En los últimos meses, la dinámica del mercado cambiario argentino ha mostrado signos de volatilidad y cambios significativos, reflejando la compleja situación económica del país. Durante mayo, las compras netas del Banco Central de la República Argentina (BCRA) alcanzaron un total de 2.526 millones de dólares, y en lo que va del año 2026, el saldo comprador se estableció en 9.677 millones de dólares. Esta cifra ha sido objeto de atención, ya que se encuentra a punto de superar la barrera de los 10.000 millones de dólares, un umbral importante en el contexto actual.
Reservas internacionales: un leve incremento
Las reservas internacionales brutas del país también experimentaron un aumento, alcanzando 48.511 millones de dólares, luego de un incremento de 644 millones de dólares en las últimas jornadas. Según fuentes oficiales, este incremento se debió en gran medida a las compras en el mercado oficial, aunque las variaciones en la cotización de ciertos activos también jugaron un rol relevante.
Un aspecto destacado de las reservas es el comportamiento del oro, cuyo precio subió un 1,1%, contribuyendo aproximadamente con 85 millones de dólares al valor total de las reservas. En cuanto a la canasta del DEG, el euro y el yuan mostraron ligeras apreciaciones de 0,2% y 0,02%, respectivamente, mientras que el yen retrocedió un 0,17%.
Tipo de cambio: ¿dólar mayorista en descenso?
En el ámbito cambiario, el dólar mayorista cerró con una baja de $2,5, lo que representa un 0,2% de descenso, estableciéndose en $1.410 para la venta. A pesar de esta disminución, el tipo de cambio oficial mantenía su nivel por encima de los $1.400, pero distante del techo del sistema de bandas cambiarias, que se situó en $1.742,24, marcando una diferencia del 21,8% entre el dólar oficial y el límite superior de la banda.
Comportamiento del mercado cambiario
La jornada en el mercado cambiario combinó un descenso del dólar mayorista con un incremento notable en las compras oficiales. Este fenómeno se produce en un contexto de liquidación del agro y un aumento en la oferta privada de divisas, lo que permite sostener una acumulación de reservas más robusta. A nivel de operaciones, el volumen en el segmento de contado superó los 678,2 millones de dólares.
En el ámbito minorista, el dólar se mantuvo en $1.430 para la venta en el Banco Nación, y el dólar tarjeta se fijó en $1.859. Según reportes del BCRA, el dólar oficial promedió $1.430,45, con un leve incremento diario del 0,04%. Las cotizaciones financieras también reflejaron variaciones, con el MEP avanzando un 0,2% y el contado con liquidación (CCL) aumentando 1,5%.
Expectativas del mercado de deuda
En el segmento de futuros, los contratos mostraron descensos generalizados, con una caída promedio de 0,53% en los tramos de 2026 y 2027. El mercado prevé un dólar mayorista de $1.408 para finales de mayo y de $1.611,5 para diciembre. A su vez, las tasas implícitas están situadas en 1,6% mensual para junio y en 1,81% mensual para julio.
Los datos muestran que el ritmo de compras del BCRA ha aumentado en las últimas semanas. Según análisis de Invecq, las colocaciones de obligaciones negociables superan los 1.600 millones de dólares en mayo. Este hecho es más que lo que se observó durante todo abril, indicando un repunte en las condiciones financieras.
Perspectivas futuras: acumulación de reservas
El enfoque del mercado sigue siendo la acumulación de reservas, que está siendo impulsada por la liquidación del agro y la reciente emisión de deuda corporativa. El análisis indica que el flujo principal de dólares provenientes de la cosecha gruesa aún está por llegar, y se proyecta que las compras oficiales se mantendrán fuertes en el mes de junio.
Sin embargo, la dinámica del tipo de cambio refleja un contraste significativo con la inflación acumulada, que se ha situado en torno al 14% en el año, lo que podría incrementar la apreciación real del peso y reavivar el debate sobre el atraso cambiario, especialmente entre los sectores exportadores.
Para enfrentar los desafíos que surjan en el segundo semestre, el Gobierno espera que la combinación de liquidación agrícola, colocaciones de deuda y compras oficiales faciliten el fortalecimiento de las reservas sin provocar inestabilidad cambiaria. De esta manera, el sistema económico argentino está en la búsqueda de un equilibrio adecuado que permita enfrentar las incertidumbres del futuro.