que sucedió a finales de 2022, actualmente no se cuenta con un caudal significativo de crédito capaz de mitigar la insuficiencia de los ingresos corrientes. La volatilidad y la brecha de tasas, así como un nivel récord de morosidad en las familias, están obstaculizando cualquier intento de recuperación del consumo a través del endeudamiento.

Perspectivas para el futuro

A pesar de los desafíos actuales, algunas consultoras han pronosticado una posible mejora en el consumo masivo para julio. Según Scentia, se anticipan repuntes del 4,2% en supermercados y del 5,3% en mayoristas. Sin embargo, estas proyecciones deben ser tomadas con cautela, ya que las cifras transforman un contexto donde tanto el consumo interanual como el acumulado de 2023 continuarán presentando variaciones negativas.

El futuro de la economía argentina dependerá en gran medida de la capacidad del Gobierno para implementar políticas que mejoren la situación socioeconómica de los ciudadanos, impulsando así el consumo y favoreciendo un ciclo de crecimiento sostenible. La crisis actual podría llevar a una revalorización de las prioridades de gastos entre los argentinos, que, en su mayoría, se están adaptando a una realidad financiera cada vez más compleja.

Los próximos meses serán cruciales para observar si esta recuperación prometida realmente se materializa o si la tendencia descendente en el consumo se mantendrá, afectando aún más el desarrollo del país.

También te puede interesar