Las empleadas domésticas en Argentina se encuentran en un escenario económico complejo a medida que avanzan en agosto de 2026. En este mes, se mantienen sin un aumento salarial oficial, a la espera de que la Comisión Nacional de Trabajo en Casas Particulares convoque una nueva reunión para negociar ajustes. Así, se ratifican los salarios inicialmente establecidos en julio, los cuales corresponden al último acuerdo salarial vigente.
Salarios por hora en el sector de empleadas domésticas
El último ajuste salarial se formalizó a través de la Resolución N° 4/2026, la cual incluyó aumentos escalonados desde abril, culminando con un incremento del 1,4% en julio. Sin nuevas decisiones en el horizonte, los salarios mínimos actuales son los siguientes:
- Supervisores: $4.438,77 por hora con retiro y $4.829,13 sin retiro. Mensualmente: $553.725,91 y $612.673,11, respectivamente.
- Tareas específicas: $4.223,25 por hora con retiro y $4.597,18 sin retiro. Mensualmente: $517.006,43 y $571.426,17.
- Caseros: $3.996,45 por hora y $505.302,76 al mes.
- Asistencia y cuidado de personas: $3.996,45 por hora con retiro y $4.435,86 sin retiro. Mensualmente: $505.302,76 y $558.972,92.
- Tareas generales: $3.733,72 por hora con retiro y $3.996,45 sin retiro. Mensualmente: $458.053,22 y $505.302,76.
Costo de la hora de limpieza en agosto de 2026
Para aquellos que se dedican a las tareas generales, que abarcan actividades de limpieza, lavado y preparación de alimentos, el mínimo establecido es de $3.733,72 por hora con retiro y $3.996,45 sin retiro. En caso de que una trabajadora realice funciones que abarcan más de una categoría, deberá cobrar conforme a la categoría mejor remunerada que le corresponda.
La manera de calcular el salario también depende de la carga horaria semanal. Las trabajadoras que cumplan 24 horas semanales o más para un mismo empleador reciben un salario mensual proporcional a su carga horaria, mientras que aquellas que laboran menos de 24 horas semanales deben ser remuneradas por hora.
Adicionales por antigüedad y zona desfavorable
A los salarios básicos se les puede añadir un adicional por antigüedad, equivalente al 1% del salario mensual por cada año trabajado. Este beneficio, vigente desde septiembre de 2021, toma en cuenta el tiempo laborado desde el 1° de septiembre de 2020, sin aplicarse con carácter retroactivo.
Asimismo, se contempla un adicional del 31% para aquellas trabajadoras en zonas desfavorables, como en La Pampa, Río Negro, Chubut, Neuquén, Santa Cruz, Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur, así como en el partido bonaerense de Patagones. Para estas trabajadoras, el salario se calculará sumando este porcentaje a los mínimos correspondientes.
Situación del último aumento y expectativas futuras
El escenario actual de salarios se estableció tras el último ajuste realizado en julio. Ese mes también marcó la finalización de la incorporación del 50% restante de la suma no remunerativa que se había abonado en marzo, cuyo monto completo ahora forma parte de la remuneración base y será considerado para futuras revisiones.
A corto plazo, no se prevén incrementos adicionales en agosto. Los empleados y empleadas del sector deben esperar a que la Comisión Nacional de Trabajo en Casas Particulares se reúna nuevamente para discutir y acordar posibles aumentos. Hasta ese momento, los valores establecidos en julio seguirán siendo la referencia salarial para el sector durante este mes.
En un contexto donde el costo de vida sigue aumentando, la falta de ajustes salariales impacta directamente en la capacidad adquisitiva de las trabajadoras, quienes desempeñan un rol fundamental en la estructura social y económica del país. La estabilidad y mejora de sus condiciones laborales es un tema que probablemente reciba atención en futuras discusiones.
Es crucial que se mantenga una comunicación efectiva entre empleadores, trabajadores y las entidades gubernamentales para asegurar que el sector de las empleadas domésticas reciba la atención y el respeto que merece en los próximos meses.
Por lo pronto, las empleadas domésticas deben navegar en un entorno de incertidumbre mientras esperan la necesaria consolidación de políticas que garanticen su bienestar y el reconocimiento adecuado de su trabajo.