Inicio DólarDólar Estable y Tasas Bajas: ¿Por Qué el Gobierno No Reactiva la Economía al Cerrar el Año?

Dólar Estable y Tasas Bajas: ¿Por Qué el Gobierno No Reactiva la Economía al Cerrar el Año?

por Economía Simple

La economía argentina se enfrenta a desafíos significativos mientras se aproxima el cierre de un año marcado por inestabilidades. A pesar de un crecimiento proyectado del 4,5% anual según consultoras privadas, impulsado por un efecto arrastre y un sector externo que experimenta mejoras, diversos indicadores sugieren que la reactivación económica es aún incierta. Con múltiples sectores en declive, el último trimestre del año despierta preocupaciones sobre el futuro inmediato.

Desempeño económico en caída

Según un reciente informe de Econviews, de un total de 28 indicadores analizados, 16 mostraron descensos en octubre y noviembre en comparación con el trimestre anterior. Este retroceso se atribuye, en gran parte, a la debilidad de la demanda y las inversiones. A pesar de que las exportaciones crecieron un 12,1%, se observa un panorama sombrío en muchos rubros de la economía.

Impacto en sectores clave

Los sectores de la industria y la construcción han sufrido un golpe considerable, con caídas trimestrales del 1,8% en octubre y del 3,2% en noviembre. La Unión Industrial Argentina (UIA) se reunió recientemente con el ministro de Economía, Luis Caputo, para expresar preocupación sobre una actividad productiva «amesetada», que ha resultado en la pérdida de 21.190 puestos de trabajo en lo que va del año.

El sector automotriz, tradicionalmente un motor de la economía, también muestra señales de debilidad. La producción de vehículos cayó un 4,5% en noviembre, y el patentamiento de automóviles descendió un 9%. Otros indicadores preocupantes incluyen un retroceso en la faena vacuna y una disminución del 2,1% en la venta de nafta en octubre, así como una caída del 5,4% en la recaudación del IVA-DGI en noviembre.

Proyecciones para el último trimestre

El pronóstico para el cuarto trimestre sugiere que la economía podría experimentar ajustes negativos tras un tercer trimestre que sorprendió con un crecimiento del 0,3%. Este leve aumento no ha sido suficiente para compensar la disminución en otras áreas, ya que las importaciones han caído un 6,9% en noviembre, alcanzando el nivel más bajo del año. La combinación de estos factores plantea un interrogante sobre la capacidad de la economía para resistir en el futuro inmediato, a pesar de las expectativas de un crecimiento superior al 4% en 2025, según proyecciones de analistas económicos.

Empleo y recuperación económica

Aunque el Gobierno ha celebrado una caída en la tasa de desempleo al 6,6% en el tercer trimestre, la realidad es más compleja. Alrededor del 85% del empleo nuevo se ha generado en el sector informal, lo que significa que la recuperación del Producto Bruto Interno (PBI) no se traduce en una mejora sustancial en el empleo formal. Por el contrario, se anticipa que el empleo ajustará a medida que la economía intente adaptarse a un nuevo modelo.

La heterogeneidad en la recuperación de los sectores económicos ha influido negativamente en la creación de empleo. Mientras que sectores como el agro y la minería han experimentado un crecimiento, lo han hecho con menor demanda de mano de obra, dejando en contracción a los sectores más dependientes de empleo intensivo.

Expectativas para el futuro

La proyección de crecimiento del PBI se mantiene en 4,5% para el año 2025 y 4,7% para 2026, gracias a un consumo que señala un desempeño positivo y a un aumento en la inversión en el sector de la construcción. Sin embargo, los economistas advierten que la dinámica económica en el último trimestre del año será «errática», y es probable que la industria finalice el 2025 con una caída por tercer año consecutivo.

El panorama de la construcción es igualmente preocupante, incluso tras la decisión del Gobierno de relajar políticas monetarias que generaban presión económica. A pesar de que la obra pública ha dejado de caer, el presupuesto disponible para 2025 prevé un 0,4% del PBI en inversión pública, una cifra notablemente inferior al 1,5% de 2023.

La búsqueda de soluciones

Con una inversión que ha visto una reducción en el tercer trimestre y un consumo privado con un leve aumento, los economistas coincidieron en la falta de factores que impulsen la actividad de forma sostenible. «Las empresas están buscando maneras de sobrevivir en el nuevo modelo económico y están contemplando cambios estructurales», comenta Sebastián Menescaldi, director adjunto de EcoGo. Este clima de incertidumbre económica exige un enfoque cuidadoso y planificado para garantizar un crecimiento sostenible a largo plazo.

Las autoridades y el sector privado deben trabajar en conjunto para revitalizar la economía, centrando esfuerzos en fomentar una inversión sólida que estabilice el empleo y mejore las condiciones de vida de los ciudadanos. Solo un enfoque colaborativo y estratégico podrá abordar los desafíos que enfrenta el país en el contexto actual.

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