La conexión entre el talento argentino en el exterior y las oportunidades que ofrece el país ha sido un tema esencial en el ámbito laboral en los últimos años. Talenters, una organización con 15 años de experiencia, se ha convertido en un referente clave en este proceso, al facilitar el retorno de profesionales altamente capacitados a Argentina. Su tarea principal es crear puentes entre aquellos que se formaron en el extranjero y las empresas que buscan su potencial en el país.
Talenters: un puente entre el talento y las oportunidades
La socia fundadora de Talenters, Andrea Sacerdote, ha destacado la misión de la empresa: conectar a los mejores profesionales del mundo con sus raíces en Argentina. «Nuestra convicción es clara: unir lo mejor del mundo con la raíz de estos profesionales», comenta Sacerdote. Esta visión está respaldada por un enfoque que trasciende las fluctuaciones económicas. «La semana pasada, en medio de un caos económico, encontramos que seis personas manifestaron su interés por regresar al país», añade Sacerdote. Esto evidencia que, independientemente del contexto, hay un deseo genuino de volver que se relaciona con la familia y la identidad cultural.
Los aspectos motivacionales que impulsan este movimiento son variados. Sacerdote enfatiza que, más allá de cuestiones macroeconómicas, «muchos desean cultivar vínculos familiares, compartir momentos cotidianos como asados dominicales y transmitir valores aprendidos en el extranjero a sus raíces». Esta perspectiva sugiere que el retorno va más allá de un mero ajuste económico; es un compromiso apasionado con la comunidad y el país.
Ariel Szarfsztejn: un regreso por razones familiares
Un claro ejemplo de este sentir es Ariel Szarfsztejn, quien será el próximo CEO de Mercado Libre. Szarfsztejn, que se formó en Silicon Valley, relata que su decisión de regresar se fundamentó en la familia y la cultura. «Cuando estaba a punto de terminar mi MBA, tuvimos que tomar una decisión. Queríamos que nuestra hija creciera cerca de sus abuelos y familiares», confiesa. La conexión emocional con el hogar fue clave, destacando que más allá de la economía, lo que realmente motivó su regreso fue el deseo de que su familia se desarrollara en Argentina.
El MBA representó para Szarfsztejn un catalizador de desarrollo personal, pero su verdadero propósito de retorno estaba anclado en una fuerte cercanía cultural: «La idea de hacer negocios globales desde Buenos Aires es enriquecedora», asegura.
Juan Francisco Fantoni: el impacto de un regreso en el emprendimiento
La experiencia de Juan Francisco Fantoni, fundador de la fintech Pomelo, también pone de relieve cómo un regreso puede dar pie a un emprendimiento exitoso. Fantoni, oriundo de Mar del Plata y con un MBA en la prestigiosa Universidad de Kellogg, decidió volver a Argentina a pesar de aceptar un salario significativamente menor que el que tenía en Chile. «El deseo de regresar superó las consideraciones económicas. Identifiqué una oportunidad en el mercado de medios de pagos, y eso se transformó en Pomelo, que ahora cuenta con más de 300 empleados y ha recaudado 100 millones de dólares en capital», explica.
El rol de Talenters ha sido crucial en su trayectoria, ya que se asociaron con ellos para facilitar su reinserción en el mercado laboral argentino. «Hubo ofertas en el exterior, pero mi decisión fue clara. La conexión a mi país y a mis raíces fue más fuerte», destaca.
Jaime Macaya y el sentido de pertenencia
Otro caso relevante es el de Jaime Macaya, quien tras un exitoso paso por España y Nueva York también regresó a Buenos Aires. «No estaba motivado económicamente», afirma. Para Macaya, el sentido de pertenencia fue fundamental al decidir volver: «Quería un lugar al que pudiera llamar hogar».
Sin embargo, su historia tuvo un giro: hace un año se trasladó a México, el principal mercado de Kavak, donde ahora ocupa un rol ejecutivo. Esta experiencia refleja un tema recurrente: la movilidad de los profesionales que buscan mejores oportunidades, pero que, a su vez, mantienen un fuerte apego a sus raíces argentinas.
Motivaciones compartidas: un patrón entre los retornos
Las historias compartidas por estos líderes resaltan un patrón común: las decisiones de retorno suelen estar más vinculadas a la identidad cultural y lazos familiares que a incentivos económicos. Szarfsztejn sostiene que hay un responsabilidad en fomentar el desarrollo del país desde el sector privado: «Cada uno de nosotros puede atraer a talentos que todavía se encuentran en el exterior».
La misión de Andrea Sacerdote y Talenters va más allá de simplemente conectar a profesionales con empresas. Se trata de cultivar un ecosistema positivo donde los retornados se sientan validados y puedan contribuir efectivamente a la economía argentina.
Transformar el futuro laboral de Argentina
Talenters aspira a cambiar la narrativa sobre el retorno al país. «No existen índices que midan lo que significa conectar lo mejor del mundo con las raíces argentinas», afirma Sacerdote. Esta labor de enlace no solo tiene un impacto inmediato en la vida de estos profesionales; su retorno puede ser un catalizador para cambios significativos en el tejido socioeconómico argentino.
Las historias de Ariel, Juan y Jaime son tan solo ejemplos de una tendencia creciente que promueve un sentido de comunidad y desarrollo consciente del impacto que cada persona puede tener en su país. La unión entre el talento y las raíces culturales es una fuerza poderosa que puede transformar el futuro laboral de Argentina, y Talenters es su abanderado.