En un contexto empresarial marcado por la innovación y la adaptabilidad, tres pequeñas y medianas empresas en Argentina han logrado destacarse gracias a estrategias que combinan investigación, desarrollo y liderazgo. Este artículo explora cómo estas iniciativas no solo han optimizado sus operaciones, sino que también han abierto nuevas oportunidades en el mercado nacional e internacional.
Creación de Amelia Ice Tea
La marplatense Melisa Retrivi ha hecho historia en la industria de bebidas al inaugurar la primera fábrica de té frío en lata del país. Su emprendimiento, denominado Amelia Ice Tea, no surgió de la noche a la mañana; fue el resultado de más de dos años de investigación y desarrollo. Retrivi, abogada de formación y miembro de una familia empresaria, identificó una oportunidad en el mercado que no había sido aprovechada: el té en lata.
“Durante mis viajes al exterior, observé que el té en lata es un producto muy consumido, y pensé que podíamos ofrecerlo en Argentina”, explica Retrivi. Antes de lanzar su producto, Retrivi patentó la marca en el Instituto Nacional de la Propiedad Intelectual (INPI) y utilizó su experiencia familiar en la industria cervecera para establecer su línea de producción.
Un giro en su negocio familiar, donde la producción de cerveza se había reducido a un 40% de capacidad ociosa, le permitió optimizar los recursos al utilizar la maquinaria existente para la producción de té. Además, la incorporación de un dosificador de nitrógeno, adquirido en Estados Unidos por 25 mil dólares, resultó clave para mantener la integridad del producto enlatado.
Primero dirigido a cafeterías y tiendas de alimentos, el té ha sido bien recibido por los consumidores. Amelia Ice Tea ha comenzado a expandirse y está desarrollando un plan de exportación en colaboración con estudiantes de Comercio Exterior de la Universidad CAECE.
Innovaciones en Cobrhil
La empresa Cobrhil, ubicada en San Justo y liderada por Santiago Federici, desarrolla una amplia gama de cables, desde unipolares hasta sumergibles. Al identificar cuellos de botella en su consumo energético, Federici decidió implementar un sistema de innovación. Colaborando con la Universidad de Lomas de Zamora, se llevó a cabo un diagnóstico que reveló ineficiencias en el control de temperatura de las extrusoras.
“Antes, nuestras máquinas estaban programadas a 120°C, pero frecuentemente superaban esta temperatura, lo que resultaba en un consumo energético innecesario”, explica Federici. Gracias a la instalación de 15 registradores de consumo, su empresa ahora puede monitorizar el uso de energía en tiempo real.
La implementación de nuevas tecnologías y la creación de un sistema de control vía PLC han permitido a Cobrhil entusiasmarse con los resultados: un aumento del 44% en la velocidad de producción, además de un significativo ahorro energético.
Soluciones innovadoras en Futura
La metalúrgica Futura, dirigida por Horacio García, ha introducido al mercado una tapa innovadora para oleoductos, denominada Ostap. Este producto, que se caracteriza por un sistema de cierre hermético y apertura rápida, fue resultado de una colaboración con ingenieros y especialistas en calidad, y se desarrolló en un período de seis meses con una inversión de 20 mil dólares.
García relata cómo surgió la idea: un ingeniero de Vaca Muerta mencionó que su empresa estaba considerando importar tapas desde Estados Unidos. En ese momento, García decidió que Futura podría desarrollar una alternativa local. Desde su lanzamiento, se han vendido un promedio de 10 tapas Ostap por mes, lo que ha permitido reducir de más de un día a tres horas el tiempo necesario para realizar tareas de mantenimiento en los oleoductos.
La ventaja competitiva de Futura reside no solo en el costo —las tapas de 70 pulgadas tienen un precio de 60 mil dólares, lo que representa un 20% menos que las importadas— sino también en el servicio postventa y mantenimiento inmediato que ofrecen.
Desafíos y oportunidades en la innovación empresarial
Según Pedro Nencini, economista y director de Gestión de Pymes en la Universidad Nacional de Quilmes, la clave para que una pyme se mantenga competitiva es identificar áreas de mejora. “Las oportunidades de innovación a menudo se encuentran en la organización del proceso productivo, en la gestión de la información y en la atención al cliente”, afirma Nencini.
Sin embargo, el camino hacia la innovación no está exento de desafíos. La falta de crédito, de recursos humanos capacitados y de vínculos con universidades y centros de investigación son solo algunas de las barreras que enfrentan las pymes en Argentina. En este contexto, el liderazgo del empresario se torna crucial para fomentar un ambiente propicio para la innovación.
Para facilitar este proceso, Sandra Felsenstein, directora de Dinka Consultora, señala que la colaboración con consultores externos puede aportar claridad y ayudar a identificar prioridades. “Una mirada externa permite cuestionar supuestos y detectar oportunidades que a menudo no son visibles para quienes están inmersos en la rutina del negocio”, añade Felsenstein.
En definitiva, las historias de Amelia, Cobrhil y Futura son ejemplos de cómo la innovación y el liderazgo pueden transformar realidades en el entorno empresarial argentino. Estos casos no solo demuestran la viabilidad de nuevas ideas, sino que también inspiran a otros a explorar el potencial de sus propios emprendimientos. Con esfuerzos constantes y una visión estratégica, las pymes pueden no solo sobrevivir, sino prosperar en un mercado en constante evolución.