La cifra de facturación de Arcor entre enero y junio de 2025 alcanzó $2,14 billones, evidenciando una caída del 2,2% en comparación con 2024. Este descenso se ha visto afectado por la desaceleración de precios y la devaluación de la moneda.
El primer semestre fiscal de Arcor finalizó con una ganancia neta consolidada de $58.583 millones, lo que representa un desplome del 77% en comparación con los $254.468 millones obtenidos en el mismo periodo del año anterior. La empresa atribuyó este resultado, en parte, a que “los incrementos de precios en la mayoría de los sectores se situaron por debajo de la inflación interanual en Argentina” y a “la devaluación del peso argentino frente al dólar, que provocó pérdidas en términos reales”, sumando así un resultado financiero negativo de $39.329 millones. En el primer semestre de 2024, este mismo rubro había registrado una ganancia extraordinaria de $358.417 millones.
Las ventas consolidadas totalizaron $2,14 billones, lo que representa una disminución del 2,2% en términos nominales respecto al año pasado, con una contracción real aún más significativa. El mercado local aportó el 69,1% de la facturación, mientras que el resto provino de las exportaciones y operaciones en el exterior.
Desempeño por segmentos
En el sector de consumo masivo, que comprende alimentos, golosinas, chocolates, galletas y helados, la facturación se situó en $1,74 billones, mostrando una caída nominal del 3,7% interanual. La empresa mencionó una “recuperación significativa en los volúmenes de ventas de ciertas categorías como golosinas y galletas”, aunque también admitió que “el volumen de alimentos experimentó una disminución”, lo cual afectó el rendimiento general del segmento.
Por otro lado, las divisiones industriales (cartón corrugado, papel, flexibles e insumos) lograron ventas por un total de $405.092 millones, representando un crecimiento nominal del 6,4% en comparación con el año anterior. Según Arcor, este aumento fue impulsado por “mayores volúmenes, favorecidos principalmente por las exportaciones y la demanda externa”, lo que permitió mantener márgenes más estables en contraste con el consumo masivo.
El resultado operativo alcanzó los $127.298 millones, equivalente al 5,9% de las ventas, ligeramente inferior al 6,1% del año anterior, aunque la empresa destacó que “se encuentra alineado con el promedio de los últimos años”.
Perfil y operaciones
Arcor se posiciona como uno de los grupos alimenticios más relevantes de América Latina, con más de 40 plantas industriales y presencia comercial en más de 100 países. Su modelo de negocio integra un alto nivel de verticalidad con una robusta red de exportación, permitiéndole operar efectivamente tanto en mercados de consumo masivo como en sectores industriales.
A pesar de su tamaño y liderazgo en el mercado, la empresa no ha sido inmune a la inestabilidad macroeconómica de Argentina y la desaceleración en el consumo interno, elementos que han afectado sus resultados en este semestre.
En el ámbito financiero, el mes pasado Arcor colocó una obligación negociable por u$s350 millones con vencimientos que van entre 2031 y 2033 a una tasa del 7,6%. Los fondos recaudados se destinaron a la cancelación de préstamos a corto plazo y a un pago anticipado de la ON Clase 18 (u$s195 millones, vencimiento 2027). Tras esta transacción, Moody’s mejoró la calificación de la compañía de Caa1 a B2.
Inversiones y perspectivas
Durante el semestre, el grupo invirtió $66.897 millones en activos fijos, centrando sus esfuerzos en obras en construcción y equipamiento industrial.
En cuanto al futuro, Arcor ha manifestado que “monitorizará de cerca la evolución del contexto global y local, especialmente la tendencia del consumo interno y los precios internacionales de las materias primas”. La compañía advirtió que “la volatilidad de los mercados financieros y las tensiones geopolíticas podrían tener un impacto significativo en sus operaciones” y anticipó que continuará implementando su plan de inversiones productivas y refinanciación de pasivos para “sostener la competitividad y la capacidad exportadora”.

