La búsqueda de oportunidades de negocio en el sector gastronómico sigue en auge, especialmente dentro del mundo de las franquicias. Con un modelo de operación ya definido y la posibilidad de generarse ingresos en dólares, estas estrategias de negocio han llamado la atención de muchos emprendedores. En este contexto, las franquicias de pizzas y empanadas lograron consolidarse como opciones atractivas debido a la naturaleza masiva de sus productos y la constante demanda durante todo el año.
Sin embargo, la rentabilidad esperada y el prestigio de una marca no son factores suficientes para garantizar el éxito de un emprendimiento. Aspectos como el capital inicial disponible, el tiempo que se puede dedicar al negocio y el perfil del inversor son cruciales. La decisión de invertir a menudo se basa únicamente en la potencial rentabilidad, lo cual puede ser un camino erróneo. Según Marcelo Schijman, socio fundador de Franchising Company, es esencial evaluar también el tipo de involucramiento requerido por el negocio y la estructura organizacional.
Costos de abrir una franquicia de pizzas o empanadas
Los costos para abrir una franquicia en este sector son variados y dependen de la marca, el formato y el tamaño del local elegido. Las cifras pueden ir desde u$s26.000 hasta u$s180.000 en modelos premium. A continuación, se presentan algunas de las cadenas más relevantes en este segmento, con datos extraídos de Franquicias que Crecen:
- Big Pizza: Con más de 20 años de trayectoria, requiere una inversión inicial de u$s26.000 y presenta una rentabilidad estimada de $3,5 millones mensuales.
- Central Pizzas & Empanadas: Con 160 locales, la inversión arranca en u$s27.000 y la rentabilidad proyectada es de u$s3.000 mensuales.
- Tienda de Empanadas: Esta cadena presenta una inversión cercana a u$s33.000 y estima ingresos de $3 millones al mes.
- Vinnie’s: Este negocio, que combina pizzas y empanadas, requiere u$s37.000 y proyecta una rentabilidad de $3,6 millones mensuales.
- Olivia: Fundada en 2004, la inversión necesaria es de u$s37.500 con una rentabilidad de $3.000 por mes.
- Don Antonio: Necesita una inversión de u$s38.000 y puede generar $4,1 millones mensuales.
- Porto Pizza: Con más de dos décadas en el mercado, la inversión inicial se sitúa en u$s38.000 con rentabilidad de $4,2 millones.
- Pizzería Popular: Con presencia en seis países, representa una opción mayor de inversión, alcanzando hasta u$s180.000 y generando más de $8.000 mensuales.
Las cifras presentadas son estimaciones basadas en locales operativos y pueden fluctuar según la ubicación, la carga impositiva y la estructura de costos.
Factores a considerar antes de firmar
Un aspecto crítico que todo inversor debe examinar es el contrato de franquicia. Elementos como las regalías, el canon de ingreso, el fondo de publicidad, la duración del acuerdo y la exclusividad territorial son fundamentales. Schijman subraya que la relación entre la marca y el franquiciado debe definirse claramente desde el inicio. Un contrato sólido puede proporcionar previsibilidad y minimizar riesgos de conflictos.
Además, resulta crucial analizar el tiempo esperado para recuperar la inversión, dado que muchos proyectos prometen retornos rápidos, pero la realidad depende de factores como la ubicación, las ventas y la eficiencia operativa. La elección del local es otro punto determinante; una marca reconocida no asegura éxito si el lugar no atrae a un flujo constante de clientes o si la competencia resulta demasiada fuerte.
Errores comunes en el sector
Uno de los errores más frecuentes es la creencia de que el negocio funcionará automáticamente desde el primer día. Schijman advierte que los primeros meses requieren un alto grado de participación del propietario para estructurar la operación y consolidar un buen equipo de trabajo. Además, otro error común es centrarse únicamente en la inversión inicial. Un modelo de franquicia más barato no siempre representa la mejor opción, ya que factores como el soporte que ofrece la marca y la calidad del producto son igualmente importantes.
Es vital que los inversores no intenten modificar las recetas o los insumos de una marca con la intención de ahorrar costos, ya que esto puede deteriorar la experiencia del cliente y, en consecuencia, afectar las ventas. Comprender que los tiempos de maduración de un negocio son normales es parte de la planificación que debería realizar un inversor.
Low cost o gourmet: la importancia del enfoque
El mercado actual ofrece una diversidad de modelos para diferentes presupuestos. Existen franquicias con estructuras más simples junto a opciones más sofisticadas que requieren inversiones mayores. La elección debe basarse en los objetivos del inversor; algunos buscan establecer una fuente de ingresos directa, mientras que otros prefieren crear una red de locales delegando la operación en gerentes.
La rentabilidad de una franquicia no siempre se traduce en ser la opción más conveniente. Según Schijman, el mejor proyecto es aquel que se adapta al capital disponible, al tiempo que el inversor puede dedicarle y a sus expectativas de crecimiento.
Con el auge constante de las franquicias en el ámbito gastronómico, especialmente en el sector de pizzas y empanadas, es esencial que los inversores realicen un análisis cuidadoso y exhaustivo para maximizar sus posibilidades de éxito. La planificación estratégica y la comprensión de las dinámicas del mercado son fundamentales en este apasionante campo.